Hombre, por probar no se pierde nada, otra cosa es que las modificaciones sean acertadas. Con el paso del tiempo aprendes a olfatear lo que puede ser interesante y lo que no, porque ya son muchos factores que sabes que deben estar en equilibrio, y que se han ido consolidado partida tras partida. Te vas dando cuenta de que cualquier cambio sobre un juego ya bastante avanzado en su desarrollo, debe ser más bien sutil, porque de lo contrario tiene altas probabilidades de desajustar algo, que luego desajustará otra cosa, y así como con fichas de dominó. Esto es algo que muchas veces no tiene en cuenta el que desde fuera lanza una idea.
Normalmente intento que los cambios cumplan varias funciones. Por ejemplo, yo no pensaría en opciones como la de restar 1 en el movimiento a los ejércitos numerosos sólo por aportar realismo, sino por si de esta manera se equilibrase mejor (de manera general) la balanza de lo que interesa invertir.
Pero más que estas cuestiones de los movimientos de las fichas, lo que siempre me ha preocupado un poco son 2 momentos del juego que pueden ser críticos: el comienzo, con la fase inicial, y los tiempos de espera cuando hay batallas entre ejércitos grandes. En el primer caso, lo que ocurre es que hay que andar con ojo para no cometer un error y partir con desventaja. En el segundo, es inevitable que haya jugadores que se piensen mucho los movimientos en un juego tipo damas, aunque más simple.
Normalmente intento que los cambios cumplan varias funciones. Por ejemplo, yo no pensaría en opciones como la de restar 1 en el movimiento a los ejércitos numerosos sólo por aportar realismo, sino por si de esta manera se equilibrase mejor (de manera general) la balanza de lo que interesa invertir.
Pero más que estas cuestiones de los movimientos de las fichas, lo que siempre me ha preocupado un poco son 2 momentos del juego que pueden ser críticos: el comienzo, con la fase inicial, y los tiempos de espera cuando hay batallas entre ejércitos grandes. En el primer caso, lo que ocurre es que hay que andar con ojo para no cometer un error y partir con desventaja. En el segundo, es inevitable que haya jugadores que se piensen mucho los movimientos en un juego tipo damas, aunque más simple.












