Un cambio que me resultó curioso y que es relativamente reciente fue el paso de las cartas de objetivo "absoluto" (las de "conquista 24 territorios") a otras que iban por pasos: eran tres cartas, con misiones más sencillas, y que había que cumplir escalonadamente.
Tengo que confesar que el Risk me sigue gustando, a pesar de que hace muchísimo que no lo juego. Tiene algunos problemas de equilibrio, tanto de win-more como de lose-more, pero en general es una mezcla de festín de dados, estrategia y diplomacia bastante ligera y que casi nunca me ha dejado malas sensaciones.
Tengo que confesar que el Risk me sigue gustando, a pesar de que hace muchísimo que no lo juego. Tiene algunos problemas de equilibrio, tanto de win-more como de lose-more, pero en general es una mezcla de festín de dados, estrategia y diplomacia bastante ligera y que casi nunca me ha dejado malas sensaciones.




