Que no te hagan líos socio! Pilla el Birmingham. La mayoría de los que te dicen BLancashire es por pura nostalgia.Te indico unos cuantos defectos del BLanchashire:Estrategias más cerradas/repetitivas: A diferencia de Birmingham, Lancashire tiene una estructura más rígida y un mercado de algodón fijo, lo que puede volverlo monótono o más predecible tras muchas partidas.Menos versatilidad: Ofrece menos variedad entre partidas que su versión más moderna. En el Birmingham, las losetas de comerciante cambian en cada partida y tienes que ajustarte a ellas y a los cartas que tienes en la mano.En el BLancashire azar del mercado de algodón, la debilidad de los comodines y las limitaciones a la hora de pedir préstamos son un buen ejemplo de ello. Pero el principal problema del juego es su espacio estratégico. Hay muchas menos opciones viables de lo que parece.Los ferrocarriles de Brass Lancashire son extremadamente potentes. Tanto, que la segunda era se ve dominada por ellos. Combinar puertos y algodón no suele ser una estrategia ganadora.Y por último, para aquellos que hablan de que en el "BBirmingham puedes hacerte tu chiringuito sin que te molesten ("yo voy a talleres y tú vete a algodoneras") simplemente indicar que quien hace eso está condenado a una derrota asegurada. Y no es en quedar 2º o 3º en una partida a 4. Es quedar último al no poder crear conexiones con industrias rivales. Eso directamente te liquida.Gracias
Que no te hagan líos socio! Pilla el Birmingham. La mayoría de los que te dicen BLancashire es por pura nostalgia.
Te indico unos cuantos defectos del BLanchashire:Estrategias más cerradas/repetitivas: A diferencia de Birmingham, Lancashire tiene una estructura más rígida y un mercado de algodón fijo, lo que puede volverlo monótono o más predecible tras muchas partidas.Menos versatilidad: Ofrece menos variedad entre partidas que su versión más moderna. En el Birmingham, las losetas de comerciante cambian en cada partida y tienes que ajustarte a ellas y a los cartas que tienes en la mano.
En el BLancashire azar del mercado de algodón, la debilidad de los comodines y las limitaciones a la hora de pedir préstamos son un buen ejemplo de ello. Pero el principal problema del juego es su espacio estratégico. Hay muchas menos opciones viables de lo que parece.
Los ferrocarriles de Brass Lancashire son extremadamente potentes. Tanto, que la segunda era se ve dominada por ellos. Combinar puertos y algodón no suele ser una estrategia ganadora.
Y por último, para aquellos que hablan de que en el "BBirmingham puedes hacerte tu chiringuito sin que te molesten ("yo voy a talleres y tú vete a algodoneras") simplemente indicar que quien hace eso está condenado a una derrota asegurada. Y no es en quedar 2º o 3º en una partida a 4. Es quedar último al no poder crear conexiones con industrias rivales. Eso directamente te liquida.