Gand-Alf, tú ganabas al final del juego del orden de 15-20 de oro... yo ganaba unos 70-80, Shai un poco menos (60-70), y Rafgar como tú, poco más o menos.
Seamos sinceros; seguía mos teniendo más tropas cualquiera de los dos grandes que los dos pequeños juntos, al menos yo que tenía una reserva siempre en tu frontera por lo que pudiese pasar. Resistías porque te atrincheraste en el castillo, pero en cuanto salías iban mis hordas de lanceros, y por simple desgaste acababan con lo que hubiese.
El problema es que sí, la partida habría acabado... hacia las 4 de la mañana, con victoria mía o de Shai. Si Rafgar o tú hubiéseis lanzado una ofensiva general, Shai y yo habríamos dejado de darnos por cierto castillo y nos habríamos centrado en vosotros, uno cada uno, o los dos a por uno y después a por el otro.
No es desprecio ni mucho menos... los dados decidieron ciertas batallas clave, y algunas cartas (como la que me permitió conquistarte cierto castillo en Francia, mientras Shai te echaba de Italia). Sin esa carta, presumiblemente tú y yo habríamos seguido más parejos, y Shai se habría ido sin oposición.
Lo dicho, un juego demasiado largo a mi gusto. O te planteas todo un día de tortas con él, o le metemos alguna house rule de victoria alternativa.
O jugamos sólo a los escenarios cortos.
Seamos sinceros; seguía mos teniendo más tropas cualquiera de los dos grandes que los dos pequeños juntos, al menos yo que tenía una reserva siempre en tu frontera por lo que pudiese pasar. Resistías porque te atrincheraste en el castillo, pero en cuanto salías iban mis hordas de lanceros, y por simple desgaste acababan con lo que hubiese.
El problema es que sí, la partida habría acabado... hacia las 4 de la mañana, con victoria mía o de Shai. Si Rafgar o tú hubiéseis lanzado una ofensiva general, Shai y yo habríamos dejado de darnos por cierto castillo y nos habríamos centrado en vosotros, uno cada uno, o los dos a por uno y después a por el otro.
No es desprecio ni mucho menos... los dados decidieron ciertas batallas clave, y algunas cartas (como la que me permitió conquistarte cierto castillo en Francia, mientras Shai te echaba de Italia). Sin esa carta, presumiblemente tú y yo habríamos seguido más parejos, y Shai se habría ido sin oposición.
Lo dicho, un juego demasiado largo a mi gusto. O te planteas todo un día de tortas con él, o le metemos alguna house rule de victoria alternativa.
O jugamos sólo a los escenarios cortos.
