Para mí, Eldritch entonces y Eldritch ahora.
Por añadir a lo ya dicho antaño, mi impresión es que con las expansiones han llegado cal y arena a raudales. Por un lado, la variedad ha crecido, qué duda cabe. Por otro, determinados añadidos, como el efecto "perdido en el tiempo y el espacio", se suman a esas partes del juego que son más pesadas que emocionantes.
De hecho, para mí, los problemas de Eldritch vienen casi todos heredados de Arkham: efectos que impiden al jugador hacer algo en su turno, conteo de monstruos con un límite que desata el caos (enfrentarse a Shub-Niggurath es un coñazo cuantitativo del copón), etc.
Confundir dificultad con lanzar pesadeces al grupo de jugadores me parece una dudosa estrategia para mejorar un juego.
Por añadir a lo ya dicho antaño, mi impresión es que con las expansiones han llegado cal y arena a raudales. Por un lado, la variedad ha crecido, qué duda cabe. Por otro, determinados añadidos, como el efecto "perdido en el tiempo y el espacio", se suman a esas partes del juego que son más pesadas que emocionantes.
De hecho, para mí, los problemas de Eldritch vienen casi todos heredados de Arkham: efectos que impiden al jugador hacer algo en su turno, conteo de monstruos con un límite que desata el caos (enfrentarse a Shub-Niggurath es un coñazo cuantitativo del copón), etc.
Confundir dificultad con lanzar pesadeces al grupo de jugadores me parece una dudosa estrategia para mejorar un juego.