Finalmente me clasifiqué para el top 8 de la liga de Tipo 2 de Itaca, y ayer hice un digno papel (creo) cayendo en cuartos por 3-1 contra mi némesis, un muy buen jugador pilotando un mazo de control, el único arquetipo al que he sido incapaz de ganar una ronda en estos dos últimos meses. Está claro que aún me queda mucho por aprender 
Ha sido una experiencia bonita e interesante jugar durante un montón de semanas contra un grupo de jugadores regular de buen nivel por lo general y al mismo tiempo ir ganando confianza y juego mientras conocía mi mazo, con el que he jugado, calculo, más de 100 partidas. Creo que es una buena manera de entender el juego, el metajuego y de aprender y se lo recomiendo a todo el mundo que esté interesado en Magic.La verdad es que mis rivales han sido, al tiempo, compañeros y me han ayudado mucho para mejorar, dándome consejos aunque fuera en su contra… Gracias a la gente de Itaca, los responsables de la tienda (Esther y Javi) y todos mis rivales. Un muy buen sitio para jugar.
Por recapitular, empecé sin saber muy bien lo que tenía con un principio de mazo mononegro (en un draft me "cayeron" del cielo… o del infierno, sería más apropiado una copia de la Caida del Héroe y varias copias del Mercante de Asfodel) que poco a poco fui variando. La primera versión era "casera", bastante lenta y basada en el "mochilero" de Asfodel como solución final, y en cartas que pudieran fortalecer su efecto. Me dio partidas, pero no rondas. Luego, vi el arquetipo ganador de Monoblack Devotion que le estaba dando campeonatos a Owen Turtenwald y me fui a por sus cartas básicas para cimentar mi "idea" de mazo.
Poco a poco fui acercándome más y más al arquetipo puro y duro, hasta que una tarde un rival-compañero me convenció que no iba a ser más listo que un pro que lo ha testado hasta la saciedad, y que más me valía concentrarme en el juego que en el metajuego. Tenía razón, lógicamente. Me fui a por el MBD e libro y lógicamente mis resultados mejoraron, y quiero pensar que hasta mi juego y la comprensión de sus mecanismos también.
Un mazo ganador es una máquina llena de pequeños equilibrios. Es perfecto para aprender y mejorar, para meterte de lleno en el juego. Este mazo, en concreto, es una pequeña maravilla, sencillo de pilotar, pero complejo al mismo tiempo a la hora de explotarlo. Al contrario de otros arquetipos, te deja adaptarte a cada partida y tratar de explotar la situación en cada momento. Es un mazo que a muchos jugadores expertos no les gusta, porque una de sus armas, el "pack rat", es casi de jugador casual… ¡pero funciona muchas veces!
Es un mazo de control (solo 16 criaturas y 26 tierras) que también te permite ser agresivo, poblando la mesa de ratitas o eliminando obstáculos para cichotrones como el Demonio de profanación, ya sea con removal directo o entrando a la mano del rival para robarle sus armas antes de poder usarlas con Confiscar pensamientos o Duress, o en ciertos casos con el Zombie azote de la vida saliendo del banquillo en plan cebolla Rodríguez.
Es un mazo que en cierrtos momentos te pone a prueba los nervios, porque al principio de la partida puedes sufrir un chorreo de vidas bastante durillo, aunque también te ofrece remontadas espectaculares.
Como digo, tiene muchos recursos y pequeños equilibrios; la función de las mutabovedas (la mejor tierra-bicho) es vital, la transfusión de cartas a cambio de vidas que supone contactos en los bajos fondos y lo necesario de las tierras dobles con scry de las últimas colecciones…
Mis límites con él han sido frente a control, algo que achaco a mi juego y no a las posibiidades del mazo. Cierto que no tiene manera de librarse de encantamientos y removal masivo, pero hay que saber jugar contra eso y yo aún no sé. Lo he intentado, como ya comentaba en otro post, con un toque "golgarizante" que no funcionó por tocar la base de maná no hay tierras negras-verdes con scry y se nota) y ´yultimamente con Rakdos, con mejores resultados, ya que creo que para adaptarme al medio en que juego una carta como regreso a Rakdos, por ejemplo, puede ser muy útil.
