Bajo mi punto de vista el problema no esta en la gamificación misma sino en los usos y en las manos de quien la utiliza, o dicho de otro modo, el objetivo de esa gamificación. Un uso didáctico, de superación de metas, de refuerzo emocional o de dinámica de unión de grupos de trabajo es positiva, incentivas valores y mecanismos que pueden ser interesantes y positivos ya quieras bajar de peso, encontrar herramientas afectivas para un trastorno depresivo, aprender matemáticas o crear un grupo de trabajo bien engrasado son objetivos validos.
El problema entra cuando esa herramienta se utiliza como penalizadora, sobre todo en temas económicos, o mejor dicho, donde se puede comparar resultados de esa gamificación con un cuadro de beneficio-perdida economica. En ese momento, pasa a ser una herramienta de control de gastos, una serie de objetivos que para muchos seran negativos.
El efecto sancionador de esa gamificación en muchos casos seran mucho mas visibles para el grupo participante que los posibles beneficios, lo cual conlleva una dinamica de retroalimentacion que suele acabar con actitudes contrarias a lo que se busca. Seamos sinceros, el que lo hace bien le dan un caramelo y el que lo hace mal va a la calle.
Veo la gamificacion como una gran herramienta, pero como toda herramienta, depende de quien la empuña.
Un saludo.
El problema entra cuando esa herramienta se utiliza como penalizadora, sobre todo en temas económicos, o mejor dicho, donde se puede comparar resultados de esa gamificación con un cuadro de beneficio-perdida economica. En ese momento, pasa a ser una herramienta de control de gastos, una serie de objetivos que para muchos seran negativos.
El efecto sancionador de esa gamificación en muchos casos seran mucho mas visibles para el grupo participante que los posibles beneficios, lo cual conlleva una dinamica de retroalimentacion que suele acabar con actitudes contrarias a lo que se busca. Seamos sinceros, el que lo hace bien le dan un caramelo y el que lo hace mal va a la calle.
Veo la gamificacion como una gran herramienta, pero como toda herramienta, depende de quien la empuña.
Un saludo.