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Mensajes - Zolle

#76
Reseñas escritas / Re:La Bataille de Ligny (Reseña)
19 de Octubre de 2017, 19:33:12
Cita de: Valdemaras en 19 de Octubre de 2017, 17:53:14
¡Felicidades por la reseña Zolle!, se nota que ha sido escrita con mucho cariño y pasión.

He tenido la suerte de poder jugar algo a un par de juegos de esta serie y me han gsutado mucho. Eso si, utilizando las reglas Maria Luisa, peroc ada vez estoy más picado enlanzarme a la lectura de slguna otra versión más avanzada.

Muchas gracias  :)

Yo sólo he leído la quinta edición del reglamento de la serie, que me parece correcto y ordenado teniendo en cuenta su calibre. No lo puedo comparar con los anteriores. He leído criticas hacia las reglas Maria Luisa pero ignoro si están justificadas.

Tras la lectura de la quinta edición sólo echo en falta un glosario de términos al final del reglamento como hacen en muchos juegos hoy en día para poder consultar cosas con facilidad y rapidez. En estos juegos el tiempo es importante y no hay que perderlo en largas búsquedas por el manual.

¡Gracias a ti por leerla! :)
#77
Reseñas escritas / Re:Food Chain Magnate (Reseña)
19 de Octubre de 2017, 15:31:04
Cita de: gixmo en 19 de Octubre de 2017, 13:17:49
para mi es su mejor juego  ;) pero el Food Chain esta en un supuesto top 1 tambien, junto con algun otro como el Indonesia o el Zimbabwe

Tomo buena nota, gixmo. Viendo tu gran colección de juegos me fío mucho de tu buen criterio al escogerlos.
#78
Reseñas escritas / Re:La Bataille de Ligny (Reseña)
19 de Octubre de 2017, 15:25:56
Cita de: Bargerald en 19 de Octubre de 2017, 11:38:28
Estupenda reseña hecha con mucha pasion... una serie graficamente muy visual, lastima del caos reinante en clash of arms que sacan cada juego de la serie con un reglamento diferente, tienes para elegir... 3°edicion, regulations, maria luisa, la mezcla de reglas que han ideado  para este. De hecho pensaba que tu asociacion de esta serie con Warhammer venia debido a que al igual que GW cambia de reglamento para cada edicion, La bataille tiene tambien para elegir

Sí, de hecho quería hablar del tema de la existencia de diferentes ediciones del reglamento pero se me ha pasado. Me parece una mala decisión de diseño cambiar demasiado a menudo el contenido del reglamento. Creo que en una serie madura como La Bataille deberían de mantener una estabilidad en cuanto a reglas.

En el caso de Warhammer Fantasy y del 40000 era escandaloso y cansino el cambio de reglamento cada dos años. La etiqueta de caja nueva ya conllevaba un obligado reglamento nuevo y nuevos libros de ejército o codex. Los aficionados debíamos de comprar de nuevo todo el material escrito con la pobre perspectiva de usarlo tan sólo dos años. En este caso se trataba más bien de hacer negocio con ello.
#79
Reseñas escritas / Re:Food Chain Magnate (Reseña)
19 de Octubre de 2017, 11:56:45
Cita de: gixmo en 18 de Octubre de 2017, 15:32:23
hasta ahora no ha salido ningun Splotter en castellano, dudo que este sea el primero

Zolle, puedes guardar tu dinero para la reimpresion del Antiquity de este año  :P

Pues tienes toda la razón, le tengo puesto el ojo desde hace años pero nunca me decido. No sé donde he leído que la reimpresión para este Essen ya está toda vendida. No tengo prisa, es uno de esos clásicos que acabaré comprando, pero aún no sé cuando.
#80
Reseñas escritas / La Bataille de Ligny (Reseña)
19 de Octubre de 2017, 11:15:17

Un luminoso domingo de verano, justo antes de subirme al coche para ir a la playa me acerqué al kiosco para hacerme con algunas golosinas. Fue entonces cuando reparé en una nueva revista de entre las publicaciones que cubrían el amplio muro tras de mí. Era de figuritas llamada White Dwarf.


Era la número 3 y Teclis, el poderoso mago alto elfo hermano de Tyrion, aparecía montado sobre un dragón rojo empuñando su báculo dorado de cuyo extremo sobresalía esculpida una curiosa figura femenina algo ligera de ropa. A edades tempranas esos detalles cuentan.

Cuando no sabes de la existencia de nada más, Games Workshop es la fábrica de sueños de las figuritas fantásticas. Leyendo las páginas de su revista todo eran bondades hacia los juegos de la casa y cada título parecía brillar en promesas de una diversión sublime,  pero también inalcanzable vistos sus tremendos precios prohibitivos para la reducida paga de un niño. Pero eso no evitaba que devorase con anhelo cada artículo de la publicación imaginándome poseer alguno de sus coloristas ejército, aunque sólo contase con unas pocas miniaturas, y realizar con él atrevidas incursiones contra otras razas dirigidas por otros pequeños generales como yo.

EL pequeño Napoleón de mi interior ya daba muestras de su existencia y alentaba mi imaginación agrandando el ansia por jugar aunque por entonces aún se mantenía limitada. Hoy en día cuando mi madurez y el uso de la razón deberían dar ejemplo de un equilibrio y contención aprendido durante años. Pero por el contrario, ese Napoleón oculto se ha liberado finalmente, está completamente desatado y lanza miradas voraces hacia todo megalómano juego que se pone ante sus ojos, especialmente ahora que tengo un poco más de tiempo para dejarle explayarse en el campo de batalla con cualquier juego de guerra.

Pero por aquella época mi enfermedad aún no mostraba signos tan graves. Por entonces, miraba y remiraba encandilado el aura dorada que desprendían las fotografías de figuras de goblins cabalga lobos que a mis ojos lucían maravillosamente pintados. A su detallado modelado y a mi parecer estupendo pintado había que añadir las ilustraciones de las publicaciones que acompañaban su salida al mercado y el rico trasfondo que los rodeaban.

