En mi opinión, sí es un quiero y no puedo, me explicaré.
Está claro que tiene más decisiones que los States of Siege. Pero es que los SoS, en mi opinión, no pretenden darte el poder sobre la partida, sino que te plantean una situación en la que debes mantener el control como puedas y como te dejen las cartas o dados. La sensación de tapar agujeros es constante, y creo que la gracia del juego es que pretende precisamente eso.
El Comanchería, teniendo más decisiones, sigue siendo un mecanismo parecido. Por mucho que intentemos planear, estaremos a merced de los movimientos y planes de los diferentes enemigos, por lo que esas decisiones no acaban siéndolo tanto. De ahí esa sensación de quiero y no puedo, de darte la opción de tomar muchas decisiones pero con poco margen real para tomarlas.
Obviamente es una opinión (basada todo lo posible en hechos), pero sé de varios que la comparten. Hay algo que chirría, por lo menos esa fue mi sensación.
Está claro que tiene más decisiones que los States of Siege. Pero es que los SoS, en mi opinión, no pretenden darte el poder sobre la partida, sino que te plantean una situación en la que debes mantener el control como puedas y como te dejen las cartas o dados. La sensación de tapar agujeros es constante, y creo que la gracia del juego es que pretende precisamente eso.
El Comanchería, teniendo más decisiones, sigue siendo un mecanismo parecido. Por mucho que intentemos planear, estaremos a merced de los movimientos y planes de los diferentes enemigos, por lo que esas decisiones no acaban siéndolo tanto. De ahí esa sensación de quiero y no puedo, de darte la opción de tomar muchas decisiones pero con poco margen real para tomarlas.
Obviamente es una opinión (basada todo lo posible en hechos), pero sé de varios que la comparten. Hay algo que chirría, por lo menos esa fue mi sensación.


