Déjalo, tengo comprobado que las personas que califican gratuitamente a los demás de snobs o ignorantes como el compañero, sólo por tener preferencia por un sistema operativo o o por una marca que siempre les ha funcionado bien y que les ha dado pocos problemas, sólo van buscando polémica. Pero los fanboys son los que usan algún producto de Apple, ¿eh?
Ninguna opinión ofensiva con mi forma de pensar va a cambiar el hecho de que siga adquiriendo un Mac para poder disfrutar sin problemas del, para mí, mejor Unix de escritorio que ha existido nunca, y poder así disfrutar de todo el software que necesito para mi trabajo (ahora incluso docker con una implementación nativa fabulosa que usa el hypervisor de OS X), y poder hacer este rápidamente y con eficacia . En mi opinión, si bien el hardware que monta Apple no está mal, el producto está sobradamente justificado por este excelente sistema operativo Unix POSIX, con microkernel basado en Mach, donde corre sin problemas cualquier software que pudiera echar de menos de sistemas Linux, pero con la posibilidad además de correr algunas de las aplicaciones de escritorio más cómodas y bien pensadas que conozco. Ya ni entremos en las funcionalidades para tareas simples como el versionado de archivos o la facilidad para gestionar las copias de seguridad de los mismos vía Time Machine, y otras lindezas que invitan al usuario más neófito a seguir unas pautas de uso adecuadas con su herramienta sin correr riesgo. Detalles como poder abrir dos versiones de un documento de Pages grabadas de forma automática por el sistema, a un golpe de click, y tenerlas una al lado de la otra para copiar y pegar partes del mismo de una versión a otra es una maravilla que, siendo algo tan simple, facilita enormemente el trabajo a las personas con menos conocimientos técnicos, por poner un ejemplo claro.
Pero lo más importante es: Que cada uno se adecue a lo que le venga mejor según sus necesidades, sin que por ello pueda ser tachado de presumido o de ignorante. Me podrán llamar muchas cosas, pero con ninguno de esos calificativos me identifico, máxime por el carácter de mi trabajo y mi puesto en el mismo, del que me siento muy orgulloso.
Ninguna opinión ofensiva con mi forma de pensar va a cambiar el hecho de que siga adquiriendo un Mac para poder disfrutar sin problemas del, para mí, mejor Unix de escritorio que ha existido nunca, y poder así disfrutar de todo el software que necesito para mi trabajo (ahora incluso docker con una implementación nativa fabulosa que usa el hypervisor de OS X), y poder hacer este rápidamente y con eficacia . En mi opinión, si bien el hardware que monta Apple no está mal, el producto está sobradamente justificado por este excelente sistema operativo Unix POSIX, con microkernel basado en Mach, donde corre sin problemas cualquier software que pudiera echar de menos de sistemas Linux, pero con la posibilidad además de correr algunas de las aplicaciones de escritorio más cómodas y bien pensadas que conozco. Ya ni entremos en las funcionalidades para tareas simples como el versionado de archivos o la facilidad para gestionar las copias de seguridad de los mismos vía Time Machine, y otras lindezas que invitan al usuario más neófito a seguir unas pautas de uso adecuadas con su herramienta sin correr riesgo. Detalles como poder abrir dos versiones de un documento de Pages grabadas de forma automática por el sistema, a un golpe de click, y tenerlas una al lado de la otra para copiar y pegar partes del mismo de una versión a otra es una maravilla que, siendo algo tan simple, facilita enormemente el trabajo a las personas con menos conocimientos técnicos, por poner un ejemplo claro.
Pero lo más importante es: Que cada uno se adecue a lo que le venga mejor según sus necesidades, sin que por ello pueda ser tachado de presumido o de ignorante. Me podrán llamar muchas cosas, pero con ninguno de esos calificativos me identifico, máxime por el carácter de mi trabajo y mi puesto en el mismo, del que me siento muy orgulloso.