El mundo de Warhammer siempre ha tenido una gran personalidad, pocos juegos han marcado tanto una etapa de mi vida como este - creo que sólo lo supera el sacrosanto Magic -. Cada uno de sus personajes que aparecían en la revista White Dwarf nacía dotado al instante de una gran historia a sus espaldas que hacía volar la imaginación de los jugadores. Añadirlo a una lista de ejército lo imbuía enseguida de una carga emotiva especial. Tu ejército dejaba de ser anónimo y pasaba a narrar un nuevo capítulo de la historia de tal o cuál personaje.

Pero llegó el día que pude probar al fin algunos de los más representativos juegos de Games Workshop y la ilusión de diversión infinita se desvaneció al descubrir que pasaba más tiempo lanzando dados y sumando resultados que de deleitarme acercando mi cara a las figuras y contemplando desde todos los ángulos el perfil de los portentosos ejércitos que se movían con lentitud por el campo de batalla. Estos eran escasos en número de unidades, lejos de lo que prometían las profusas portadas de las cajas básicas. Además, la mitad de sus figuras eran reciclados de otros juegos de público más amplio como Heroquest o Battlemasters.

Comprobé con desánimo también que cuanto más bonita y destacada era una figura más rápido quedaba eliminada por ser el blanco de todos los disparos y ataques mágicos. Esto se hacía especialmente evidente en juegos como Warhammer 40000, cuando desplegabas con ilusión tu nuevo tanque en un tímido rincón de la mesa para que nadie reparase en él, con ganas de poder estrenarlo. Pero al primer turno era el blanco certero de algún arma pesada que lo hacía saltar por los aires pulverizado. No quedaba ni como resto de escenografía. De vuelta a la caja lo guardabas frustrado diciéndote para ti: Si yo sólo quería verlo correr por el campo de batalla un poco, sólo un poco...

De Warhammer Fantasy lo que más me gustaba era el movimiento de las unidades, contemplar las apiñadas filas de sus unidades formando bosques de lanzas en lo alto y muros de escudos al frente. Aunque soy valenciano no soy aficionado a los Moros y Cristianos, pero debo reconocer que sus formaciones dotadas con estandartes y músicos me recordaban a las fiestas de mi pueblo y es este detalle, el de las formaciones lo que más me agradaba del juego.

Ver cómo pivotaban las unidades preparándose para la carga, situarlas bien tras la línea de despliegue para conseguir ventajas frente a la posición de las tropas enemigas. Y en el encuentro crucial de fuerzas, cuando una carga vencía la moral de la unidad asaltada se producían cosas fantásticas: huidas desordenadas vencidas por el miedo y la derrota, persecuciones gloriosas que segaban la vida de todos los soldados enemigos, se efectuaban reencaramientos brillantes que podían darte la partida y demoledores ataques a los flancos y a la retaguardia del desorientado ejército enemigo. Ese pesado maniobrar de enormes unidades me fascinaba.

Por desgracia este sistema siguió evolucionando aparentemente inclinado a cumplir con las expectativas económicas de su empresa que apostó por figuras cada vez más grandes y donde las escaramuzas entre pocas figuras antes razonablemente asequibles pasaron a ser el vivo reflejo de lo que las portadas de sus juegos siempre prometían: vastas batallas donde no cabía ni un alfiler entre la marea de tropas, donde las infinitas lanzas y escudos formaban colinas y horizontes bajo cielos inyectados en fuego. Y claro, reunir tantas figuras tenía su precio en plástico y metal blanco. El resultado fue que me alejase de tan costoso mundo en aras de otros más asequibles.

Tuve una segunda etapa de Warhammer pero duró muy poco, y fue el feliz descubrimiento de este foro, la BSK, la que la interrumpió. Y es que el súbito conocimiento de la existencia de docenas de juegos que necesitaba tener desesperadamente para tener una existencia tranquila fueron una razón de peso. Con ellos perdí definitivamente cualquier interés por el mundo de Warhammer.

Pero alejarme de aquél sistema de juego lento, y opino que aburrido, no hizo que renunciase a jugar a ese nivel de combate táctico. No pedía que debiese ir necesariamente  acompañado de miniaturas, pero sí reflejar aspectos de las unidades como su vanguardia, retaguardia, flancos, donde las formaciones tuvieran un protagonismo capital. Dónde se encontraba el juego que reunía dichas características, no lo sabía. Aún.

Mientras compraba eurogames tenía un ojo puesto en eso que llamaban wargames, etiqueta poco clara en algunos títulos pero que ello no impedía disfrutarlos a placer. Fundamentalmente buscaba juegos de fichas y mapas hexágonados. Pero había tantos títulos, escenarios, épocas,  juegos de todos los tamaños y escalas, tantos sistemas diferentes, que me intimidaba empezar a estudiarlos. Pasé años formando mi ludoteca de juegos de mesa aproximándome poco a poco a sectores donde se empezaba a denominar títulos como wargames para ver si discernía entre ellos destacado ese GRAN juego de batallas tácticas que sí cumpliría con los sueños de ese niño de antaño. El pequeño Napoleón - ya no tan pequeño - se revolvía en protesta. Sabía que ese juego - o serie de juegos - existía. Ya estaba editado y me esperaba en alguna tienda a ser descubierto. Sólo había que encontrarlo. Fue entonces cuando solté a Napoleón que se lanzó como un perro atado demasiado tiempo y la búsqueda empezó. Hasta hoy.


La Bataille... La Batalla. Un gran título, sencillo y claro para un juego colosal. Me encanta usar esta palabra, parece especialmente hecha para este juego.

Batallas al detalle. Cualquier cosa que imaginé pedirle a un juego táctico lo tiene y con creces. Te sacia sin llegar a la indigestión. O tal vez no he tenido ningún empacho digiriendo su manual por haberme labrado en muchos otros, más duros aunque de proporciones más convencionales. Y ojo, que un juego emplee amplios mapas no quiere decir que sea más difícil que otros de tamaño más reducido.

