Esa es la impresión que teníamos en las primeras partidas. Pero conforme íbamos jugando y depurando nuestras estrategias, mi sensación es que la Sombra tiene que jugar muy bien y dar fuerte, duro y rápido a los Pueblos Libres o estos le pueden comer terreno usando el track del anillo. Es más, en las últimas partidas que recuerdo el jugador de la Sombra se vio literalmente agobiado ante el avance de la Compañía, y acabó perdiendo (dos partidas, intercambiando bandos). Estoy hablando de la primera edición.
Por cierto, yo también saboreé una Victoria militar con los Pueblos Libres gracias a la conjunción de suerte + un par de errores tácticos por parte de mi oponente. El tipo no sabía dónde meterse de la vergüenza que sentía.
Por cierto, yo también saboreé una Victoria militar con los Pueblos Libres gracias a la conjunción de suerte + un par de errores tácticos por parte de mi oponente. El tipo no sabía dónde meterse de la vergüenza que sentía.



