Como soy aún mas laxo que David en el concepto de wargame, aquí van los jugados este primer trimestre de 2026.
Almoravid: un par de partidas para iniciar a dos amigos. Es un juego con el que hago mucho apostolado lúdico.
The Battle of Adobe Walls / The Battle of Little Bighorn: he probado por primera vez Adobe Walls, y jugado dos o tres partidas con Little Bighorn. Sigo experimentando con diversas tácticas, jugando siempre con los indios.
Cruzada y Revolución: Este juego de Gentilhombre me tiene enamorado. Cuatro partidas (no cuento la que estoy jugando ahora con mi amigo Carlos, alias análisis-parálisis). Un imprescindible en mi ludoteca. Si no lo tenéis, ya podéis iros apuntado al P500 de NAC Wargames.
Una guerra imposible: Una partida y media a este juego también de Gentilhombre. No le he pillado el tranquillo, y sospecho que acabaré vendiéndolo. Me sabe mal, pero no quiero tener un juego que casi no ve mesa. ¿Tendrá algo que ver con mi manía con los cubos?
Downfall of Empires: Una partida a 3 y otra a 4 jugadores. Fácil, divertido y con más profundidad de lo que aparenta.
For the People: Un clásico de Mark Herman. Cuatro partidas entre el mismo grupo, cambiando de bandos. ¡Qué difícil es ganar con el Sur!
Guerra del Anillo (dos partidas en el club con el mismo amigo, intercambiando bandos, y dos en casa con mis hijos)
y Star Wars Rebellion (dos partidas en el club, también intercambiando bandos, con el mismo amigo de antes). Dos juegos imprescindibles (sobre todo el primero) en cualquier ludoteca que se precie de serlo.

Pax Pamir (si tiene dados y palo de combate, es un wargame). Cuatro o cinco partidas en el club, a 3 y 4 jugadores. Siempre divertido, genial para echar unas risas antes de dar una puñalada trapera a tu adversario más próximo.
Root. Igual que el anterior, tiene dados (gordísimos) y atacas a los animales del bosque. Una partida en el club y otra en casa.
Time of Crisis. Mi gran descubrimiento de este año. Reglas sencillas y juego muy divertido. Tres partidas a 3 jugadores, estoy como loco por probarlo a 4 jugadores, que es donde dicen que el juego brilla de verdad.
Twlight Struggle. Un clásico entre los clásicos. Dos partidas, todas en casa.
Washington Wars. Otro de Mark Herman. Es una vuelta de tuerca al clásico We the People. Tres partidas en casa.
Valpiedra. Muchas partidas, un par en el club, mientras esperamos a otros jugadores para jugar a otra cosa más larga, otras tantas en casa, muchas en solitario. Se que no es exactamente un wargame, pero me da muchas horas de entretenimiento, y eso es de agradecer. En mi opinión, un juego redondo.

