Yo lo compré muy ilusionado, jugué una partida y media y lo puse a la venta...
Es una lástima, porque mientras vas leyendo las reglas ves que el juego puede dar muchísimo de sí, cuando has acabado de leerlas, sabes que vas a tener que volver a leerlas (empollártelas diría yo), para poder explicárselas a tu compañero y que se entere de qué va. Y mientras lo estás jugando la sensación es exactamente la que describes en tu mail: estás más pendiente de los detalles y excepciones a las reglas que del desarrollo del juego en sí.
Se trata de una falla que estoy harto de denunciar de los juegos: el esfuerzo que implica aprenderte las reglas, enseñarlas y hacer las dos, tres partidas de rigor para tenerlo todo fresco, no se ve recompensado luego por la experiencia de juego, que no es la panacea de la profundidad.
Por otro lado, hay aspectos de reglas que no quedan muy claras y quedan un poco a la interpretación (lo de la activación y desactivación, por ejemplo, creo recordar que era un follón de lo lindo en función si huías como defensor como atacante, etc.)
Más cosas: las figuras no caben bien en las zonas tridimensionales. Sí, muy molón, todo lo que tú quieras, pero no caben...
Ojo, no es mal juego en absoluto. Si uno está dispuesto a buscarse un colega y dedicarle diez, quince, veinte partidas en un tiempo relativamente corto de tiempo para disfrutarlo y no os importa pasaros 25 minutos montando el setup, adelante, creo que lo podéis disfrutar.
En cuanto a mecánicas:
Como elementos positivos: tiene un sistema de cambio de turnos que a mí me encanta, en función de las acciones que utilices. También me gusta cómo están enfocados los objetivos de victoria.
Como elementos negativos: El combate con cartas a mí no me entusiasma. Como no me gusta el combate con cartas de Forbidden Stars.
Espero haberte ayudado. Sé que no es el post que debería hacer teniendo en cuenta que tengo el juego a la venta jajajaj pero es lo que hay.
La cuestión es esa: creo que a medida que nuestras colecciones de juegos van creciendo tendemos más a optimizarlos. Es decir, yo sé que antes que montar un herejía de Horus, volver a repasar reglas y dedicarle el tiempo que merece, me va a apetecer jugar antes a muchos otros juegos, por tanto sé que no lo voy a sacar nunca más. Esa es la conclusión. Si tú crees que le puedes dedicar ese tiempo, tienes al lado a la persona adecuada y no te importan los setups largos yo creo que se puede disfrutar.
Es una lástima, porque mientras vas leyendo las reglas ves que el juego puede dar muchísimo de sí, cuando has acabado de leerlas, sabes que vas a tener que volver a leerlas (empollártelas diría yo), para poder explicárselas a tu compañero y que se entere de qué va. Y mientras lo estás jugando la sensación es exactamente la que describes en tu mail: estás más pendiente de los detalles y excepciones a las reglas que del desarrollo del juego en sí.
Se trata de una falla que estoy harto de denunciar de los juegos: el esfuerzo que implica aprenderte las reglas, enseñarlas y hacer las dos, tres partidas de rigor para tenerlo todo fresco, no se ve recompensado luego por la experiencia de juego, que no es la panacea de la profundidad.
Por otro lado, hay aspectos de reglas que no quedan muy claras y quedan un poco a la interpretación (lo de la activación y desactivación, por ejemplo, creo recordar que era un follón de lo lindo en función si huías como defensor como atacante, etc.)
Más cosas: las figuras no caben bien en las zonas tridimensionales. Sí, muy molón, todo lo que tú quieras, pero no caben...
Ojo, no es mal juego en absoluto. Si uno está dispuesto a buscarse un colega y dedicarle diez, quince, veinte partidas en un tiempo relativamente corto de tiempo para disfrutarlo y no os importa pasaros 25 minutos montando el setup, adelante, creo que lo podéis disfrutar.
En cuanto a mecánicas:
Como elementos positivos: tiene un sistema de cambio de turnos que a mí me encanta, en función de las acciones que utilices. También me gusta cómo están enfocados los objetivos de victoria.
Como elementos negativos: El combate con cartas a mí no me entusiasma. Como no me gusta el combate con cartas de Forbidden Stars.
Espero haberte ayudado. Sé que no es el post que debería hacer teniendo en cuenta que tengo el juego a la venta jajajaj pero es lo que hay.
La cuestión es esa: creo que a medida que nuestras colecciones de juegos van creciendo tendemos más a optimizarlos. Es decir, yo sé que antes que montar un herejía de Horus, volver a repasar reglas y dedicarle el tiempo que merece, me va a apetecer jugar antes a muchos otros juegos, por tanto sé que no lo voy a sacar nunca más. Esa es la conclusión. Si tú crees que le puedes dedicar ese tiempo, tienes al lado a la persona adecuada y no te importan los setups largos yo creo que se puede disfrutar.
Pongamos una partida de cinco jugadores, a mitad de partida, cada uno de ellos tiene unos 15 puntos de media. 4 x 15 = 60. ¿Cuántos dados tiras, 30?
Cómo podréis entender, no tiene ningún sentido. Soy consciente de que es probable que el problema sea de no haber combinado las facciones correctas. Pero entonces que alguien lo diga, que especifiquen qué dos facciones hacen que esta variante se pueda desarrollar. Con Cthulu y la Cabra ya os digo que es absurdo.