Pues le he echado dos partidas sólo a la primera historia con el mismo pecado.
De momento, analizando sólo la variente en solitario como juego diré que se deja jugar. Muchas, demasiadas tiradas de dados, y eso que me gusta tirar dados.
Bastante entretenido, pero a veces un poco tedioso el mantenimiento que hace que pierda un poco de agilidad.
En sólo creo que destila cmon añejo. Pensaba que me iba a recordar a cdmd y me recuerda más a kickass, aún sin parecerse.
Notas como la IA te entorpece y eso me ha gustado.
Me ha parecido demasiado fácil. Dos partidas, dos victorias. No se si es que la primera historia es la más sencilla (sospecho que así es) o si no he aplicado bien las reglas (se me pasaban cosas). Tienes la sensación de que vas a perder pero al final lo consigues.
Algunas veces las cartas de reacción, que se supone que lo que hacen es perjudicarte, te benefician. Me ha pasado en la primera partida que me faltaba un turno para terminar la ronda y no habría conseguido la misión si no es porque la carta de reacción me acerca mi objetivo.
Otras veces ves claramente lo que haría un jugador humano y la carta de reacción dice que hagas otra cosa. Tenía un vestiajo 7dados ataque/7 de vida al alcance y como había un manta más cerca no se movió y por eso gané la segunda partida.
El problema es que si siempre avanza el más potente es más predecible todavía y casi no te haría falta el mazo de reacción de solitario. Bastaría con tirar un d10 y de 1-4 no ocurre nada y de 5-10 se activa el que llegue que tenga más potencia.
Otra opción, para darle más variedad al mazo, sería incluir cartas en las que se mueva más de un enemigo.
Las cartas de pecado de la variante si que me han gustado mucho. Esas funcionan muy bien.
El tema de los acólitos me parece que también está muy bien resuelto.
En las reglas dice que las bonificaciones enemigas son opcionales. Yo las aplicaría siempre. Aún aplicándolas es asequible ganar.
Entiendo que sea dfícil en este juego diseñar el solo porque está hecho para mas de uno y se nota. Pero, insisto, se deja jugar muy bien y lo volveré a jugar con otras misones.
De momento, analizando sólo la variente en solitario como juego diré que se deja jugar. Muchas, demasiadas tiradas de dados, y eso que me gusta tirar dados.
Bastante entretenido, pero a veces un poco tedioso el mantenimiento que hace que pierda un poco de agilidad.
En sólo creo que destila cmon añejo. Pensaba que me iba a recordar a cdmd y me recuerda más a kickass, aún sin parecerse.
Notas como la IA te entorpece y eso me ha gustado.
Me ha parecido demasiado fácil. Dos partidas, dos victorias. No se si es que la primera historia es la más sencilla (sospecho que así es) o si no he aplicado bien las reglas (se me pasaban cosas). Tienes la sensación de que vas a perder pero al final lo consigues.
Algunas veces las cartas de reacción, que se supone que lo que hacen es perjudicarte, te benefician. Me ha pasado en la primera partida que me faltaba un turno para terminar la ronda y no habría conseguido la misión si no es porque la carta de reacción me acerca mi objetivo.
Otras veces ves claramente lo que haría un jugador humano y la carta de reacción dice que hagas otra cosa. Tenía un vestiajo 7dados ataque/7 de vida al alcance y como había un manta más cerca no se movió y por eso gané la segunda partida.
El problema es que si siempre avanza el más potente es más predecible todavía y casi no te haría falta el mazo de reacción de solitario. Bastaría con tirar un d10 y de 1-4 no ocurre nada y de 5-10 se activa el que llegue que tenga más potencia.
Otra opción, para darle más variedad al mazo, sería incluir cartas en las que se mueva más de un enemigo.
Las cartas de pecado de la variante si que me han gustado mucho. Esas funcionan muy bien.
El tema de los acólitos me parece que también está muy bien resuelto.
En las reglas dice que las bonificaciones enemigas son opcionales. Yo las aplicaría siempre. Aún aplicándolas es asequible ganar.
Entiendo que sea dfícil en este juego diseñar el solo porque está hecho para mas de uno y se nota. Pero, insisto, se deja jugar muy bien y lo volveré a jugar con otras misones.

. Siempre me acuerdo del "bizarro oficial español" (o algo así) de Pérez Reverte
