Más allá de la coña, realmente no parece un juego de Feld. Es un juego donde se va con el cuchillo en la boca desde el turno 1, donde la interacción es salvaje y donde un error de planificación te hunde en la más absoluta miseria. Nada que ver con el mundo feliz e inocuo de Burgundy o Trajan. Es un euro para la gente menos afín a los euros. Si te gusta el Feld de siempre, puede que In the year of the dragon te decepcione un poco.
Puede que la cosa de que haya estado descatalogado le haya dado un áura casi mítica. El juego está bien, pero tampoco es la reostia, en mi opinión.
Puede que la cosa de que haya estado descatalogado le haya dado un áura casi mítica. El juego está bien, pero tampoco es la reostia, en mi opinión.






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