Pero eso se hace en las últimas rondas. En este juego, no sirve de nada correr. Para poder hacer las acciones, mínimamente meditadas, te tienes que parar en muchos edificios. Aparte de los que los otro jugadores van poniendo en el tablero, y que ralentiza la partida, hasta las últimas rondas, donde ya tienes más avances desbloqueados. Hasta llegar ahí, hay un rato de partida. Y todo esto, con jugadores rápidos.
Para jugar una partida a este juego, en hora y cuarto; te tienes que saltar la mayoría de edificios, hacer entregas con lo puesto, jugando a piñón y sin explotar ni la mitad de las posibilidades del juego.
Yo he jugado partidas a 4, jugadores sin el más mínimo AP, y la partida se ha ido a casi 3 horas. Y eso, en alguna partida, haciendo algunos turnos simultáneos, por las prisas. Cosa que no aconsejo. Eso si, partidas cojonudas, explotando el potencial de este excelente juego. El verdadero juego. No la típica toma de contacto con un juego, famoso pero que no te atrae y lo juegas porque si.
Para jugar una partida a este juego, en hora y cuarto; te tienes que saltar la mayoría de edificios, hacer entregas con lo puesto, jugando a piñón y sin explotar ni la mitad de las posibilidades del juego.
Yo he jugado partidas a 4, jugadores sin el más mínimo AP, y la partida se ha ido a casi 3 horas. Y eso, en alguna partida, haciendo algunos turnos simultáneos, por las prisas. Cosa que no aconsejo. Eso si, partidas cojonudas, explotando el potencial de este excelente juego. El verdadero juego. No la típica toma de contacto con un juego, famoso pero que no te atrae y lo juegas porque si.
), es el desvirgar un juego. El irlo descubriendo poco a poco, y descubrir todos aquellos recovecos que, todo buen diseño tiene. Es una sensación que no tiene parangón. Es como zamparse una buena parrillada de marisco o carne. Mejor que te la cuenten, es que la deguste uno propiamente
Obviamente, me siento aludido, y no puedo por menos que decir que ahora el que creo que es injusto eres tú (dicho en tono amable, que no se malinterprete; es solo una conversación como la que podríamos tener en una terraza delante de unas cervezas).