Cita de: Calvo en 23 de Febrero de 2022, 13:16:02
Centrándonos en los juegos de mesa modernos ¿cuánto creéis que condiciona vuestra destreza con "las matemáticas" (aritmética, álgegra, geometría...) vuestro interés en distintos juegos de mesa, vuestro "disfrute" etc?
La verdad es que ahora mismo no se me ocurre ningún juego en el que necesites un nivel de matemáticas superior al que recibíamos en la ya extinta EGB. Lo que yo creo es que a nivel de jugador lo que prima es más la capacidad del número de movimientos que seas capaz de anticipar, es decir, la cantidad de partidas diferentes que estás simulando en tu cabeza mientras estás jugando una en concreto, que es cierto que para hacer esto sí te hacen falta ciertas nociones de estadística, pero si solo lo haces a un par de turnos vista que creo que es lo común, casi ni eso.
Lo que sí creo es que para diseñarlos (bien) sí hacen falta nociones como poco de estadística, pero para jugarlos no lo creo, la verdad.
Cita de: Calvo en 23 de Febrero de 2022, 13:16:02
Por mi parte, creo que cada vez estoy más interesados en juegos donde, aunque exista mucha matemática, el nucleo del juego está en otras capacidades, como las habilidades sociales. Ejemplo claro sería galáctica o Cthulhu Wars, juegos donde hay mucha matemática en las mecánicas, pero toda esa matemática está al servicio de lo que hagan los jugadores, los jugadores "reequilibran" las asimetrías entre facciones, despliegue inicial o capacidades. Son más importantes las interacciones entre jugadores que su destreza matemática.
No te mentiré, en los juegos de roles ocultos es donde más tiro de estadística, me dan igual tu tono de voz y tus gestos, yo voy contando lo que haces y en base a eso te catalogo. Que hay jugadores que solo quieren ver el mundo arder y no hacen cosas lógicas, pues nota mental y otra variable más a su nombre.
Es más, al contrario de lo que pueda parecer creo que las matemáticas son mucho más necesarias y exigentes en un juego con mucho factor humano que en un euro. Generarte un modelo en la cabeza que pueda con un mínimo de éxito predecir el comportamiento de tus compañeros de mesa es al menos para mí, infinitamente más complicado que optimizar una gestión de recursos.





