Pues visto lo visto en el "Ayer jugué a..." vuelvo por aquí. Copio de done venimos:
Mi caso con DS:M fue el siguiente. Me interesaba el concepto general del juego pero el DS se alejaba de mis posibilidades actuales por duración de partida y número de jugadores óptimo. Mis horarios, exigencia familiar y grupo de juego no son el mejor caldo de cultivo para ello. No lo he jugado y no parece que lo vaya a hacer en un futuro próximo. Al aparecer el DS:M, se dijo que reducía un poco la duración... y sin ser un juego corto, ojo, se metía en mi lista de futuribles. Sin prisa, sin ganas de comprarlo, pero manteniendo el interés. El caso es que se me dio la opción de cambiarlo con un usuario de BGG que me escribió para pillarme uno de mis juegos en venta/cambio. Y acepté. Yo le mandé uno de mi hilo de venta y él me mandó su DS:M sin abrir. Y así he terminado con él en la estantería.
Las tres partidas que he jugado hasta ahora me han gustado mucho, aunque no todas han mantenido el mismo nivel. Me parece un juego que merodea entre el 7,5 y el 8,5. Con más intentos veré a ver dónde lo dejo. Entiendo lo que dice Gelete que no le gusta. Por una parte le doy la razón que la ristra de chips que hay que sacar de la bolsa en cada "ronda" te dicen donde poder poner cubos, que elementos puedes coger, dónde se puntúa, en qué terrenos puedes eliminar adversarios, etc. Si no te sale lo que te conviene, estás jodido. Por ello el juego premia que estés presente un poco en todas partes, aunque sólo sea con un triste cubo, para optar sacar la nariz hasta en la situación más desfavorable. DS:M quiere que muevas el culo y analices la situación según las cartas, el status quo puntuable y cómo están los demás. Tienes que migrar de unas losetas a otras, tienes que tener las cartas actuales en mente y en el mejor de los casos las posibles que pueden salir que ya viste otras partidas. Hay burradas que te pueden matar tus 15 cubos en una loseta. ¿Solución? No acumules tanto en la misma o disemina rápidamente cuando salga la carta. Hay otras que te dan muchos PV por estar en un lugar concreto o te ofrecen crecer en número de cubos por tener presencia en otro lugar. A veces será beneficioso estar sólo y otras será mejor estar compartiendo losetas con enemigos. Todo depende y todo cambia.
La puntuación directa de las losetas por mayorías me parece bastante aburrida. O, mejor dicho, muy vista. Son las cartas lo que le da la chicha de poder hacer magia y pillar lo que te hace falta en el momento adecuado. Lo que todavía no sé ver es cómo marear con los elementos/comida en el mapa. Supongo que esa capa extra de complejidad está latente debajo de todo el tema de mover cubitos y calzar PV. Se me atraganta todavía. Sigo prefiriendo una carta que me da PV directos que una que me permite intercambiar mi plancton por las algas de aquella esquina del tablero.
Lo otro que más me gusta junto con las cartas es la colocación de trabajadores restringida. Arriba del display están las acciones más flojitas y abajo las más potentes, de forma que vas a querer ir de arriba a abajo para poder aprovechar todos tus peones, pero quizás convenga ir rápidamente a las de abajo antes de que alguien se vuelva loco y las pille. Mucho timing, especular con lo que crees que van a hacer los demás, decidir al vuelo y girar el volante cuando creas oportuno. Muy bien.
Cita de: Gelete en 12 de Noviembre de 2021, 13:10:41Cita de: hipoglucido en 12 de Noviembre de 2021, 11:50:17Cita de: Lapu en 11 de Noviembre de 2021, 21:54:34Yo ya me he dado cuenta de que he caído en una espiral, de que me tengo que comprar otra estantería y de que la mesura que tenía al empezar se ha ido al carajo. Al asumirlo soy más feliz.Cita de: JVidal en 11 de Noviembre de 2021, 21:29:02
No lo conocía y me llama, ahora que ya tenia mi lista de adquisiciones bien cerrada y casi ludoteca terminada, me obligas a informarme de wargames que me hypean...
Ludoteca terminada dice. Ay Vidalín... ¡que pareces nuevo!
¡Venga al tren del hype! A gastar, hombre.
Dicho esto, a ver si Gelete y tú echáis alguna partida más al Dominant Species nuevo, que estoy entre el original y el Marine y caerá el que más me terminen hypeando xd.
