No sabía si incluir este hilo aquí o en el de humor, lo que no quita que la cosa se haya puesto muy caldeada con mi novia. Lo que sigue es una transcripción más o menos fiel:
- Ayer me dijo el novio de mi madre que si tenía algun juego de mesa para llevar a la cena.
- ¡¿Un juego de mesa?!
- Sí, ya le dije que tu tienes un montón.
- Sí, pero quizás le vengan algo grandes.
- Por eso había pensado en comprar algo como...
- ¡Puedo darte alguna recomendación!
- Como el Scrabble. O el juego del Pasa Palabra.
- Ah. Ya veo. Bueno, yo te iva a recomendar el Dixit.
- ¿Es un juego de esos raros de los tuyos?
- No. Este es familiar. Además ha sido juego del año en España y es una monada.
- Y seguro que solo se puede comprar por internet, ¿no?
- No, puedes comprarlo en el Corte Inglés, ¿quieres que vayamos mañana?
- No, mejor miro lo del Scrabble...
- Ah, ya estamos con los prejuicios, ¿no?
- No. Ya te he dicho que no quiero un juego raro.
- Ah, prefires seguir jugando a los mismos juegos de la década de los 80, ¿no?
- A esos son a los que saben jugar mi familia.
- El Dixit es sencillisimo. Mira, te lo voy a buscar en internet...
(Despues un largo tira y afloja accede a que se muestre en internet)
- Es muy bonito, pero es muy complicado para mi familia.
- (Irónicamente) ¿Tu crees?
- Además, ellos no tienen imaginación.
- Solo hacen falta ganas de pasarlo bien.
- Lo intentarán y lo darán por imposible.
- Es un juego al que hasta los niños pueden jugar. Estás rebajando la capacidad intelectual de madre por los suelos.
- Sí, mi madre es tonta, no sabe usar el teletexto...
- Pues bien, gracias a gente tan cerrada como tu famila, el mercado de juegos de mesa contemporáneos no puede emerger plenamente en España.
- Preferiría no haberte dicho nada.
- Es el mismo problema de siempre, de qué me sorprendo...
- Cuando criticas pareces un viejo. No te parece bien nada.
Y aquí lo dejo, puesto que creo ya os podéis hacer una imagen de la situación. ¿Me lo tomo yo demasiado a pecho? ¿Debería pasar más de todo?
- Ayer me dijo el novio de mi madre que si tenía algun juego de mesa para llevar a la cena.
- ¡¿Un juego de mesa?!
- Sí, ya le dije que tu tienes un montón.
- Sí, pero quizás le vengan algo grandes.
- Por eso había pensado en comprar algo como...
- ¡Puedo darte alguna recomendación!
- Como el Scrabble. O el juego del Pasa Palabra.
- Ah. Ya veo. Bueno, yo te iva a recomendar el Dixit.
- ¿Es un juego de esos raros de los tuyos?
- No. Este es familiar. Además ha sido juego del año en España y es una monada.
- Y seguro que solo se puede comprar por internet, ¿no?
- No, puedes comprarlo en el Corte Inglés, ¿quieres que vayamos mañana?
- No, mejor miro lo del Scrabble...
- Ah, ya estamos con los prejuicios, ¿no?
- No. Ya te he dicho que no quiero un juego raro.
- Ah, prefires seguir jugando a los mismos juegos de la década de los 80, ¿no?
- A esos son a los que saben jugar mi familia.
- El Dixit es sencillisimo. Mira, te lo voy a buscar en internet...
(Despues un largo tira y afloja accede a que se muestre en internet)
- Es muy bonito, pero es muy complicado para mi familia.
- (Irónicamente) ¿Tu crees?
- Además, ellos no tienen imaginación.
- Solo hacen falta ganas de pasarlo bien.
- Lo intentarán y lo darán por imposible.
- Es un juego al que hasta los niños pueden jugar. Estás rebajando la capacidad intelectual de madre por los suelos.
- Sí, mi madre es tonta, no sabe usar el teletexto...
- Pues bien, gracias a gente tan cerrada como tu famila, el mercado de juegos de mesa contemporáneos no puede emerger plenamente en España.
- Preferiría no haberte dicho nada.
- Es el mismo problema de siempre, de qué me sorprendo...
- Cuando criticas pareces un viejo. No te parece bien nada.
Y aquí lo dejo, puesto que creo ya os podéis hacer una imagen de la situación. ¿Me lo tomo yo demasiado a pecho? ¿Debería pasar más de todo?
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