Lo primero que te encuentras en la lectura del manual es la compleja organización de mando y la estructura piramidal de unidades de combate: cuerpos de ejército, regimientos, batallones, divisiones, compañías ... Es un placer averiguar cómo funciona, sus entresijos, visualizar en el campo de batalla los 15 hexágonos de diámetro de tu general del ejército que es a lo que alcanza su mando, ver que puedes extenderlo a través del resto de líderes en  radios más pequeños. Este aspecto del juego ya me entusiasmó, era nuevo para mí.

Luego viene el movimiento y con él todas las reglas de encaramiento y formación que me hicieron tocar el cielo. Cuanto detalle sin caer en la injugabilidad. Qué gracia en la forma en la que se resuelve el reflejar la formación en la que se encuentra una unidad dependiendo de su posición respecto al hexágono o hexágonos que ocupa.

Que cuente con muchas reglas no significa necesariamente que sea más tortuoso de jugar. Sí, Le Bataille... no es fácil de jugar, no es un juego introductorio, se pide que el jugador tenga un recorrido por otros juegos, sólo así la aproximación resulta más asequible para comprender el denso manual y a unir sus partes, ordenarlas en tu cabeza.


Hay que subrayar y esquematizar un poco para poner en un lenguaje más asequible lo que se presenta en densos e impenetrables párrafos en el reglamento.

Esta asimilación no se hace en una tarde ni con una partida al primer escenario, pero cada minuto que vives en el juego suma experiencia para el siguiente, y la curva de aprendizaje se allana con las ganas de jugarlo.

Soy de los que piensa que el tamaño del manual y la duración que exige un juego no importan, ni tampoco la mesa que ocupe. Si hay ganas e intención de jugarlo se encontrará la manera de hacerlo, sino sobre una mesa en el suelo, como cuando éramos niños. Si es de los juegos que cuando es tocado por un jugador que viene a darlo todo por disfrutarlo, sin peros ni prejuicios en la boca, el juego suena de una manera maravillosa. Valdrá el tiempo y dedicación que se le habrá brindado.  Y La Bataille es uno de esos juegos.

El corsé de sus profusas reglas no limita sino expande las posibilidades de juego de una manera increíble, las variables a tener en cuenta se multiplican y las decisiones también, y es la toma de decisiones lo que aliña y da personalidad a esta serie, lo que supone la victoria o derrota en cada rincón de su mapa.


No me atrevo a hablar de si La Bataille de Ligny cae más en la casilla de juego o simulación. Digamos que las mecánicas reflejan bien lo que representan. Para mí tienen la medida justa para provocarte las sensaciones de una batalla plasmada a través de tablas y dados y cuya secuencia de juego en el tiempo y espacio describe todas las luces y sombras de este barroco drama con olor a pólvora.

Por lo tanto dónde termina el juego y empieza la simulación es una cuestión que no alcanzo a ver, pues sumiéndome en las sensaciones que me da el juego no puedo cerrar el grifo de la imaginación que hilvana y junta la tragedia que se teje en cada rincón de este inmenso campo de batalla. Todo está bien contemplado en el reglamento. Ese detalle que algunos llaman simulación, esa riqueza que no tiene porque estar peleada con la jugabilidad es lo que me da aquello que Warhammer no podía a pesar de toda la gloria de su detalladas figuritas.

Infantería, caballería, cañones ¿He dicho cañones? Hacerlos rugir por las colinas, descontando con cada tiro la munición utilizada, teniendo en cuenta el vagón de suministros de éste que ha de estar emplazado a 3 hexágonos del cañón que abastece y a 5 de una carretera o vía para mantenerse suministrado. Un cañón que ha de ser montado en el sitio adecuado, encarado hacia el enemigo. Imaginas allí a su dotación, nerviosa, esperando el momento justo para dar muerte al frente de divisiones enemigas llenas de rostros anónimos, cuyos padres estarán en algún hogar del mundo esperando que sus hijos regresen sanos y salvos a casa. Un drama del que aprendes la triste historia y geografía de las batallas napoleónicas.

Aquí no hay nada que pintar, las fichas - counters - no tienen nada que envidiar a los colores que podamos conseguir con tintas, ricas paletas de acrílicos y osadas capas de pincel seco sobre superficies de plástico. Las fichas de La Bataille están bellamente diseñadas, sus colores perfectamente combinados, juntos son una fiesta para los sentidos, y en el vasto campo de batalla, inviable en la escala de Warhammer, ofrece un cuadro preciosista que hace agradables los momentos de espera mientras los demás jugadores hacen sus movimientos en el mapa.


Counters y mapa forman un marco perfecto para diseñar estrategias, blandir tus ataques y firmar tus victorias, tejiendo en cada uno de sus rincones dramáticos combates que bien valdrían ser contados.

La Bataille, no se juega, se vive. La Bataille no se olvida, sus partidas se recuerdan con precisión. La marea de fuerzas se queda grabada en el mapa: dónde se iniciaron arriesgadas cargas y donde terminaron la huida de orgullosos ejércitos que tras derrumbarse en retirada se revolvieron en su honor, y dieron frente de nuevo al horror reiniciando el combate. 

Con el rugoso tacto de los mapas, hecho de un papel muy poroso y del que me sorprende el  nivel de detalle y claridad conseguido en la impresión -no querrás ponerle una plancha de plexiglás para no privarte de su agradable tacto -, recordarás donde se llenaron los campos de cuerpos caídos el los combates más cruentos,  y dónde todavía parecen resonar los disparos de mosquetes, qué casas ardieron con los disparos e identificarás las torres de las iglesias que fueron testigos mudos de las fuertes apuestas en las vidas de sus soldados de los generales de los ejércitos.

