Yo no tengo kindle pero si ipod, que usa igualmente una batería de ion de litio así que las recomendaciones que valen para uno valen para otro. Tenerlas descargadas y sin uso durante mucho tiempo es letal, a mí se me perdió el anterior ipod que tenía y cuando lo encontré meses después estaba muerto, no hubo posibilidad alguna de resucitarlo poniéndolo a cargar. Por ello se recomienda cargarlo al menos una vez al mes aunque la batería no se haya agotado del todo. Ya he comprobado en mis carnes que no es ninguna tontería. Cuando me compré el siguiente ipod miré algunos consejos para evitar que la diñara pronto y maximizar su vida:
- Es recomendable que los ciclos de carga de la batería no sean homogéneos. Es decir, es recomendable enchufar la batería con diferentes valores de carga previa, nunca dejarla descargar completamente o nunca cargarla siempre cuando nos quede un 25%.
- No es necesario dejar cargar la batería completamente antes de desenchufar, de hecho es irrelevante.
- Cuando vayan a estar mucho tiempo sin usar, deben guardarse con una capacidad alrededor de un 40% para evitar dañar su capacidad de carga. Ésta es la razón de que cuando compremos un aparato nuevo siempre incluya la batería con algo menos de media carga.
- Es recomendable que los ciclos de carga de la batería no sean homogéneos. Es decir, es recomendable enchufar la batería con diferentes valores de carga previa, nunca dejarla descargar completamente o nunca cargarla siempre cuando nos quede un 25%.
- No es necesario dejar cargar la batería completamente antes de desenchufar, de hecho es irrelevante.
- Cuando vayan a estar mucho tiempo sin usar, deben guardarse con una capacidad alrededor de un 40% para evitar dañar su capacidad de carga. Ésta es la razón de que cuando compremos un aparato nuevo siempre incluya la batería con algo menos de media carga.
pero caerán esos malditos tarde o temprano












), Deadwood y Fearsome Floors. Juegos todos ellos a los que no volveré a jugar si puedo evitarlo... y haré todo lo posible por evitarlo. ¡Ah! se me olvidaba el peor juego que he conocido en mi vida, ni se merece tal nombre: Criaturas y cultistas, puro abono bovino metido en un estuche de cartas.
