Q-Less, un crucigrama portable

He caído en la trampa de Q-Less (y por qué deberías probarlo tú también)

Hay semanas en las que a uno le apetece meterse entre pecho y espalda una partida de tres horas a un juego de mesa complejo. And luego hay días en los que solo buscas algo rápido, que te reactive las neuronas mientras te tomas el café o esperas el autobús, sin tener que desplegar un tablero gigante. Ahí es exactamente donde entra Q-Less.

Si te gustan los crucigramas, el Scrabble o el ya mítico Wordle, este invento te va a atrapar. La premisa es tan simple que asusta: tienes 12 dados con letras, los lanzas y tienes que cruzarlas todas entre sí hasta que no quede ninguna suelta. ¿El giro? No hay ninguna letra «Q» en todo el juego, lo que te quita de encima uno de los mayores dolores de cabeza de este tipo de retos.

Un éxito que nació en un garaje

Detrás de Q-Less está la mente de Tom Sturdevant, quien bajo el sello de su pequeña editorial Grand Isle Games, decidió crear el juego de palabras definitivo para llevar en el bolsillo. Sturdevant no diseñó esto pensando en las grandes masas corporativas, sino buscando un juego que fuera verdaderamente portátil, analógico y desafiante.

Su autor ha sido diplomático, instructor del Cuerpo de Paz, agricultor, cineasta, inventor de juegos galardonado y, más recientemente, compositor. Cuando se retiró del mundo de los juegos, Q-Less no era más que unos pocos prototipos hechos a mano con los que jugaban familiares y amigos. Lo cierto es que todos se engancharon, incluido Tom, que a menudo jugaba más de 20 veces al día. Así que en 2018, a los 75 años, decidió regresar al mundo de los videojuegos y compartir su “obra de amor” con el mundo. Y, por cierto, para que el juego funcionara sin problemas, Tom eliminó la letra Q. ¡De ahí el nombre!

Estudió a fondo la frecuencia de las letras en cada cara para que los dados estuvieran equilibrados matemáticamente. La idea era que la gran mayoría de las tiradas tuvieran solución, evitando que el azar te dejara vendido a la primera de cambio. El boca a boca y su éxito en ferias de juegos hicieron el resto, convirtiéndolo en un pequeño fenómeno.

Hoy en día, además de los dados físicos en su mítico estuche, el juego ha dado el salto lógico a las pantallas y está disponible tanto en Android como en iOS. Es una de esas adaptaciones digitales que tantos momentos de ocio casual nos proporcionan.

Lo mejor de la aplicación es que incluye un desafío diario. Todos los jugadores del mundo reciben las mismas 12 letras cada día, lo que le da un toque competitivo genial para ver quién es capaz de resolver el rompecabezas en menos tiempo. Además, te ahorras el peligro de que un dado salga rodando debajo del asiento si estás jugando en el metro o en el autobús.

¿Cómo funciona exactamente?

Las reglas se entienden en diez segundos, pero resolver la tirada ya es otra historia.

Tiras tus 12 dados y empiezas a encajar palabras en horizontal y vertical. No valen nombres propios, no valen abreviaturas y las palabras tienen que tener tres letras como mínimo. Puedes mover, deshacer y recolocar tus piezas todas las veces que quieras.

Ganar depende de tu agilidad mental para ver combinaciones donde otros solo ven un montón de consonantes atropelladas. Si te sale una tirada absolutamente imposible —algo raro, pero que pasa—, las normas de Grand Isle Games te permiten volver a tirar, aunque el verdadero orgullo está en sacarlo adelante con lo que te ha tocado.

