Cita de: principevaca en 17 de Diciembre de 2019, 14:51:06Cita de: ugeltroglodita en 17 de Diciembre de 2019, 14:37:41Las reclutamos para jugar un Study in Emerald?
El domingo por la tarde intenté jugar con mis hijas de 7 años a mi última adquisición: Ratland, juego con el que espero jugar partidas tanto con ellas en plan relajado, como con los colegas a cuchillo. Y cuando al acabar la partida tus hijas te preguntan si podéis echar otra...está claro que ha gustado no??? Triunfada!!
Eso sí, como buen padre, endulzo el tema, que aquí estamos para divertirnos y no para descubrir lo miserable que es la vida:
- cuando las ratas se comen un queso negro no se mueren envenenadas sino que se han comido algo podrido y se marchan de nuestro clan por no darles de comer cosas ricas.
- cuando no hay quesos para que coma toda el clan no hay ratas que se mueren de hambre sino ratas que se enfadan porque no tienen comida y se marchan.
- las ratas que ponemos en el criadero lo que hacen es llamar a otras ratas amigas suyas para que vengan a divertirse al clan, cada rata que ponemos traerá una amiga nueva.
Jjajaja, lo que me reí inventando sobre la marcha. Y para jugar más relajados, les expliqué por encima que nos podíamos atacar, pero que para jugar más tranquilos íbamos a evitar esa parte, y ya la pondremos más adelante.
Y la partida pues bien, interesante ver si mis hijas entendían o no la mecánica, cómo reaccionaban ante lo que iba pasando, etc, etc. Hubo una que no entendió muy bien y puso 4 ratas a criar a la primera de cambio, y luego no tenía quesos para darles de comer. No te preocupes que no le volvió a pasar, pilló enseguida lo que pasaba (y es que a veces no hay que darle tantas vueltas, y jugando un par de rondas se aprende más rápido que explicando todo al detalle; eso sí, para eso es necesario jugar desenfadado, más interesado en aprender que en ganar, sino imposible). Luego apenado cuando una de mis hijas, habiendo calculado bastante bien, no hacía más que sacar quesos blancos y lilas, mientras su hermana, mucho menos previsora, se llevaba todos los naranjas. Me alegré mucho cuando un par de turnos después la primera sacó varios naranjas y se abrazaban ambas hermanas y se lo contaban atropelladamente a su madre. Qué buenos momentos. Eso sí, llegó la ronda final y como jugón que soy fui implacable muahahha. Y es que lo cortés no quita lo valiente, y yo a mis hijas les enseño que lo importante es pasarlo bien...y que ganar cuesta mucho esfuerzo jajajaja
Yo me apunto también.
Y me comprometo a NO explicarlo





