LAS NAVIDADES DAN UNA PRODUCCCIÓN DE JAMON DE EXTRAORDINARIA CALIDAD
Comenzamos el Viernes con una partida de Meuterer a petición de los participantes que les gustó la de la semana pasada. Sorprendentemente, Almudena (9) manejó la partida estupendamente (cierto que era la cuarta vez que jugaba) y en el cuarto turno se amotinó con éxito y mantuvo el cargo de capitán hasta el final. Es verdad que se mantuvo de capitana ofreciendo buenos sueldos pero la realidad es que conseguía que los demás se pelearan por ser contramaestres y pese a que repartía mucho, no era siempre al mismo con lo que mantenía alguna ventaja. A esto ayudaba el que era ella la que llevaba la puntuación y así era muy consciente de lo que le costaba cada ronda.
Sin embargo, en la séptima ronda cometió un error: Sospechaba de las malas intenciones del resto de la tripulación que veíamos cómo iba ganando y ofreció hasta 3 monedas al contramaestre que resultaron excesivas e innecesarias como ahora veremos. Efectivamente yo me amotiné con dos espadas en mi haber. Gonzalo (12) se cogió el Grumete por que también olía cambios y se quería aprovechar.... pero carecía de espadas. Almudena, previsora, se plantó con tres espadas ella solita y desbarató nuestros planes. No sólo quiso evitar el motín con oro sino que también se había ido guardando espadas!! Pero ese exceso de precauciones le hizo dar demasiados puntos en un momento en el que no le era necesario por que ganaba el motín de todas formas y le adelantó Mónica (13) por los pelos. Mónica además tenía una buena mano para el siguiente turno (por eso había sido la primera en elegir rol y pudo cogerse el Contramaestre) y remató la partida ganando por dos puntos a la pobre Almudena que veía como los tres puntos que ella perdió y los tres que recibió Mónica resultaban decisivos.
9 años y liderando una tripulación. ¿Qué nos deparará el futuro? Funkenschlag resultó revelador en la jornada del Sábado.
Comenzamos el Viernes con una partida de Meuterer a petición de los participantes que les gustó la de la semana pasada. Sorprendentemente, Almudena (9) manejó la partida estupendamente (cierto que era la cuarta vez que jugaba) y en el cuarto turno se amotinó con éxito y mantuvo el cargo de capitán hasta el final. Es verdad que se mantuvo de capitana ofreciendo buenos sueldos pero la realidad es que conseguía que los demás se pelearan por ser contramaestres y pese a que repartía mucho, no era siempre al mismo con lo que mantenía alguna ventaja. A esto ayudaba el que era ella la que llevaba la puntuación y así era muy consciente de lo que le costaba cada ronda.
Sin embargo, en la séptima ronda cometió un error: Sospechaba de las malas intenciones del resto de la tripulación que veíamos cómo iba ganando y ofreció hasta 3 monedas al contramaestre que resultaron excesivas e innecesarias como ahora veremos. Efectivamente yo me amotiné con dos espadas en mi haber. Gonzalo (12) se cogió el Grumete por que también olía cambios y se quería aprovechar.... pero carecía de espadas. Almudena, previsora, se plantó con tres espadas ella solita y desbarató nuestros planes. No sólo quiso evitar el motín con oro sino que también se había ido guardando espadas!! Pero ese exceso de precauciones le hizo dar demasiados puntos en un momento en el que no le era necesario por que ganaba el motín de todas formas y le adelantó Mónica (13) por los pelos. Mónica además tenía una buena mano para el siguiente turno (por eso había sido la primera en elegir rol y pudo cogerse el Contramaestre) y remató la partida ganando por dos puntos a la pobre Almudena que veía como los tres puntos que ella perdió y los tres que recibió Mónica resultaban decisivos.
9 años y liderando una tripulación. ¿Qué nos deparará el futuro? Funkenschlag resultó revelador en la jornada del Sábado.