La distribución

Para la versión en español, en mi opinión, debemos hacer varios cambios cruciales en la distribución de las letras en los dados:

  1. Aumentar drásticamente las vocales: El inglés sobrevive muy bien con muchas consonantes juntas; el español, no. Necesitamos más ‘A’ y ‘E’.
  2. Eliminar/Reducir letras raras: La ‘W’ y la ‘K’ casi no se usan en español. Se reducen al mínimo o se eliminan.
  3. Añadir letras clave: Hay que incluir la Ñ (obligatoria) y adaptar la frecuencia de la CH y LL (que en juegos modernos se suelen separar en letras individuales C, H y L para dar más versatilidad, que es lo que haremos aquí).

Aquí tienes mi propuesta de distribución equivalente y equilibrada para el español:

Propuesta de Distribución para Q-Less en Español (12 dados)

  • Dado #1 (Consonantes frecuentes): M | M | L | L | B | V (Cambiamos la Y inglesa por una V, muy usada en español)
  • Dado #2 (Consonantes medias/difíciles): F | G | P | P | J | Z (Metemos la J y la Z aquí para que compitan entre ellas)
  • Dado #3 (Consonantes muy frecuentes): H | N | N | R | R | D
  • Dado #4 (Consonantes de movimiento): D | F | R | L | L | B
  • Dado #5 (Consonantes frecuentes): R | R | D | L | G | G
  • Dado #6 (El dado «peligroso»): X | K | Ñ | S | Z | N (Aquí agrupamos las letras más raras en español. Si te sale la X o la Ñ, el resto de caras de este dado no te molestarán)
  • Dado #7 (Consonantes con T y P): C | H | H | T | T | P (Ideal para formar combinaciones con CH)
  • Dado #8 (Consonantes y control, hibrido 1): C | T | D | S | A | E
  • Dado #9 (Consonantes comunes, hibrido 2): M | R | L | G | E | O
  • Dado #10 (Híbrido de transición): A | E | I | N | N | Y (En español la Y suele actuar como vocal/enlace, se queda junto a vocales y la N)
  • Dado #11 (Vocales puras – Balanceadas): A | E | I | O | U | U
  • Dado #12 (Vocales puras – Abiertas): A | A | E | E | O | O

¿Por qué debería funcionar esta distribución?

  • El bloque de vocales (Dados 10, 11 y 12): Te garantizan un mínimo de 3 vocales por tirada. Si al lanzar los dados 8 y 9 salen sus caras de vocales, tu tirada subirá de forma natural a 4 o 5 vocales, que es el punto dulce para poder cerrar verbos en -ar o plurales en -os sin quedarte atascado.
  • La Santísima Trinidad del español (E, A, O, L, S, N, R): Estas letras aparecen repetidas estratégicamente en varios dados. Es matemáticamente el grupo de letras que permite conectar el 80% de las palabras en nuestro idioma.
  • El factor Ñ: Al colocar la Ñ en el Dado #6 sustituyendo a la ‘W’ de la imagen original, nos aseguramos de que aparezca con una probabilidad justa (1 entre 6 tiradas), dándole ese sabor local al juego sin que se vuelva imposible de resolver.

Lo que lo hace diferente

A diferencia de otros juegos de palabras que se vuelven monótonos, Q-Less tiene algo adictivo: la recompensa inmediata. Una partida te puede llevar tres minutos o diez, pero la sensación de encajar la última letra rebelde justo cuando pensabas que estabas en un callejón sin salida es hiper-satisfactoria.

Es un juego limpio, directo y sin adornos innecesarios. Da igual si prefieres el tacto de los dados físicos o la comodidad de llevarlo en el iPhone o el Android; es el típico pasatiempo que, una vez que lo pruebas, se convierte en un fijo de tu rutina diaria.

Bola extra. En bgg tienes una entrada para enseñarte a fabricar tus propios dados de origami. (Si todo va bien, y lo aprueban, en la sección de imágenes de bgg en unos días estarán los 12 dados origami para la versión en español).

¿Te animas a probarlo? Si ya lo juegas en el móvil o tienes los dados de Grand Isle Games en casa, cuéntame en los comentarios cuál ha sido la palabra más rara que has conseguido encajar.

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