En La Bataille no dices "Yo jugué a Ligny", sino más bien "Yo estuve en Ligny.". Y siempre querrás otra oportunidad para cambiar las cosas. Eso es lo que justifica hacerse con un juego de estas proporciones,  vivir en el cuadro que representa. Un juego que brilla desde el turno 1. No es como otros juegos donde estás preparando la eclosión de tu gran obra para el último turno, para justo en el recuento de puntos levantarte y decir "Olé! Yo primero". Aquí se trata de tejer una historia desde que tus soldados llegan con el uniforme limpio y blanco hasta que yacen en silencio amontonados y bañados por su propia sangre. Más bien terminarás diciendo "Yo luché en Ligny."

Y después de este juego del que me queda mucho por explorar, que me acompañará toda la vida, hay otro titulo que me aguarda, otro La Bataille pero terminado con la palabra Dresde, La Batalla de las Cinco Coronas, con Napoleón a la cabeza defendiendo la famosa ciudad. Este lo dejaremos para reyes, hay que empezar el año con epicidad. Y más a lo lejos pero no tanto como ayer su hermanada serie Battles from the Age of Reason con Fontenoy y Prague, pero eso será otra cima desde la que ver y disfrutar de este bonito hobby, será otra historia, y por supuesto, otra reseña ¡Muchas gracias!

Link a su página en BBG: https://boardgamegeek.com/boardgame/12897/la-bataille-de-ligny
Una completísima reseña sobre la serie La Bataille escrita por el compañero Tío trasgo: http://labsk.net/index.php?topic=100591.0
#81
¡Fantástica foto-reseña!

Una pregunta: ¿Cuántos escenarios trae en total el juego? Sé que hay tres que sólo requieren un sólo mapa ¿Y el resto?

Saludos.
#82
Por fin recibo el mail con el número de seguimiento ¡Viva! en unos días lo tengo en casa.
#83
Wargames / Re:Mejor Wargame PUBLICADO en 2017
17 de Octubre de 2017, 21:15:01
Otro voto para La Bataille de Ligny.

Saludos.
#84
Reseñas escritas / Food Chain Magnate (Reseña)
12 de Octubre de 2017, 11:09:37


Hola a todos, qué tal el día ¿Nos falta una sonrisa de buena mañana? Pues aquí está el juego perfecto para ti ¡Food Chain Magnate! Barrios tranquilos, colores pastel, sonrisas acartonadas, y un tinte preguerra nuclear impagable. En tal ambiente qué mejor que abrir tu propia cadena de comida ... basura ¡Hamburguesas, pizzas, Nuka-colas! - Uy quise decir Colas -. En Food Chain Magnate cuenta el buen servicio, producir en las cantidades requeridos por el público, pero no en su calidad - acabáramos! - ¿El objetivo? Hacernos con los ahorros de los vecinos y ganar la partida. Es tan sencilloo. Aquel que asome el fajo de billetes sumando la cifra más alta al final de la partida ¡Gana! Es hilarante la falta de ética del juego.


¿Qué productos venderemos? ¿Empezaremos nuestro negocio con abombadas y sabrosas hamburguesas o con espectaculares pizzas que nos quiten el sentido? Habrá que añadir refrescos  para tragar todo eso. Ya está ¡Cerveza! Ya pensaremos en el problema de la sobrealimentación otro día. Es hora de hacer dinero a costa de nuestros vecinos, de sacarles todo lo que podamos. Si no tenían hambre se la provocaremos, y nuestras entusiasmadas camareras estarán en nuestros restaurantes esperándoles con los brazos abiertos.

El tablero de juego limpio de detalles se monta según el número de jugadores aumentando o reduciendo su tamaño. Una vez compuesto el aséptico y pulcro barrio nuestra tarea será sacar a los vecinos de sus casas para que coman fuera ¡Pero que no lo hagan en cualquier parte! Habrá que atraerlos con sutileza y dedicación a nuestros restaurantes.


¿Y eso cómo se hace? Pues plantando vistosos carteles a la entrada de sus casas para que vean tu bonito anuncio toooooodo el día.

¡Qué mejor que privarles de las bellas vistas por la que compraron sus casas erigiéndolos cerca de sus ventanas y darles con ello nuevas necesidades vitales que antes no conocían! Como por ejemplo comerse una hamburguesa o remojar sus secos estómagos con nuestros refrescos exclusivos.

Y si esto no bastara usaremos la artillería pesada de nuestra departamento de propaganda: Nos colaremos en sus buzones con nuestros panfletos, en la radio ¡E incluso en el cielo! Contratando a felices pilotos que cruzarán los aires una y otra vez sobre sus cabezas con sus ruidosas avionetas y tirando de llamativos anuncios nadie podrá decir NO a una buena pizza ¡Que sepan que tienen hambre y adónde es mejor ir para saciarla!

- ¡Mira Mamá, un avión!

Pero su mamá seguirá con la mirada hipnotizada la hamburguesa pintada en el cartel de cola. Y cuando enciendan la radio allí estará tu popular anuncio de cerveza y su pegadiza canción. Los estómagos empezarán a rugir, los peques de la casa saltarán alrededor de los padres pidiendo a gritos tomar la hamburguesa de la avioneta, y ellos no podrán dejar de pensar en una buena Nuka-cola - ¡Uy! lo he vuelto a decir-.

Es entonces cuando llega el momento de abrir las carteras y ver la triste realidad, y es que sus ahorros escasean, los gastos son muchos y por ello irán al restaurante que les dé lo que piden al mejor precio. Y aquí empieza la guerra sucia entre las distintas cadenas de comida rápida, esto es de los jugadores. Quién venda más barato ése se lleva antes a los clientes. Aunque por supuesto, en determinados casos inflar los precios será una grandísima idea. Habrá que ir con cautela y meditar cada una de nuestras decisiones. No queremos que nuestros estupendos anuncios que tanto esfuerzo nos ha constado colocar para abrir el apetito de los vecinos acaben empujándoles a ir a cenar al restaurante de tus rivales.