Me llama mucho más el tema del original, porque controlar crustáceos o cefalópodos me parece una puta mierda, y que sea de más puteo. En general me llama más el original, pero la duración y número de jugadores del nuevo le harían ver mucha más mesa.
Lo que me extraña es que el original viene con solo veintipico cartas y el nuevo más de 50 pese a ser para menos jugadores. En teoría daría que pensar en cuanto a variabilidad y rejugabilidad, pero tampoco sé hasta qué punto salen todas en cada partida, cómo afectan y si realmente tener el doble de cartas supone una gran diferencia entre ambos, o si el original lo compensa con la variedad que te puede dar tener dos facciones más. Está jodida la cosa.
Los gustos, ya sabes, como los colores.
He jugado dos partidas, creo que la última no la comentamos, porque Lapu no ganó, y si no gana no reporta.
Verdades como puños aparte, a mi me gusta más el original por unas razones que paso a exponer y me permito ponerlo aquí porque en el fondo son las impresiones de las dos partidas que hemos jugado en octubre los mismos tres jugadores: Setropo, la lapa y servidor, así como de otra al Dominant clásico jugada en Mecatol con el Bello Quasar y un miembro del club.
- Lo más importante para mi son las limitaciones azarosas en las especiaciones y las puntuaciones. En DS clásico puedes especiarte en cualquier elemento siempre que no te lo haya quitado otro jugador. Es decir, si eres primero te puedes especiar donde quieras. Lo mismo se aplica para las puntuaciones y por tanto para jugar las cartas. Si vas primero eliges una loseta y si tienes dominancia juegas la carta. No hay medias tintas. Si eres cuarto podrás puntuar algo que te hayan dejado, pero podrás puntuar (o especiarte) donde decidas siempre que no esté ocupado por otro jugador. En Marine la especiación y la puntuación solo se produce en zonas determinadas al azar al principio del turno. Qué cartas puedes escoger también depende del azar, de tal forma que si estás exactamente en esa montaña que ha salido y te permite coger la carta de nivel 5, felicidades, pero si estas en un mar que no ha salido, o que sol ote permite coger la 1 que es un mierdón, o si quieres especiarte en gusanos pero no hay ninguno, te puedes dar por jodido. Dicho esto sé que hay que jugar Marine con un chip diferente, que tienes que intentar estar en más sitios, ejerciendo la posibilidad de puntuar casi cualquier terreno y de especiarte en casi cualquier sitio, pero entendiendo que el azar al final favorece a unos jugadores sobre otros, eso es algo que no me gusta tanto como en el original, en el que esas posibilidades vienen dadas por tu posición en el tablero y si quieres ser el primero tienes que currártelo subiendo en el track de orden de turno.
- Echo de menos las dominancias. Esto no es un defecto del marine, son simplemente cosas distintas de cada juego. Las dominancias son más interesantes para mi que la nueva mecánica cuyo nombre no recuerdo, en la que generas unos peones especiales y unos puntos de victoria al final de la partida según tu adaptación a un determinado elemento. Está claro que las dominancias son farragosas al principio, pero cuando las aplicas con rapidez son un elemento tan propio del juego que me resulta extraño jugar al DS sin tener mis conos (o los conos rivales) en el tablero.
- Precisamente el hecho de que haya 25 cartas, que acabas conociendo, hace que te puedas atener en todas las partidas a lo que va a ir saliendo. "Es que hay una carta muy poderosa que hace que explotes un hexágono y puedas escoger una especie de los adyacentes y matarla" Pues procura no acumular cubos en losetas de mar o de alta puntuación o ponte el primero para poder ejecutarla tú. En un juego con un componente de caos relevante, creo que más cartas no implican más rejugabilidad que además es innecesaria porque el juego la tiene de forma inherente, sino más dosis de caos. Me gusta que haya menos cartas, de hecho la cagada en Urban Sprawl es que hay tantas cartas que al final es incontrolable. En Marine no pasa eso, que haya 50 no está mal y no genera demasiado caos adicional, hay otra cosa que me molesta más del juego, pero aún así prefiero el número reducido en el clásico.
