Creo que muchos parten de una idea equivocada acerca de lo que es justo y lo que no. Un juego de segunda mano no tiene un precio justo, ni injusto. En todo caso, tendrá un precio que está dentro de lo que el mercado está dispuesto a pagar -y entonces se venderá- o está fuera de ese rango -y el vendedor se lo come con patatas-. Ese precio es variable en función del tiempo, demanda, estado de conservación y, no nos engañemos, suerte. Hace un par de años entre los jugadores de Advanced Squad Leader había un módulo que estaba descatalogado, Armies of Oblivion, por el que se pedían auténticas morteradas de dinero. Quienes lo vendieron entonces hicieron un negocio redondo, ya que habrían pagado por él unos 55-65 euros y lo podrían vender fácilmente por 120-130 euros (he llegado a verlo a 200 euros). Pues bien, en 2018 la editorial volvió a reimprimirlo cambiando ligeramente el arte de las fichas (sobre todo aumentando el tamaño de la fuente) e incluyendo nuevas cosas (dos módulos en uno) de forma que ahora los que pagaron 120 euros por ese Armies of Oblivion de primera edición tendrán suerte si lo venden por encima de los 50 euros.
Nadie cometió una injusticia por venderlo con un margen brutal, ya que no se trata de un producto de primera necesidad del que dependiese la vida de nadie. Es un bien de lujo, totalmente sometido a las leyes del mercado. Nunca me ha molestado ver un juego que deseo a precios descabellados. Simplemente decido que es un precio que no quiero pagar por algo de segunda mano y ya está. No me siento ofendido, ni me irrita, ni me molesta ¿Por qué debería hacerlo? Un tipo decide vender a un precio que yo no quiero pagar un producto que deseo pero no necesito.
Sí, puede que sea especulación, pero como el caso que os contaba demuestra conlleva un importante grado de riesgo por parte del "especulador de juegos", ya que lo que ofrece es un bien cuyo valor está expuesto a decisiones que se escapan de sus manos. La editorial decide reimprimir el juego, y el valor del suyo cae en picado.
Nadie cometió una injusticia por venderlo con un margen brutal, ya que no se trata de un producto de primera necesidad del que dependiese la vida de nadie. Es un bien de lujo, totalmente sometido a las leyes del mercado. Nunca me ha molestado ver un juego que deseo a precios descabellados. Simplemente decido que es un precio que no quiero pagar por algo de segunda mano y ya está. No me siento ofendido, ni me irrita, ni me molesta ¿Por qué debería hacerlo? Un tipo decide vender a un precio que yo no quiero pagar un producto que deseo pero no necesito.
Sí, puede que sea especulación, pero como el caso que os contaba demuestra conlleva un importante grado de riesgo por parte del "especulador de juegos", ya que lo que ofrece es un bien cuyo valor está expuesto a decisiones que se escapan de sus manos. La editorial decide reimprimir el juego, y el valor del suyo cae en picado.


