En resumen, que se han juntado varios compañeros de viaje: dejadez a la hora de revisar las erratas de la edición inglesa, confiar en la traducción de aficionados (que por mucho curro que sea no deja de ser un trabajo no profesional) y falta de revisión del producto final.
Me recuerda a los fanáticos de Apple que, aún sin reconocerlo abiertamente, esperan a la segunda versión de lo último que saca la manzana porque ya viene con los errores corregidos del primer lanzamiento.
Me recuerda a los fanáticos de Apple que, aún sin reconocerlo abiertamente, esperan a la segunda versión de lo último que saca la manzana porque ya viene con los errores corregidos del primer lanzamiento.

