Cuando vas a comprar un coche... no vas al concesionario y dices.. quiero comprar un coche (o si).
En cualquier caso, el vendedor intentará saber qué es lo que necesitas. A lo mejor lo tienes claro y quieres un SUV que cueste menos de 25.000 euros y para ir a trabajar. Además tienes dos hijos, y no tienes intención de tener más, por lo que no necesitas 7 plazas.
Es decir defines, lo que quieres, y luego te intenta ofrecer lo que mejor se adapte a lo que quieres/necesitas.
Con los juegos de mesa pasa lo mismo. No vas a la tienda y dices quiero un juego de mesa. Tendrás que se saber...
... ¿qué entiendes por juego de mesa? (has jugado antes a juegos, a cuales, cuales te han gustado)
- Cuanto tiempo tienes para jugar, con quién quieres jugar ...
- y luego si conoces algo de juegos le preguntaras referencias acerca de qué es lo que le ha gustado.
En función de eso, el vendedor le hará "un perfil" y le ofrecerá algo que intente ajustarse lo más posible a lo que el cliente venía buscando.
Si de alguna manera no categorizas los juegos (en múltiples categorías)
- en función de la duración
- en función de la complejidad
- en función del número de jugadores
- en función de los temas
- en función de las mecánicas
- en función de la "clase" (euro, ameritrash, wargames, partys, ...)
Cuanto más puedas saber acerca de los juegos que quieres recomendar y cuanto más puedas averiguar acerca de los gustos del cliente, es más fácil que aciertes al hacer una recomendación.
En resumen, las categorías son necesarias.
--------------------------------------
Pd. A veces el "vendedor" eres tú mismo, cuando lees información de distintas fuentes e intentas saber si el juego te va a gustar.
Es posible que tengas un gusto muy ecleptico y sencillamente te gusten "los juegos buenos" (si se puede hacer esa definición alegremente), digamos los juegos que le suelen gustar a los "jugones", pues entonces casi cualquier juego alavado por la crítica o el público te gustará. Pero si no te gustan los wargames (como a mí), por mucho wargame bueno (que los hay a montones) que te pongan delante, no lo vas a disfrutar (y mira que lo he intentado).
En cualquier caso, el vendedor intentará saber qué es lo que necesitas. A lo mejor lo tienes claro y quieres un SUV que cueste menos de 25.000 euros y para ir a trabajar. Además tienes dos hijos, y no tienes intención de tener más, por lo que no necesitas 7 plazas.
Es decir defines, lo que quieres, y luego te intenta ofrecer lo que mejor se adapte a lo que quieres/necesitas.
Con los juegos de mesa pasa lo mismo. No vas a la tienda y dices quiero un juego de mesa. Tendrás que se saber...
... ¿qué entiendes por juego de mesa? (has jugado antes a juegos, a cuales, cuales te han gustado)
- Cuanto tiempo tienes para jugar, con quién quieres jugar ...
- y luego si conoces algo de juegos le preguntaras referencias acerca de qué es lo que le ha gustado.
En función de eso, el vendedor le hará "un perfil" y le ofrecerá algo que intente ajustarse lo más posible a lo que el cliente venía buscando.
Si de alguna manera no categorizas los juegos (en múltiples categorías)
- en función de la duración
- en función de la complejidad
- en función del número de jugadores
- en función de los temas
- en función de las mecánicas
- en función de la "clase" (euro, ameritrash, wargames, partys, ...)
Cuanto más puedas saber acerca de los juegos que quieres recomendar y cuanto más puedas averiguar acerca de los gustos del cliente, es más fácil que aciertes al hacer una recomendación.
En resumen, las categorías son necesarias.
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Pd. A veces el "vendedor" eres tú mismo, cuando lees información de distintas fuentes e intentas saber si el juego te va a gustar.
Es posible que tengas un gusto muy ecleptico y sencillamente te gusten "los juegos buenos" (si se puede hacer esa definición alegremente), digamos los juegos que le suelen gustar a los "jugones", pues entonces casi cualquier juego alavado por la crítica o el público te gustará. Pero si no te gustan los wargames (como a mí), por mucho wargame bueno (que los hay a montones) que te pongan delante, no lo vas a disfrutar (y mira que lo he intentado).

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