En mi caso lo cogí con ganas, el primer par de partidas me intrigó, pero a medida que aparecían nuevos elementos hubo reglas que no me quedaban claras (las espadas, por ejemplo) y me acabé rayando. Tuve que echarle ojo al manual demasiadas veces para un juego de este tamaño, sin que me quedasen las cosas del todo claras, y perdí el interés. Que el juego fuese legacy y que teóricamente no pudieses tirar para atrás me hacía estar todo el rato pensando que a lo mejor no estaba jugando correctamente. A mí el concepto legacy en juegos de mesa no me mola nada. Éste y Star Realms : Rise of the Empire cayeron este año de regalo y me ratificaron lo poco que me gustan los legacy.¿Mal juego? No, pero en mi caso me faltó un manual algo más práctico, completo y mejor estructurado.