Food Chain Magnate es un juego que pide a gritos música, música alegre de los 50, que te ponga el ritmo en los dedos mientras reestructuras la cadena de mando, que te haga ladear tu cabeza de un lado a otro siguiendo su ritmo entusiasta mientras envías a algunos de tus trabajadores a la playa ¡Día libre para ellos!


O a adiestrarlos - esos también van a la playa-.

En el juego todo movimiento debe ser precisamente meditado, nos saldrá humo de la cabeza planeando la organización de trabajadores de cada turno para arrebatar de sus clientes a los jugadores rivales y sumirles en la pobreza mientras te haces con los ahorros del vecindario. También hay que medir bien tus adquisiciones para alcanzar los deseados extras llamados Milestones. Cojamos un Milestone de ejemplo ¡Hay un montón y todos con ese humor desenfadado y embriagador predevastación nuclear!


En FCM tenemos por ejemplo ... ¡Un congelador!

Con este estupendo invento podremos mantener nuestros productos frescos al final del turno y no tener que tirarlos a la basura ¡Suena genial! ¿No es así?  Y lo guay es que sólo estará disponible para aquellos que la logren antes, luego desaparece de vuelta a la caja, fuera del juego. Y así todos los Milestones, o cumples con los requisitos para hacerte con él en solitario o al mismo tiempo que otros o pierdes cualquier posibilidad posterior de poseerlo ¡Toda una pena! Así que perfectamente puede acabar el turno tu rival con un flamante congelador y tú pasarte el resto de partida echando comida a la basura en cantidades ingentes.

Y esto, por supuesto da estrés, mucho estrés. Todo en el juego da estrés, pero es un estrés de los buenos, de los que te hace pensar en lo bien hecho que está el juego, cada una de sus partes e interrelaciones. Food Chain Magnate es uno de los grandes.

Pero ten por seguro que con congelador o sin él, para nada tienes asegurada la partida, es una competición feroz, donde la meta se cruza casi a la vez y los errores de gestión se pagan carísimos, hasta el punto de que puedes quedar eliminado de la partida.

Querrás tener todas las recompensas -Milestones- , pero claro eso será imposible porque cada jugador trepará por el árbol de nuevos trabajadores y alcanzará metas en diferentes momentos de de la partida por lo que no puedes jugar mirando tu tablero y ya está, tienes que tener una estrategia y saber moverte tácticamente para conducir y reconducir tus movimientos para conseguir que los descerebrados y hambrientos clientes aplasten sus narices en a las puertas de tus restaurantes.


Food Chain Magnate es un juego supersencillo de reglas pero profundo como pocos, optimizarte te freirá el cerebro pero con una sonrisa en la cara, como la de tu repartidor de cervezas.

La sensación de progreso es estupenda, altamente satisfactoria, y cada turno la configuración de trabajadores en la mesa y sus efectos en la partida son determinantes. No se ve un camino determinado en ningún momento, no te ves guiado a hacer una cosa porque es la mejor opción. Las posibilidades de grandes jugadas son casi tan grandes como las del ajedrez: hay que jugar con creatividad para hacer touché, lo que confirma su fantástico diseño.

Creo que es obligado jugar con música a FCM. Buen Jazz - algo de Cole Porter o Billie Holiday-. A título personal recomiendo algún video recopilatorio de las canciones con comentarios de Fallout 3 o 4 que de seguro harán estallar las carcajadas a los jugadores de FCM en su carrera en el mundo de hostelería de los años 50.  Complementa perfectamente el evidente humor del juego. Sobre todo si contamos con los comentarios del presidente John Henry Edén que te hará desarrollar tu cadena de comida rápida con "diligencia".

En fin, es un juego que cuando compré ya iba por la 3a reimpresión. No sé por qué reimpresión van. Ya debéis de tenerlo todos. Estoy convencido de que ningún juego del próximo Essen superará la cota de FCM, así que si no lo tienes mejor cancela todos tus preorders de este año y hazte con esta joya y juega con alegría en casa mientras otros esperan con ansia viva sus pedidos.

Enlace al juego: https://boardgamegeek.com/boardgame/175914/food-chain-magnate
#85
Reseñas escritas / Re:Space Empires (Reseña)
06 de Octubre de 2017, 12:13:53
Cita de: Mika_F1 en 05 de Octubre de 2017, 13:26:02
P.D. Sobre la civilización amarilla, creo ver entre tus naves un Crucero Mon Calamari.

;D ;D

Tal vez que no esté definida ninguna raza en particular sea más bien un punto a su favor. Así cada cuál ve en su facción lo que le gustaría ver.
#86
Reseñas escritas / Re:Space Empires (Reseña)
06 de Octubre de 2017, 12:10:05
Cita de: Kveld en 04 de Octubre de 2017, 18:01:14
Aunque el básico no incluya razas, en mi opinión es un detalle más bien menor porque en realidad se construye la raza según vas jugando con la elección de tecnologías y naves de los primeros turnos...

Sí, pero al carecer de una identidad definida siento que a las razas les falta color al inicio de la partida. Todas parten del mismo punto, es escrupulosamente simétrico. Sí es cierto que conforme pasan los turnos se definen al abrirse el árbol de tecnologías, el abanico de opciones es increíble, y aún lo es más con la expansión,  pero esto afecta más a las capacidades técnicas de la raza y su estrategia de juego que de fabricar un trasfondo, el origen de la civilización que estás dirigiendo. Tampoco pediría mucho, tal vez con ver una imagen de su aspecto sería suficiente. La imaginación del jugador puede completar el resto.

