Cita de: Von Bek
Sinceramente, tienes unos cuantos argumentos razonables y buenos, así que no entiendo que tengas que recurrir a envenenar el pozo aludiendo a "nuestra ideología" ni que digas que no te vas a "achantar por la corrección política" ni que aludas a lo de la "seguridad de la masa". A ese respecto te argumento lo mismo que a Gand-Alf.
E insisto sobre el tema de la diferencia biológica: usarlo para justificar la diferencia social no me vale. Es más, es una trampa sobre sí misma: si no somos víctimas de la cultura, ¿lo somos de la biología? La cultura es el elemento que hace que los seres humanos nos distingamos de los demás animales al no tener el mismo sistema instintivo para la supervivencia, es lo que permite que exista una tradición de conocimiento que nos permite conocer el mundo y organizarnos socialmente y tanto por ello como por la educación adquirimos unas normas de conducta, así que me creo más la importancia de la cultura en el peso de los roles sexuales en humanos que la biología.
Yo hubiera querido usar únicamente pulcros argumentos, pero me encontré con un mensaje agresivo tras un historial de sarcasmos varios y no pude reprimirme.
Creo que planteas mal el asunto: no se trata de justificar nada, sino de explicar (en parte) la diferencia social. Mal vamos si nos desviamos del único propósito de conocer la verdad. Tampoco creo que seamos "víctimas de la cultura" ni de la biología, es sólo que ambos condicionan nuestro comportamiento. Y esta interacción suele dar lugar a bastantes equívocos.
Un solo ejemplo: Hay más empresarios que empresarias. Los motivos son varios (y no me atrevo a asegurar que los abarco todos): por un lado la psicología masculina tiende más a la aventura y el riesgo, por otro, las mujeres encuentran menos referentes, y tienen que pensarse bien si quieren dedicar una vida al trabajo o pensar en la maternidad. Aquí hay pues, una amalgama de factores sociales y biológicos. El error es afirmar que esta diferencia en el número de empresarios por sexo se deba a una supuesta "discriminación machista" de no se sabe muy dónde, porque para decidir ser empresario lo necesario es contar con un dinero, una idea y una voluntad, y no hay nadie por encima que decida por ti.
El peligro de una ideología feminista con poder político es que al achacar cualquier diferencia de representación social a esa supuesta "discriminacion machista", no se sabe a qué medidas disparatadas podría llegar para hacer igualar en número lo que en condiciones normales, es decir, partiendo de una igualdad de derechos, tiende a la diferencia. Estas medidas (por ejemplo, las cuotas de sexos en la dirección de empresas) ya las empezamos a ver, y lo peor, se empiezan a considerar con normalidad...
).


Lo malo es el reconocimiento óptico de caracteres, eso lo tiene cualquier escáner hoy dia no?