La (mitad de) la CUP quiere que la futura República Catalana, no comience con el lastre de corrupción que azota al gobierno de España.
Y han dado una respuesta consecuente y ética, por encima de sus ideales nacionalistas. No quieren una Catalunya independiente a cualquier precio. Quieren una de la que sentirse orgullosos.
Pero como no estamos acostumbrados a reacciones de ese nivel moral, nos extraña. En el reino del "todo vale" esas personas son un magnífico exponente de lo que debería ser.
Al margen de la ideología que defienden (que en este momento no cuestiono) valoro enormemente su integridad.
Y han dado una respuesta consecuente y ética, por encima de sus ideales nacionalistas. No quieren una Catalunya independiente a cualquier precio. Quieren una de la que sentirse orgullosos.
Pero como no estamos acostumbrados a reacciones de ese nivel moral, nos extraña. En el reino del "todo vale" esas personas son un magnífico exponente de lo que debería ser.
Al margen de la ideología que defienden (que en este momento no cuestiono) valoro enormemente su integridad.