He probado ambos y los dos me han gustado más de lo que esperaba.
Onward to Venus, siendo ligero, resulta interesante y se ve que gana a medida que juegas partidas. Es una curiosa mezcla funcional de suerte con las cartas y dados y definición estratégica que resulta emocionante. He jugado con dos jugadores y me lo pasé bien. Me gustó especialmente el control de la temporización que permite jugar con tus posibilidades de llevarte la partida según pases más o menos. Jueguito humilde en pretensiones que las cumple perfectamente.
Mythotopia me parece, directamente, una pequeña joya de la estrategia. Creo que el problema que tiene es que es diferente de la hornada de juegos más o menos habituales. Tiene su propia personalidad y eso puede traicionar expectativas. A mí me resulta fascinante la interacción entre la rotación de tu mazo de cartas y la estrategia posicional en el mapa. Creo que el juego exprime la esencia de ambas mecanismos con suma lucidez. El final no debería fallarte en partidas con dos jugadores; si sois más, entiendo que puede alargarse cuando no sabes buscar tu posición en el mundo desde el principio de la partida o elegir cuándo debes continuar o no una guerra. Este último aspecto me parece impresionante. Nada de toñas porque sí. El que se mete en una guerra sin saber bien lo que busca ni por qué, es fácil que salga trasquilado. En definitiva, me parece que Mythotopia premia el juego estratégico y la buena planificación, siendo sutil y transformándose en un interesante intercambio de faroles y artimañas complejas. Si te gusta eso, es fácil que termines la partida como yo: eufórico ante la multitud de posibilidades que ofrece.
Onward to Venus, siendo ligero, resulta interesante y se ve que gana a medida que juegas partidas. Es una curiosa mezcla funcional de suerte con las cartas y dados y definición estratégica que resulta emocionante. He jugado con dos jugadores y me lo pasé bien. Me gustó especialmente el control de la temporización que permite jugar con tus posibilidades de llevarte la partida según pases más o menos. Jueguito humilde en pretensiones que las cumple perfectamente.
Mythotopia me parece, directamente, una pequeña joya de la estrategia. Creo que el problema que tiene es que es diferente de la hornada de juegos más o menos habituales. Tiene su propia personalidad y eso puede traicionar expectativas. A mí me resulta fascinante la interacción entre la rotación de tu mazo de cartas y la estrategia posicional en el mapa. Creo que el juego exprime la esencia de ambas mecanismos con suma lucidez. El final no debería fallarte en partidas con dos jugadores; si sois más, entiendo que puede alargarse cuando no sabes buscar tu posición en el mundo desde el principio de la partida o elegir cuándo debes continuar o no una guerra. Este último aspecto me parece impresionante. Nada de toñas porque sí. El que se mete en una guerra sin saber bien lo que busca ni por qué, es fácil que salga trasquilado. En definitiva, me parece que Mythotopia premia el juego estratégico y la buena planificación, siendo sutil y transformándose en un interesante intercambio de faroles y artimañas complejas. Si te gusta eso, es fácil que termines la partida como yo: eufórico ante la multitud de posibilidades que ofrece.


Era de esperar...