Cita de: El_empalador en 03 de Febrero de 2020, 20:58:01
A los que lo habéis tenido que explicar las reglas. Cuanto tiempo os ha llevado? Es que al ser un Eklund tengo miedo de morir en el intento de explicar y que me entiendan, porque si se atraganta, tendré que jugarlo en solitario y no se si es la mejor manera de disfrutarlo
Una vez jugada la partida de prueba (la mitad de ella con guión, eso sí) debo decir que, en mi opinión, las reglas del juego son relativamente sencillas, con dos excepciones que comentaré más abajo.
Lo básico que todo el mundo tiene que saber es:
1. En tu turno haces dos acciones .
2. Tienes un límite de mano de dos cartas.
3. Los caballos, torres y alfiles son neutrales; esto es, son de todos y de nadie.
4. Para ganar hay que tener más de algo que los demás.
Eso es lo básico, lo fundamental. El abanico de acciones es relativamente reducido y además las acciones son atómicas:
- Comprar carta pagándola y poniendo moneditas en las cartas más baratas que ella.
- Vender carta por dos moneditas.
- Jugar carta y elegir, en su caso, si se aplica el.evento.
- Hacer cosas con tus cartas de la derecha.
- Hacer cosas con tus cartas de la izquierda.
- Convocar una feria, i.e., hacer que la gente gane dinero colocando después piezas en el tablero.
- Decir que ganas (y demostrarlo).
Aquí ya puedes explicar cosas algo más elaboradas: Las ferias comerciales. Se trata de algo más elaborado pero muy intuitivo.
Y ahora ya viene la madre del Borreguito: Las operaciones. Las monetarias no tienen ninguna complicación; a continuación yo explicaría las politicas, que también son sencillitas; seguiría con la religiosa y termino con las militares (dejando Campaña para el final). Aquí hay que dejar bien claro que las Ops se aplican en el sitio que el que dice la carta (y comentaría la excepción que supone la Votación y las particularidades del Inquisidor).
Para el final la madre del Cordero: Los ahora o nunca. Coronaciones y Cambios de Ruta Comercial son inmediatas. Todas las demás son Guerras (por eso dejar Campaña como última Op en explicar) y por ellas pasaría de puntillas (comentar que hay unos atacantes, unos defensores y unas cartas que van a moverse como consecuencia) con la Hoja de Referencia, ya habrá ocasión de ver cómo funcionan in situ (sí dejaría claro que las piezas del mapa.
Por último: El cordero en sí mismo (las excepciones que decía antes): Explicar las Victorias (dejando la Santa para el final, total, en la primera partida van a ir a Victoria Imperial) y los Cambios de Régimen, también tirando de hoja de ayuda.
Esto no debería llevar más de 30 ó 40 minutos. A partir de ahí propondría empezar una partida de prueba (dejando claro que es de prueba), yendo muy despacito y aclarando las dudas a medida que surjan. Cada 3 ó 4 turnos dedicaría unos momentos a analizar la situación del tablero, aclarando quién puede optar a una victoria y por qué (viendo el reparto de reinos, repúblicas, concesiones, etc., y explicando qué imperios son carne de cañón (por su escasa defensa) o cuáles son irreductibles (por su fortaleza) y dónde puede darse una guerra religiosa. Creo que es mejor invertir tiempo en la partida en vez de en explicar exhaustivamente las reglas.
Como decía, las reglas (al menos tres cuartas partes de ellas) son sencillas, orgánicas y justificables temáticamente. Lo que endurece al juego es su naturaleza táctica combinada con lo opaco que puede resultar leer el tablero en las primeras partidas. Si trabajas esto último verás como entra muy bien.





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