Hay que decir que en la primera expansión incorporan un par de mazos al juego, uno para darle un carácter especial a tu raza desde el minuto cero y otro para cuando conquistes planetas extraños y consigas como premio en ellos habilidades y tecnologías exclusivas. La verdad es que con esto ya me quedo contento. Lo de la identidad es un detalle nimio, no lastra para nada la diversión del juego.
#87
Reseñas escritas / Re:Space Empires (Reseña)
03 de Octubre de 2017, 14:31:46
Cita de: gixmo en 03 de Octubre de 2017, 12:50:09
a mi es un juego que me parece super divertido, sencillo y con mucha chicha a la vez.
El tema de la administracion me encanta

Y como Argeleb, muchas de las opciones todavia no las he incluido en las partidas, aunque si que tengo ganas de probar el tema de la tecnologia, y que no se actualicen de forma automatica. Si bien es cierto que esa sencillez ayuda mucho a la toma de contacto

Yo es que empecé a leer las reglas y de repente se acabaron y ya empezaban las opciones. Me quedé diciendo ¿Pero esto es todo? y seguí leyendo y pensando, pero si esto es fácil, y lo otro también... y poco a poco terminé el reglamento. Por último ojeé la expansión y lo mismo. Esta todo muy bien explicado. Es realmente cómodo de entender y jugar. Aunque entiendo que para gente nueva tal vez sí es mejor dosificarlo y asegurarse de que el aprendizaje no merme la diversión de la primera vez.
#88
Reseñas escritas / Re:Space Empires (Reseña)
03 de Octubre de 2017, 14:22:27
Cita de: Delan en 03 de Octubre de 2017, 13:24:35
Cita de: gixmo en 03 de Octubre de 2017, 12:50:09
a mi es un juego que me parece super divertido, sencillo y con mucha chicha a la vez.
El tema de la administracion me encanta

Y como Argeleb, muchas de las opciones todavia no las he incluido en las partidas, aunque si que tengo ganas de probar el tema de la tecnologia, y que no se actualicen de forma automatica. Si bien es cierto que esa sencillez ayuda mucho a la toma de contacto
Yo siempre lo he tenido en el punto de mira pero seria para jugarlo en solitario y siempre me ha dado miedo aque se me quede corto. No hay escebarios fan made ni nada?

Los del juego base están bien y funcionan estupendamente, además, como juegas solo los turnos pasan volando y en un plis estás superdesarrollado. En la primera expansión han editado nuevas misiones en solitario pero no he tenido ocasión de probarlas.

Creo que con todas las opciones que ofrece el juego no es un título que deje con hambre, más bien cumple con muchas de las cosas que uno puede imaginar hacer en este género de juegos.

Yo juego mucho en solitario y este lo considero de los buenos.

Un saludo.
#89
Reseñas escritas / Space Empires (Reseña)
03 de Octubre de 2017, 11:30:56
Space Empires


Hace ya ocho años compré en una de mis habituales tiendas de juegos un ejemplar de Twilight Imperium (TI3). Era la tercera edición y no había la posibilidad de conseguirlo en castellano. Bueno, claro que había traducciones al castellano en el foro pero mi cabezonería me hizo enfrentarme a él en su lengua original. Con un inglés mal aprendido de Magic: The Gathering traté de abrirme paso en su reglamento pero la abrumadora cantidad de cartas que poseía y lo que por entonces me parecía un encriptado sistema de juego me superaron. Simplemente no era el momento de aprenderlo, jugarlo. Pero el hambre por poseer el mejor 4X del mercado me podía. Había jugado con antelación a juegos de ordenador con esas características y anhelaba poder experimentar esas sensaciones con jugadores de carne y hueso entorno a un juego de tablero y cartas, lejos de una pantalla de ordenador.

La portada de TI3, a mi juicio mucho mejor que la actual, me fascinaba. Por lo que con el tiempo reforcé su presencia en mi ludoteca adquiriendo su primera expansión que prometía resolver algunos problemas en las reglas y enriquecerlo en todo aquello que todo jugador goloso podía soñar, más naves y más grandes, más espacio por descubrir, más jugadores, más cartas, de todo, más, mucho más. Y por supuesto el tiempo de juego también se expandió como lo hace el espacio en estos momentos. Se me hacía inabarcable, inacabable y desgraciadamente injugable. Twilight Imperium 3 reposaba aparcado en su enorme balda como un destructor imperial , incluso su colosal caja daba con esos atributos en cuanto a dimensiones y peso. Dos veces logré sacarlo a mesa. Al final me hice con el reglamento y no resultó tan difícil. Rondando con otros juegos que entrañaban una dificultad real allanaron el camino para retomar TI3. Mis ojos se habían acostumbrado a la incomodidad del inglés y lo que antes parecía obscuro y denso se reveló sencillo y claro. Pero comprender sus entresijos no reducía sustancialmente su tiempo de juego, aunque no participasen muchos jugadores.

Había eXploración, sí, había eXpansión, también, y sobre todo mucha eXplotación de recursos. Con estos tres rasgos uno ya se siente un alienígena suficientemente malvado, un verdadero parásito en el espacio tecnológico. Pero ¿Y la cuarta X? eXterminio. Gran parte del peso del reglamento de TI3 giraba entorno a la conquista y exterminio del resto de jugadores. Un mensaje poco amable para aquellos jugadores invitados a disfrutar de la partida una excitante tarde de fin de semana. Pero TI3 era más bien como remar en una galera, con cadenas en el cuello, rodando turnos, aprentándose en el espacio finito que formaba su cuadrícula de hexágonos, engordando civilizaciones de nombre impronunciable y sin una brizna de eXterminio.

Nos quedábamos mirándonos cebados de recursos recelosos a dar el primer paso entorno a esa cuarta X por no ser víctima de nuestra propia iniciativa. Y así terminaban tediosas partidas donde literalmente, como dijo un avispado jugador alemán hablando de High Frontier: If we wanted to spend years doing nothing in space, we would play Twilight Imperium. Ojalá nadie se moleste al leer estas líneas. TI3 es un fantástico juego, pero simplemente no lo que buscaba. No es un juego errado, es un jugador que erró en su elección.

