Hace muchos años mi tía le regaló el Cluedo a sus hijas en fechas navideñas.
Jugamos una partida en familia pero mis primas, que eran muy pequeñas, no prestaban demasiada atención, de modo que jugaba mi tía y para hacerlas partícipes les daba los dados para que los lanzaran.
Le dijo a la más pequeña (por entonces 5 o 6 años): tira los dados.
La niña cogió los dados y nos pusimos a hablar. No nos dimos cuenta siquiera de que se levantó. Cuando volvió, mi tía le volvió a insistir: venga, tira los dados.
A lo que la niña, con toda la inocencia del mundo, respondió: pero si ya los he tirado!!!
Efectivamente, a la basura...
Jugamos una partida en familia pero mis primas, que eran muy pequeñas, no prestaban demasiada atención, de modo que jugaba mi tía y para hacerlas partícipes les daba los dados para que los lanzaran.
Le dijo a la más pequeña (por entonces 5 o 6 años): tira los dados.
La niña cogió los dados y nos pusimos a hablar. No nos dimos cuenta siquiera de que se levantó. Cuando volvió, mi tía le volvió a insistir: venga, tira los dados.
A lo que la niña, con toda la inocencia del mundo, respondió: pero si ya los he tirado!!!
Efectivamente, a la basura...


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