Jugada primera partida con el publico target perfecto: 2 niños de 10 y 11 años y otros dos de 46.

En resumen diré que me ha parecido un juego lo suficientemente adecuado para conseguir dos cosas muy importantes: una, que los críos se lo hayan pasado bien "tanteando" lo que es el juego de rol. Y dos, que los mayores NO NOS HEMOS ABURRIDO en la partida.
El juego es muy sencillo. El hilo conductor son las cartas de eventos (ellas son el DM, técnicamente hablando) y de ellas surge toda la chicha que el juego reparte. A eso se le suma la poca, pero justa y necesaria, capacidad de desarrollo del personaje, que se concreta en una poca combinación de perfiles (representados en un par de losetas a elegir antes del comienzo del juego), la posibilidad de subir a Nivel 2 así como la compra de algunos objetos de poder. Todo esto permitirá sumar algún daño, repetir tirada o protegerte en algún ataque.
Tiene también unas graciosas cartas de "mochila" que, en realidad "no sirven para nada" más que para desarrollar y facilitar respuestas roleras en los jugadores ante algunas situaciones que los eventos requieren para ser superados. Suena bien, ¿verdad?
Por lo demás, mover el grupo de héroes juntos o separados y según eso, mayor riesgo de encontrar monstruos pero también monedas de oro tan necesarias para comprar objetos, curar heridas o subir de nivel.
El tablero, que a algunos nos parecía corto y poco exploratorio, cumple su función a la perfección pues no se trata de un tablero "de recorrido y exploración" sino, como en el rol de verdad, ilustrativo para más o menos decirte dónde estás y por dónde vas. O sea, cumple una función narrativa.
Y poco más, tiradas D20 para pasar retos o ataques, algunos retos hay que interpretarlos para el DM en curso (o sea, el que le toca leer las cartas) elija al que lo ha hecho mejor y premiarlo y un D10 para recibir las tortas de los malosos. Todo muy bien hilado dentro de la simplificación.
En resumen, lo hemos pasado muy bien en una partida de apenas 2 horas, en la que hemos muerto ya en la lucha final contra un gigante quizás porque no nos hemos preparado y armado bien para dicho enfrentamiento final.
D&D Comienza la Aventura, es un buen juego para que críos de no más de 10 u 11 años den su primer paso al rol más típico y tradicional sin problema pero que también permite echar una buena partida a sus padres/madres en compañía sin que estos tengan que sacrificar jugabilidad.
Creo que ha sido una buena compra.

En resumen diré que me ha parecido un juego lo suficientemente adecuado para conseguir dos cosas muy importantes: una, que los críos se lo hayan pasado bien "tanteando" lo que es el juego de rol. Y dos, que los mayores NO NOS HEMOS ABURRIDO en la partida.
El juego es muy sencillo. El hilo conductor son las cartas de eventos (ellas son el DM, técnicamente hablando) y de ellas surge toda la chicha que el juego reparte. A eso se le suma la poca, pero justa y necesaria, capacidad de desarrollo del personaje, que se concreta en una poca combinación de perfiles (representados en un par de losetas a elegir antes del comienzo del juego), la posibilidad de subir a Nivel 2 así como la compra de algunos objetos de poder. Todo esto permitirá sumar algún daño, repetir tirada o protegerte en algún ataque.
Tiene también unas graciosas cartas de "mochila" que, en realidad "no sirven para nada" más que para desarrollar y facilitar respuestas roleras en los jugadores ante algunas situaciones que los eventos requieren para ser superados. Suena bien, ¿verdad?
Por lo demás, mover el grupo de héroes juntos o separados y según eso, mayor riesgo de encontrar monstruos pero también monedas de oro tan necesarias para comprar objetos, curar heridas o subir de nivel.
El tablero, que a algunos nos parecía corto y poco exploratorio, cumple su función a la perfección pues no se trata de un tablero "de recorrido y exploración" sino, como en el rol de verdad, ilustrativo para más o menos decirte dónde estás y por dónde vas. O sea, cumple una función narrativa.
Y poco más, tiradas D20 para pasar retos o ataques, algunos retos hay que interpretarlos para el DM en curso (o sea, el que le toca leer las cartas) elija al que lo ha hecho mejor y premiarlo y un D10 para recibir las tortas de los malosos. Todo muy bien hilado dentro de la simplificación.
En resumen, lo hemos pasado muy bien en una partida de apenas 2 horas, en la que hemos muerto ya en la lucha final contra un gigante quizás porque no nos hemos preparado y armado bien para dicho enfrentamiento final.
D&D Comienza la Aventura, es un buen juego para que críos de no más de 10 u 11 años den su primer paso al rol más típico y tradicional sin problema pero que también permite echar una buena partida a sus padres/madres en compañía sin que estos tengan que sacrificar jugabilidad.
Creo que ha sido una buena compra.

) he montado UNA mini de Alien.

)