Yo tengo un día de juego fijo a la semana lo sabe mi pareja, lo saben mis hijos, lo sabe todo el mundo y para mí jugar es poder relajarme olvidarme de cualquier tipo de problema, relacionarme, disfrutar. En fin, a mí sí me aporta. De hecho la semana que no juego estoy más inquieto, más nervioso y más fácilmente irritable.
Jugar es salud.
Jugar es salud.



























