Cita de: Celacanto en 13 de Octubre de 2016, 20:07:16
Herman no aceptó la criticas y dijo "seguir jugando" y efectivamente aunque la estrategia seguía ahí la gente fue viendo que el jugador confederado que tomaba Washignton conseguía una gran ventaja inicial pero a la larga la inversión de recursos ahí y no en otros teatros y lo indefendible de la posicion acababa haciendo que perdiera la mayoría de la partidas.
Más que esto que comentas, lo que creo que Herman suele advertir es que en las primeras partidas con el juego la Unión tiene que ser muy cauta y proteger muy bien Washington en 1861 y 1862. De lo contrario, tanto antes como ahora, le puede poner la conquista de su capital mucho más fácil de lo deseable a los rebeldes.
Pero vamos, que el confederado lo más normal es que invierta mucho más recursos en unos teatros que en otros. Más que nada porque casi siempre va mucho más pillado de refuerzos que los yanquis, con lo que no le queda otro remedio que apostar por unas zonas en detrimento de otras.
De hecho una de las principales estrategias ganadoras de los confederados siempre ha sido el hacer cuantos más raids mejor en el Este y el Medio Oeste. E intentar dedicar los mínimos recursos posibles a la defensa del Oeste y el Sur profundo.
CitarSupongo que esto lo habra ido corrigiendo en las ediciones de Gmt por que cuando he jugado yo no me parecio que fuera tan fácil.
Si mal no recuerdo, las principales diferencias entre la primera y segunda edición fueron las de añadir algunas cartas más para aumentar la variedad del mazo. Sobre el tema de Washington creo que se retocó alguna conexión en el mapa para limitar el cruce del Potomac por los rebeldes, pero poca cosa más.
A mí lo que me da más la impresión es que según vas jugando y pillándole el tranquillo a cada bando, las estrategias van cambiando y ajustándose. Al menos es lo que creo recordar que me pasó a mí: Lo que al principio te parece muy complicado o arriesgado, luego ya no te lo parece tanto. Y viceversa.
Y es que es bastante habitual que en las primeras partidas la Unión peque de demasiado agresiva y la Confederación de cautelosa. Cuando en realidad el juego está diseñado para que ocurra justamente lo contrario, que fue muy a grandes rasgos lo que ocurrió históricamente.