Cita de: High priest en 19 de Junio de 2018, 00:04:26
Se podría hacer un estudio de lo mucho que nos quejamos siendo consumidores y de lo poco que nos gustan las quejas cuando somos los vendedores.
Eso sí, a las editoriales les crujimos bien a base de moralinas y monsergas.
No dejas de tener razón. Por desgracia, dependiendo del lado en el que nos encontremos, tendemos a ver razonable una cosa u otra. Hay que estar muy pendiente para evitarlo y actuar decentemente sea cual sea el lado en el que estés. Hace poco tuve un problema. Vendí varios juego a un forero y se los envié por Puntopack. Como ya había tenido un problema anteriormente, aseguré el paquete. Aun así, uno de los juegos le llegó con la caja bastante tocada producto del transporte. Evidentemente, reclamé a Puntopack (no quisieron pagar el desaguisado a pesar del seguro, así que les he metido una reclamación por medio de Facua, pero eso es otra historia). Cómo Puntopack no me daba solución, entendí que era mi deber dársela al comprador. Simplemente me puse en su piel y me pregunté: ¿qué me parecería razonable si yo fuera el comprador? Así, le ofrecí un descuento sobre el precio del juego o que me devolviera el juego y yo le devolvía el importe del mismo junto con los gastos. Eligió esto último, así que le devolví su dinero y lo que le costó el envío de vuelta. Ya me tocará a mí pelear con Puntopack (en esas estoy).
En cuanto a los precios de los juegos, yo no veo problema por ningún lado. Es cierto que a veces hay anuncios que siguen ahí durante mucho tiempo porque los precios son bastante altos, pero el problema, en todo caso, será para quien no los vende. Los compradores siempre pueden comprar el juego nuevo o a otro vendedor de segunda mano. Por suerte, no estamos hablando de productos de primera necesidad, y juegos a precio razonable hay a mansalva. Y lo digo yo, que suelo poner precios más o menos ajustados cuando vendo (de hecho, me suelen durar muy poco los anuncios).
Por último, puede parecernos moralmente mal â€"o regular, o bienâ€" que alguien quiera especular con los juegos, pero insisto en que, por suerte, no estamos hablando de productos de primera necesidad.