Mi idea es seguir jugando con él y tratar de mejorar poco a poco, alternando el mazo "pureta" y algún experimento. Ya contaré por aquí los resultados.

Ha sido una experiencia bonita e interesante jugar durante un montón de semanas contra un grupo de jugadores regular de buen nivel por lo general y al mismo tiempo ir ganando confianza y juego mientras conocía mi mazo, con el que he jugado, calculo, más de 100 partidas. Creo que es una buena manera de entender el juego, el metajuego y de aprender y se lo recomiendo a todo el mundo que esté interesado en Magic.La verdad es que mis rivales han sido, al tiempo, compañeros y me han ayudado mucho para mejorar, dándome consejos aunque fuera en su contra… Gracias a la gente de Itaca, los responsables de la tienda (Esther y Javi) y todos mis rivales. Un muy buen sitio para jugar.
Por recapitular, empecé sin saber muy bien lo que tenía con un principio de mazo mononegro (en un draft me "cayeron" del cielo… o del infierno, sería más apropiado una copia de la Caida del Héroe y varias copias del Mercante de Asfodel) que poco a poco fui variando. La primera versión era "casera", bastante lenta y basada en el "mochilero" de Asfodel como solución final, y en cartas que pudieran fortalecer su efecto. Me dio partidas, pero no rondas. Luego, vi el arquetipo ganador de Monoblack Devotion que le estaba dando campeonatos a Owen Turtenwald y me fui a por sus cartas básicas para cimentar mi "idea" de mazo.
Poco a poco fui acercándome más y más al arquetipo puro y duro, hasta que una tarde un rival-compañero me convenció que no iba a ser más listo que un pro que lo ha testado hasta la saciedad, y que más me valía concentrarme en el juego que en el metajuego. Tenía razón, lógicamente. Me fui a por el MBD e libro y lógicamente mis resultados mejoraron, y quiero pensar que hasta mi juego y la comprensión de sus mecanismos también.
Un mazo ganador es una máquina llena de pequeños equilibrios. Es perfecto para aprender y mejorar, para meterte de lleno en el juego. Este mazo, en concreto, es una pequeña maravilla, sencillo de pilotar, pero complejo al mismo tiempo a la hora de explotarlo. Al contrario de otros arquetipos, te deja adaptarte a cada partida y tratar de explotar la situación en cada momento. Es un mazo que a muchos jugadores expertos no les gusta, porque una de sus armas, el "pack rat", es casi de jugador casual… ¡pero funciona muchas veces!
Es un mazo de control (solo 16 criaturas y 26 tierras) que también te permite ser agresivo, poblando la mesa de ratitas o eliminando obstáculos para cichotrones como el Demonio de profanación, ya sea con removal directo o entrando a la mano del rival para robarle sus armas antes de poder usarlas con Confiscar pensamientos o Duress, o en ciertos casos con el Zombie azote de la vida saliendo del banquillo en plan cebolla Rodríguez.
Es un mazo que en cierrtos momentos te pone a prueba los nervios, porque al principio de la partida puedes sufrir un chorreo de vidas bastante durillo, aunque también te ofrece remontadas espectaculares.
Como digo, tiene muchos recursos y pequeños equilibrios; la función de las mutabovedas (la mejor tierra-bicho) es vital, la transfusión de cartas a cambio de vidas que supone contactos en los bajos fondos y lo necesario de las tierras dobles con scry de las últimas colecciones…
Mis límites con él han sido frente a control, algo que achaco a mi juego y no a las posibiidades del mazo. Cierto que no tiene manera de librarse de encantamientos y removal masivo, pero hay que saber jugar contra eso y yo aún no sé. Lo he intentado, como ya comentaba en otro post, con un toque "golgarizante" que no funcionó por tocar la base de maná no hay tierras negras-verdes con scry y se nota) y ´yultimamente con Rakdos, con mejores resultados, ya que creo que para adaptarme al medio en que juego una carta como regreso a Rakdos, por ejemplo, puede ser muy útil.
Mi idea es seguir jugando con él y tratar de mejorar poco a poco, alternando el mazo "pureta" y algún experimento. Ya contaré por aquí los resultados.


