Como otro perjudicado más, que después de 2 meses sigo sin las piezas que me faltan, no me creo que las hayan enviado, como me dijeron y tampoco creo que me las enviarán jamás, ya que supuestamente las enviaron hace un mes y aquí no llega nada.
Y he comprobado que la única manera que contesten es en publico en Twitter, nada por privado, la política de la empresa es aparentar que hacen algo y si te he visto no me acuerdo
Y respecto a Twitter, lo que no se puede hacer es trasladar el problema de tu empresa (carga de trabajo o falta de personal o mala gestión, la que sea) al cliente y aún encima tacharlo de impaciente. No es muy ético publicar un perfil sin ni siquiera borrar el nombre, hacerlo público en una red social en tu perfil personal con 1500 seguidores, buscando su apoyo y beneplácito y ridiculizar una actitud que en tu opinión es infantil, cuando la tuya propia es más infantil, abusadora y lamentable todavía, buscando el apoyo y el respaldo popular, hacerte más fuerte para reirte en público del débil y perjudicado por una reacción a una situación creada por la ineficiencia de tu empresa. Luego queremos separar los límites entre cuentas privadas y de empresa, pero si tu, como particular ni siquiera eres coherente en la definición de esos límites, no se como esperas que el prójimo pueda respetarlos. Y por encima de todo, promocionarla como una excelente labor periodística y de información me parece como mínimo, triste. Y todos aquellos que han aplaudido y dado la razón a esta persona, tomando su bando solo les pido que se pongan en el lugar del perjudicado, que no hizo publico el problema.
Y he comprobado que la única manera que contesten es en publico en Twitter, nada por privado, la política de la empresa es aparentar que hacen algo y si te he visto no me acuerdo
Y respecto a Twitter, lo que no se puede hacer es trasladar el problema de tu empresa (carga de trabajo o falta de personal o mala gestión, la que sea) al cliente y aún encima tacharlo de impaciente. No es muy ético publicar un perfil sin ni siquiera borrar el nombre, hacerlo público en una red social en tu perfil personal con 1500 seguidores, buscando su apoyo y beneplácito y ridiculizar una actitud que en tu opinión es infantil, cuando la tuya propia es más infantil, abusadora y lamentable todavía, buscando el apoyo y el respaldo popular, hacerte más fuerte para reirte en público del débil y perjudicado por una reacción a una situación creada por la ineficiencia de tu empresa. Luego queremos separar los límites entre cuentas privadas y de empresa, pero si tu, como particular ni siquiera eres coherente en la definición de esos límites, no se como esperas que el prójimo pueda respetarlos. Y por encima de todo, promocionarla como una excelente labor periodística y de información me parece como mínimo, triste. Y todos aquellos que han aplaudido y dado la razón a esta persona, tomando su bando solo les pido que se pongan en el lugar del perjudicado, que no hizo publico el problema.