No me parece correcto, ni creo que sea la filosofía con la que nació el crowfunding. Una editorial ya consolidada puede adelantar el dinero para publicar un juego y si sabe que ese juego va a venderse medianamente bien (sistema clásico de pre-pedidos) no es un riesgo hacerlo. Un crowfunding debería ir más encaminado a proyectos de particulares que por algún motivo no encuentran otra solución para poder ser editados con un mínimo de seguridad que una plataforma de micromecenazgo.
Ferran.
Ferran.
¿qué opináis? 