Recuperando un poco este hilo, después de la llegada del nuevo KS del jueguito de marras.
Llevo 9 partidas al básico (una en solitario y ocho a dos jugadores), y de momento me está gustando mucho. De hecho, me parece una de las más genuinas sorpresas desde el Fireteam Zero (y me está gustando más que aquel). Hay algunos juegos de los que ya me esperaba que me gustarían (KD:M, por ejemplo), pero con este me he encontrado una sorpresa de esas que de tanto en tanto te alegra el día.
Yo le veo carencias, bastante repetición (todos los encuentros son prácticamente iguales, es un combate contra una pila de enemigos que va creciendo en tamaño y poder y que tiene aplicadas, en cada encuentro, unas pequeñas modificaciones de las reglas), pero estos se suplen con lo entretenido que es, y con la ambientación lograda que tiene. Pero lo que más me interesa es el trabajo creativo que hay detrás, que me parece fantástico. Lo que logran con los diferentes gearlocks me parece digno de elogio, si bien creo que donde falla en cuanto a rejugabilidad (aunque no es exactamente así, si no más bien es una carencia de variedad) es en los encuentros, algo que intentan solucionar con las expansiones. Más que diferentes gearlocks, echo en falta cartas con encuentros más variados y más imaginativos.
En cualquier caso, me parece un muy buen juego, con unos componentes de calidad (pero de verdad), y un diseño sencillo pero muy adictivo. El ratio de derrotas victorias está claramente balanceado hacia las victorias (dos derrotas en nueve partidas), pero es que siete de esas partidas se han jugado en el modo fácil. Ninguna de las dos que se han jugado en el intermedio ha acabado en derrota por cierto. Pero es que Tantrum es un pepino de cuidado. Y tengo también el Undertow, pero de momento no ha hecho falta ni estrenarlo.
Llevo 9 partidas al básico (una en solitario y ocho a dos jugadores), y de momento me está gustando mucho. De hecho, me parece una de las más genuinas sorpresas desde el Fireteam Zero (y me está gustando más que aquel). Hay algunos juegos de los que ya me esperaba que me gustarían (KD:M, por ejemplo), pero con este me he encontrado una sorpresa de esas que de tanto en tanto te alegra el día.
Yo le veo carencias, bastante repetición (todos los encuentros son prácticamente iguales, es un combate contra una pila de enemigos que va creciendo en tamaño y poder y que tiene aplicadas, en cada encuentro, unas pequeñas modificaciones de las reglas), pero estos se suplen con lo entretenido que es, y con la ambientación lograda que tiene. Pero lo que más me interesa es el trabajo creativo que hay detrás, que me parece fantástico. Lo que logran con los diferentes gearlocks me parece digno de elogio, si bien creo que donde falla en cuanto a rejugabilidad (aunque no es exactamente así, si no más bien es una carencia de variedad) es en los encuentros, algo que intentan solucionar con las expansiones. Más que diferentes gearlocks, echo en falta cartas con encuentros más variados y más imaginativos.
En cualquier caso, me parece un muy buen juego, con unos componentes de calidad (pero de verdad), y un diseño sencillo pero muy adictivo. El ratio de derrotas victorias está claramente balanceado hacia las victorias (dos derrotas en nueve partidas), pero es que siete de esas partidas se han jugado en el modo fácil. Ninguna de las dos que se han jugado en el intermedio ha acabado en derrota por cierto. Pero es que Tantrum es un pepino de cuidado. Y tengo también el Undertow, pero de momento no ha hecho falta ni estrenarlo.