Un gran jugador de ajedrez debería ser llamado "friki", como cualquier gran jugador de, por ejemplo, Magic o Heroclix. Es un juego de mesa más. Si el tiempo y la difusión le da prestigio sobre los demás, entonces el ranking de la BGG debería basarse en la fecha de publicación y no en las notas de los usuarios. Teniendo en cuenta, además, que en la BGG el ajedrez no está el número 1. Es decir, es un juego de mesa que lo jugan una serie de personas que lo consideran el mejor juego de mesa del mundo, sin tener en cuenta la opinión del resto de jugadores de juegos de mesa...
Ahora, podemos aislar al ajedrez del resto de los juegos de mesa, creyendo que es algo especial, sublime y magistral, que tiene unas propiedades mágicas (como el cuerno de rinoceronte) que no tiene ninguna otra actividad lúdica en la que no haya que mover el culo de una silla. Y los grandes jugadores son "Maestros". Pues sí, yo creo que también alrededor del ajedrez hay un cierto elitismo. No porque el juego en sí lo sea, que sólo es un juego, sino porque los que lo juegan se lo creen. Se creen más listos e inteligentes que los demás mortales que no juegan al ajedrez. Y encima sufren de los nervios y tienen diarreas (como se leía en el artículo enlazado por Lev) de pura angustia ante una partida de revancha. Un deporte muy ameno, sí.
Ahora, podemos aislar al ajedrez del resto de los juegos de mesa, creyendo que es algo especial, sublime y magistral, que tiene unas propiedades mágicas (como el cuerno de rinoceronte) que no tiene ninguna otra actividad lúdica en la que no haya que mover el culo de una silla. Y los grandes jugadores son "Maestros". Pues sí, yo creo que también alrededor del ajedrez hay un cierto elitismo. No porque el juego en sí lo sea, que sólo es un juego, sino porque los que lo juegan se lo creen. Se creen más listos e inteligentes que los demás mortales que no juegan al ajedrez. Y encima sufren de los nervios y tienen diarreas (como se leía en el artículo enlazado por Lev) de pura angustia ante una partida de revancha. Un deporte muy ameno, sí.