Acabé vendiendo con dolor Twilight Imperium 3, pero ganado un montón de espacio para muchos otros juegos. Actualmente La Bataille de Ligny ocupa en su balda compartida una cuarta parte de lo que lo hacía el juego base de TI3. Claro, que si llego a pretender jugar  a La Bataille de Ligny hace siete años habría huido espantado o muerto en el intento. Los nuevos inquilinos de esa alargada balda son juegos pequeños en espacio pero que hacen grande el corazón del que los juega y ya no hecho de menos la ausencia de TI3, espero que mi antigua copia haya encontrado un hogar más adecuado para él.

Sí, sí, esta es una reseña sobre Space Empires y no del Twilight Imperium 3, ahora llega SE, ahora.

SE apareció ante mí como la promesa de cumplir lo que TI3 a mis ojos no consiguió. Bajo el sello GMT, lejos de las cosméticas superproducciones de FFG, llegaba un visualmente parco juego de conquista espacial. Abanderado por una enorme 4X en mayúsculas allá por donde se publicitara, se pregonaba en la descripción del producto que en él atacar al rival constituía la mejor opción. Todo menos quedarse flotando en el espacio sin hacer nada relevante. Como un débil consumidor me quedé embelesado por sus promesas.

Mi pregunta era cómo lo haría. En muchos juegos de este tipo la mejor opción es justamente no hacer nada, 不动如山( "Sin moverse, como la montaña " - Lo tengo escrito bajo el avatar -). Dejar que otros dos jugadores se enzarcen y se debiliten y aprovechar para hacerse con una ventaja real.

La respuesta estaba en una de las mecánicas que más me gusta en los juegos de guerra: la niebla de batalla, la información oculta, el excitante faroleo. Cuando construyes naves en SE dispones dichas unidades en el mapa mostrando su dorso, ocultando así su identidad hasta que se produzca algún encuentro fatal entre flotas. También puedes comprar naves desarmadas cuyo fin es el de hacer de señuelos (Decoy). Su dorso es idéntico al de tus naves de batalla formando así en el tablero una red móvil de fuerzas que inducirán al engaño a tus oponentes así como al miedo. Es así como SE consigue confundir a tus rivales y darles el susto de la tarde revelando la verdadera posición de toda tu flota en un punto demasiado cercano a su hogar planetario.

La cara que se le queda al jugador atacado, el corretear de su mirada de aquí para allá tratando de evitar la herida mortal que infringirá tu flota, la sorprendente caída de su civilización por un engaño de proporciones cósmicas no tienen precio. Cosas así son las que redondean toda experiencia lúdica y justifican el amor hacia este gran hobby.

Por lo tanto en SE la estrategia de no moverse como la montaña no es una buena opción. Hay que moverse, y hacerlo rápido, ser el primero en dar la estocada, aunque no sea después de haber estado engordando turnos y turnos. No se puede esperar a que la fruta esté suficientemente madura. Hay que saber manejar el riesgo de infringir ataques y confiar en los engaños que trames.

La vieja alternativa se revela simplemente ineficaz y poco divertida. Puedes acurrucarte en tu rincón viendo llegar señales de poderosas flotas en todas direcciones y no saber dónde amontonar tus defensas. En la negrura del espacio tales señuelos parece crecer a medida que se acercan tu dominios, lo produce tu miedo. Puedes rendirte en plena tensión y jugártela, ir a por él y fallar ... o acertar. La cuestión es que de una manera sencilla y brillante se ha resuelto el problema que veía en TI3.

Por otra parte y por salvaguardar el buen nombre de TI3, hay que decir que SE no cuenta con razas. Las fichas de los jugadores se diferencian fundamentalmente por sus colores. Esto resulta decepcionante. Le falta el poderoso trasfondo del que sí disponen juegos como TI3.

Hay cuatro facciones en el juego que sólo se distinguen en primer lugar, por su color distintivo del fondo del counter, y segundo, por el diseño de sus naves. Tan sólo el jugador azul cuyo planeta natal se llama Terra deja ver a qué raza pertenece y el aspecto que debe tener su civilización. Pero de los restantes tres no se sabe nada.


En mi caso escogí el amarillo, por destacarse mejor en la negrura del tablero y porque el diseño de sus naves se recorta más claramente.



Hay una razón más para ello, el diseño de las naves como píldoras llenas de lucecitas, lentas y pesadas me recuerdan a los diseños de naves que aparecen en algunas películas de animación de Studio Ghibli, como Nausícaa,  pero nada más, ni un nombre por el que poder referirme a mi civilización espacial más que por "La De Los Counters Amarillos". Ni idea del aspecto de dicha civilización.

Las cuatro X que prometía el reglamento brillan en SE con fuerza. El corazón del juego es una maquinaria pulida y reducida a la mínima expresión. Toda partida puede completarse perfectamente en una sentada de una o dos horas - dependiendo del escenario y número de jugadores, claro - . La gestión y fase de cuentas del final del turno se ejecuta simultáneamente para todos los jugadores, y los turnos de movimiento e interactuación con los elementos del mapa son ágiles, centelleantes. Los turnos se suceden con velocidad y la preciosista película a cámara lenta de TI3 es aquí una película de acción, con rápidos cambios de emociones, donde el tiempo no se gasta engordando en el espacio sino moviéndose por sobrevivir e impedir que lo hagan los demás.

La interacción es máxima, es justo lo más excitante, volver loco a tu rival moviendo falsos señuelos hacia sus dominios estelares y esconder tu estocada mortal, la flota de tu corona, en un único punto clave, disimulado entre muchos inofensivos señuelos. Todos ellos, tu flota y señuelos, acercándose a su corazón desde diferentes direcciones, el juego adquiere tintes de póker donde has de saber disimular de tu rostro tus despiadadas intenciones. Con el miedo, la amenaza, los jugadores se remueven inquietos en sus asientos, inseguros y con el sentimiento fatal de que algo va mal y que pronto irá peor. En SE son testigos del nacimiento y exterminio de civilizaciones estelares, aunque no sepan cómo nombrarlas.

SE es un gran juego a cuyas reglas básicas, escuetas y fáciles de aprender se les puede añadir una gran gama de opciones para aquellos que quieran complicar, mejorar, amoldar a su gusto su experiencia de juego.