- Marine es, sin mebargo, más elegante y sencillo de manejar en una primera partida. Muy buen juego sin duda, con un tiempo algo menor de partida y con una mecánica que me parece magnífica: la colocación de los peones limitada por los que ya tienes puestos. Da lugar a posibilidades muy interesantes que no están presentes en el juego original. No obstante soy de los que cree que el original funciona perfectametne como juego a 3 jugadores, que no necesita de "otro" diseño para poderse jugar en ese número. Desconozco ambos juegos a 2 jugadores pero dudo que carburen.
En resumen, dos grandes juegos. Si no existiese el clásico tendría el Marines en mi reducidísima colección, que es mucho decir. Pero el clásico existe y lo prefiero por las cuestiones indicadas. Aún así son un 9 y un 8 alto en mi lista. Diferencias en detalles y no me atrevo en absoluto a recomendarte el clásico sobe el moderno (ni lo contrario). Creo que la única solución es jugarlos y que al final todo descansará en detalles de si te interesa eliminar la complejidad de las dominancias, o si por contra te encantan o si no te molesta esa determinación en las puntuaciones en las especiaciones o si prefieres menos o más cartas...
Mi caso con DS:M fue el siguiente. Me interesaba el concepto general del juego pero el DS se alejaba de mis posibilidades actuales por duración de partida y número de jugadores óptimo. Mis horarios, exigencia familiar y grupo de juego no son el mejor caldo de cultivo para ello. No lo he jugado y no parece que lo vaya a hacer en un futuro próximo. Al aparecer el DS:M, se dijo que reducía un poco la duración... y sin ser un juego corto, ojo, se metía en mi lista de futuribles. Sin prisa, sin ganas de comprarlo, pero manteniendo el interés. El caso es que se me dio la opción de cambiarlo con un usuario de BGG que me escribió para pillarme uno de mis juegos en venta/cambio. Y acepté. Yo le mandé uno de mi hilo de venta y él me mandó su DS:M sin abrir. Y así he terminado con él en la estantería.
Las tres partidas que he jugado hasta ahora me han gustado mucho, aunque no todas han mantenido el mismo nivel. Me parece un juego que merodea entre el 7,5 y el 8,5. Con más intentos veré a ver dónde lo dejo. Entiendo lo que dice Gelete que no le gusta. Por una parte le doy la razón que la ristra de chips que hay que sacar de la bolsa en cada "ronda" te dicen donde poder poner cubos, que elementos puedes coger, dónde se puntúa, en qué terrenos puedes eliminar adversarios, etc. Si no te sale lo que te conviene, estás jodido. Por ello el juego premia que estés presente un poco en todas partes, aunque sólo sea con un triste cubo, para optar sacar la nariz hasta en la situación más desfavorable. DS:M quiere que muevas el culo y analices la situación según las cartas, el status quo puntuable y cómo están los demás. Tienes que migrar de unas losetas a otras, tienes que tener las cartas actuales en mente y en el mejor de los casos las posibles que pueden salir que ya viste otras partidas. Hay burradas que te pueden matar tus 15 cubos en una loseta. ¿Solución? No acumules tanto en la misma o disemina rápidamente cuando salga la carta. Hay otras que te dan muchos PV por estar en un lugar concreto o te ofrecen crecer en número de cubos por tener presencia en otro lugar. A veces será beneficioso estar sólo y otras será mejor estar compartiendo losetas con enemigos. Todo depende y todo cambia.
La puntuación directa de las losetas por mayorías me parece bastante aburrida. O, mejor dicho, muy vista. Son las cartas lo que le da la chicha de poder hacer magia y pillar lo que te hace falta en el momento adecuado. Lo que todavía no sé ver es cómo marear con los elementos/comida en el mapa. Supongo que esa capa extra de complejidad está latente debajo de todo el tema de mover cubitos y calzar PV. Se me atraganta todavía. Sigo prefiriendo una carta que me da PV directos que una que me permite intercambiar mi plancton por las algas de aquella esquina del tablero.
Lo otro que más me gusta junto con las cartas es la colocación de trabajadores restringida. Arriba del display están las acciones más flojitas y abajo las más potentes, de forma que vas a querer ir de arriba a abajo para poder aprovechar todos tus peones, pero quizás convenga ir rápidamente a las de abajo antes de que alguien se vuelva loco y las pille. Mucho timing, especular con lo que crees que van a hacer los demás, decidir al vuelo y girar el volante cuando creas oportuno. Muy bien.