Yo ya no compro lanzamientos de tradu-ediciones españolas.
Normalmente compro en inglés. Excepcionalmente, sigo un lanzamiento español sin hacer preorden de ningún tipo, espero una semana o dos a que se abra un hilo de recopilación de erratas en este foro, y entonces es cuando decido si merece la pena cazar un copia que quede en el stock de alguna tienda.
Hay traduediciones que salen muy bien. Lo malo es que hay traduediciones que son auténticas catástrofes sin ningún control de calidad, de tirar el juego a la basura directamente. Y no me merece la pena el riesgo. Mi forma de actuar ya me ha evitado dos grandes chascos, y no sólo me he ahorrado dinero, sino también ansiedad y cabreos leyendo las mentiras y falsas promesas que las editoriales llegan a escribir en redes sociales para hacer control de daños.
Y aunque hay editoriales que tengo en la lista negra, tampoco es algo que puedas filtrar por editorial. El problema es que hay muchas tradu-editoriales españolas recién surgidas, con catálogos pequeñitos, que pueden desaparecer tan fácil como aparecieron. No hay suficientes puntos de referencia para saber si puedes fiarte.
Y esto es sólo el problema de que publiquen una chapuza. Luego está el problema de la continuidad.
Los juegos de mesa se publican de forma incremental, expandiéndose gradualmente. Las tradueditoriales no tienen por qué traerte las expansiones. De hecho, sabes que en algún momento te dejarán tirado, ya que las tradu-ediciones españolas ocurren meses después de que el juego en inglés haya gozado de éxito y fama internacional. Para cuando nos llega, el interés en el juego ya se está enfriando, y traducir las expansiones se vuelve menos y menos probable. En el pasado ya les ocurría a las grandes editoriales de este país (Edge y Devir), así que con las pequeñas editoriales el problema se agrava.
Creo que estos son los motivos reales por los que algunos preferimos las ediciones extranjeras.
El argumento del odio irracional o incluso la xenofobia antiespañola suele ser la forma de defenderse de las editoriales que no lo han hecho bien. "La culpa es de los haters" son "el perro se comió mis deberes" del siglo XXI.
Irónicamente, varias tradueditoriales en cuya defensa se juega la carta del patriotismo no han llegado a publicar juegos de mesa españoles de autores españoles, pues se han limitado a localizar (traducir) juegos extranjeros de autores extranjeros. Si bien es un trabajo que requiere su esfuerzo y tiene su mérito, no suponen "industria española". De forma similar, que "Breaking Bad" esté doblada al castellano no la convierte en una serie española.
Para apoyar la industria española, comprad a editoriales españolas que publican autores españoles, que las hay y están algo desatendidas. Los lanzamientos de éstas suelen ser seguros.
Normalmente compro en inglés. Excepcionalmente, sigo un lanzamiento español sin hacer preorden de ningún tipo, espero una semana o dos a que se abra un hilo de recopilación de erratas en este foro, y entonces es cuando decido si merece la pena cazar un copia que quede en el stock de alguna tienda.
Hay traduediciones que salen muy bien. Lo malo es que hay traduediciones que son auténticas catástrofes sin ningún control de calidad, de tirar el juego a la basura directamente. Y no me merece la pena el riesgo. Mi forma de actuar ya me ha evitado dos grandes chascos, y no sólo me he ahorrado dinero, sino también ansiedad y cabreos leyendo las mentiras y falsas promesas que las editoriales llegan a escribir en redes sociales para hacer control de daños.
Y aunque hay editoriales que tengo en la lista negra, tampoco es algo que puedas filtrar por editorial. El problema es que hay muchas tradu-editoriales españolas recién surgidas, con catálogos pequeñitos, que pueden desaparecer tan fácil como aparecieron. No hay suficientes puntos de referencia para saber si puedes fiarte.
Y esto es sólo el problema de que publiquen una chapuza. Luego está el problema de la continuidad.
Los juegos de mesa se publican de forma incremental, expandiéndose gradualmente. Las tradueditoriales no tienen por qué traerte las expansiones. De hecho, sabes que en algún momento te dejarán tirado, ya que las tradu-ediciones españolas ocurren meses después de que el juego en inglés haya gozado de éxito y fama internacional. Para cuando nos llega, el interés en el juego ya se está enfriando, y traducir las expansiones se vuelve menos y menos probable. En el pasado ya les ocurría a las grandes editoriales de este país (Edge y Devir), así que con las pequeñas editoriales el problema se agrava.
Creo que estos son los motivos reales por los que algunos preferimos las ediciones extranjeras.
El argumento del odio irracional o incluso la xenofobia antiespañola suele ser la forma de defenderse de las editoriales que no lo han hecho bien. "La culpa es de los haters" son "el perro se comió mis deberes" del siglo XXI.
Irónicamente, varias tradueditoriales en cuya defensa se juega la carta del patriotismo no han llegado a publicar juegos de mesa españoles de autores españoles, pues se han limitado a localizar (traducir) juegos extranjeros de autores extranjeros. Si bien es un trabajo que requiere su esfuerzo y tiene su mérito, no suponen "industria española". De forma similar, que "Breaking Bad" esté doblada al castellano no la convierte en una serie española.
Para apoyar la industria española, comprad a editoriales españolas que publican autores españoles, que las hay y están algo desatendidas. Los lanzamientos de éstas suelen ser seguros.