Aunque SE recomienda hacer las primeras partidas sólo con el juego básico hasta que los jugadores asimilen bien los entresijos del reglamento, un servidor que reconoce que es un glotón no pudo evitar hacer su primera partida con el juego básico más TODAS las opciones existentes en la caja base MÁS TODAS las de la primera expansión... y no sufrí ningún empacho. Cada regla optativa supone un pequeño caramelo ofreciendo al juego algo atractivo ya visto en otros muchos juegos del género. La idea es fácil cogerla y su traducción al mecanismo del juego sencillísimo. Yo adrede tomé todos esos caramelillos y me los puse en la boca. Y sí tal vez me costó rodar los primeros dos turnos pero luego fue coser y cantar, un placer. Sus reglas son muy amables y de buena digestión. De hecho son tan buenas todas esas reglas opcionales que ya no imagino el juego sin ellas. No alargan a partida sino que lo enriquecen en todos sus aspectos. No siento que compliquen el juego, más bien lo completa y le da al jugón un juego para jugones.

Hay en camino una segunda expansión, con más opciones, más naves, más todo. Y estoy seguro que yo seré uno de los que apostará por ella.

Hay que decir también que SE puede jugarse en solitario.


Empiezas con varias colonias, alguna nave minera, y varias naves exploradoras. En el horizonte estelas marcadores amarillos - en el caso de ser el jugador amarillo - representan zonas de la galaxia en la que se encuentra tu planeta natal. Más allá se extiende lo desconocido, zonas llenas de peligros y tal vez de recursos.


Al inicio de la partida no es necesario ir muy lejos, pero pronto la velocidad de desplazamiento de tus naves se revelará inaceptable para alcanzar aquellos recursos más alejados y traerlos a tiempo a tus colonias, lo que empujará a tu raza a calcular bien cada turno hacia dónde dirigir tus esfuerzos de investigación tecnológica.


Tu voracidad también irá en aumento, limpiando amplias las zonas cercanas a tu planeta de recursos valiosos pero efímeros. Asistirás al crecimiento de los planetas vecinos en tu galaxia. Las fichas de espacio cercano a tu hogar natal suelen esconder alegrías, todo lo contrario a lo que se encuentra en el espacio profundo. La tecnología para sondear el espacio de tus  cruceros será vital para no perder naves en agujeros negros y otras amenazas estelares.


En el juego en solitario no luchas contra otra raza que como tú se desarrolla amenazante en el espacio. Nada de tablas ni diagramas para mover a ninguna IA. En el escenario de Doomsday Machine será contra tres estaciones de combate que harán su aparición sucesivamente a lo largo de la partida según la dificultad escogida. Su lento y destructivo paso se dirigirá hacia tus colonias de una en una sembrando el espacio de horror. Habrá que darse prisa por detenerlas con tus atentas flotas por allá por donde hagan aparición. Habrá que evitar a toda costa que lleguen a tu planeta natal y evitar tu fin. Es un escenario épico de supervivencia, superas una oleada, y llega otra más fuerte, si superas las tres, ganas.

Un juego 4X muy recomendable. Y jugable.
#90
Reseñas escritas / Re:Empire of the Sun (Reseña)
15 de Septiembre de 2017, 17:29:08
Cita de: ervicioso en 13 de Septiembre de 2017, 18:41:22
Buena reseña, bastante diferente de lo acostumbrado que no hace si no que darme más hype para cuando saquen la 3a edición. Donde parecen han mejorado el bot del solitario y cuatro reglillas. Algun día caera... Lo juro!!!

Es un gran juego que proporciona partidas memorables. En compañía o en solitario se disfruta mucho.

Cita de: Octopus en 13 de Septiembre de 2017, 23:33:51
Mi EOTS está en la estantería desde que lo compré. Ya va siendo hora de que me lance a navegar por esas aguas.
Me ha gustado tu post.

Los juegos de gran envergadura como Empire of the Sun no son fáciles de sacar a mesa. Ya lo quería tener desde hace 7 años. Lo conseguí de refilón en China hace 2 años, y ha estado durmiendo hasta hoy que por fin tengo un poco más de tiempo. La espera lo ha hecho más dulce.

Cita de: Casiveyaunos en 13 de Septiembre de 2017, 23:42:13
Muy buena prosa, Zolle  ;)

Gracias por leerla.  :)

Cita de: Gand-Alf en 14 de Septiembre de 2017, 00:31:31
Impresionante reseña de un juego que siempre me ha llamado pero al que no me atrevo a hincar el diente.

Querido Gang-Alf, la verdad es que sí , es un juego muy atractivo pero que impone. Yo no he tenido la suerte de tener a nadie que me enseñara a jugarlo. Llegó un día que me puse serio y con un lápiz en la mano le dije al reglamento: "A ver quién puede más, tú o yo." Y poco a poco, desgranando cada párrafo, relacionando, completando y aclarando conceptos en los márgenes hasta que por fin logras ver el mecanismo en su conjunto. Y luego es rodar con el juego entre las manos. Vas muy lento al principio, repasando una y otra vez a ver si has cometido algún fallo, pero sin darte cuenta por fin te ves mirando menos el reglamento y centrándote en la narración de la historia que estás protagonizando con cada decisión, ahí es cuando este clásico brilla ante ti y sabes que ha valido la pena el esfuerzo y la paciencia por aprenderlo.

Del reglamento lo que no me explico es que aparezcan algunas abreviaturas antes de que aparezca lo que significan. Por eso opino que es un juego dirigido a jugadores experimentados que ya lo conocen de otros juegos. Pero para jugadores menos avezados como yo es una locura resolver ese tipo de problemas.

Cita de: lluribumbu en 14 de Septiembre de 2017, 16:35:45
Da gusto leer una reseña asi. Escribes muy bien y es todo un placer. Hala, a comprarse el juego en cuanto salga otra vez.

Me alegro de que te haya gustado. Tengo pensando escribir algunas más. :)