Ampliando y moldeando Scrabble Letras Locas

Scrabble Letras Locas

Hace unos días me compré un Scrabble Letras Locas (en USA Scrabble Twist & Turns y en Francia Scrabble Zig Zag) y ya he podido jugar varias partidas con diferentes grupos de personas. Lo primero que debo decir de este juego es una advertencia para los puristas del Scrabble: huid de este juego u os saldrán sarpullidos. Lo siguiente, es que debe tomarse como lo que es, un juego familiar de letras al que pueden jugar niños (según reza su bote de 10 años en adelante). Así que tampoco busques algo diferente a esto. No es un juego pensado para filólogos y amantes de las palabras.

Se trata de un sencillo pero atrapante juego de letras que se aprovecha de la marca Scrabble y que sigue la misma línea de juegos como Bananagrams (de Abe Nathanson y Rena Nathanson) o Mixmo (de Julien Faubet y Sylvain Hatesse) que a su vez homenajearon el Scrabble, así que se cierra el círculo. Como curiosidad es un juego que no tiene ficha en BGG. He procedido a darlo de alta, pero tienen que validarlo todavía (edito. Ya está en BGG).

El objetivo de este juego es simplemente ser el primero en quedarte sin fichas. Al principio de la partida se reparten todas las fichas entre los jugadores, disponiendo así cada uno de ellos de una reserva personal. De esa reserva cada jugador coge 7 fichas que las hace públicas delante suyo. Se juega alternativamente siguiendo el sentido de las agujas del reloj. En su turno, cada jugador o bien coloca una palabra sobre la mesa (siguiendo unas normas básicas de colocación) o bien intercambia una o más de sus letras públicas con su reserva. Luego, opcionalmente, puede colocar una única ficha especial (al estilo del Uno).  Y por último, repone sus fichas públicas hasta 7.

Me gusta mucho que sea otra forma de jugar con las palabras, muy distinta al Scrabble original, de manera que cualquier palabra sirva para alzarse con la victoria, independientemente de los hipotéticos puntos que otorgue, ya que en letras locas no hay puntos, y se trata de ser el que más rápido use todas las letras de su reserva. Por no mencionar que se juega también con el espacio topográfico, haciendo gusanitos de palabras, de manera que se bloqueen futuras y posibles palabras ocupando parte de su hipotético sitio con otras para hacer que así no quepan, porque no se pueden mover las fichas ya colocadas para dejar hueco.

Dicho esto, el primer problema con el que me he encontrado es que al final no es tan portable como me hubiera gustado. De hecho pensaba que en el bote habría un 50% de aire (como suele ser habitual) pero no es el caso, así que las fichas, que son de un tamaño moneda de 0,50 euros hace que se necesite de una mesa con espacio suficiente y que ya no se pueda llevar en el bolsillo tan tranquilamente.

En tema componentes la serigrafía de las piezas no parece tan buena como debiera (por ejemplo, no tiene relieve como las de otros juegos similares), así que no se si su obsolescencia también está programada para que tenga una vida limitada, y el juego se resentirá con el paso del tiempo.

Luego, las reglas no están todo lo bien explicadas que debieran. Tras su lectura me surgen algunas dudas, que he intentado resolver en la medida de lo posible como buenamente he podido.

En mi casa jugamos así:

Palabras válidas. En su reglamento se indica que las palabras válidas son como en el scrabble original; pero claro, las reglas de la Federación Interacional de Scrabble en Español (FISE para los amigos) ocupan 30 páginas, así que deja de ser un party. A grandes rasgos, y por regla general, se permite cualquier palabra que se encuentre en el diccionario de la lengua española (menos mal que existen hoy en día los smartphones para las consultas de dudas), excepto nombres propios, abreviaciones, prefijos, sufijos y elementos compositivos, símbolos químicos, y palabras con guión. Solo se aceptan si aparecen en el diccionario de la RAE los diminutivos, superlativos, aumentativos y despectivos, aféresis, adverbios terminados en -mente, extranjerismos, femeninos de sustantivos que designan función, oficio o profesión, latinismos, onomatopeyas, palabras poco usadas o antiguas, desusadas y de la germanía, siglas y acrónimos. Se aceptan las conjugaciones verbales con alguna acepción o uso actual en los tiempos y personas gramaticales correspondientes, participos pasivos, . Los pronombres enclíticos no se aceptan por considerarse dos o más palabras unidas por guión (así que los pronombres átonos -me, -te, -se, -lo, -la, -los, -las, -les, -nos y -os que se agregan al final de los verbos no valen). Los plurales de sustantivos, adjetivos, pronombres y artículos, así como el de los participios pasivos de los verbos transitivos, siempre y cuando estas palabras tengan una acepción con uso actual, se aceptan. Y podría extenderme mucho más (ver reglas del FISE), pero ya es bastante más de lo que indican las escuetas reglas.

Dígrafos. Tampoco queda claro si se aceptan los dígrafos, según la RAE, son aquellos signos ortográficos compuestos de dos letras para representar un fonema; en castellano tenemos tres: “CH”, “LL” y “RR”, como en Scrabble creo que no se aceptan, es de suponer que no se pueda formar la palabra carro con el dígrafo de 5 letras C+A+R+R+O y sea necesaria hacerlo como C+A+RR+O.

La Q sin U. En español no se si existe alguna palabra que contenga la Q y que no contenga la U y que sea válida; por más que la he buscado no la he encontrado, así que si alguien conoce alguna se lo agradecería. Esto hace que si tienes una Q sin tener una U sea imposible colocarla. Por suerte, este problema es menor que en otros juegos similares, ya que dispones de las fichas especiales para endosar 2 o 3 fichas a los oponentes, así que las Q las puedes usar como patatas calientes. Esto mola. XD. No obstante, si esto te supone mucho problema puedes hacer que la Q lleve ya incorporada la U de serie, de manera que la ficha sea una “QU”.

Letras locas

Legibilidad de las palabras sobre la mesa. El principal problema con el que me he encontrado (y lo que menos me gusta del juego con diferencia) es que no aclara si se puede usar la primera y última letra de una frase colocada sobre la mesa de manera que conforme vayas añadiéndo nuevas palabras se pueda leer e identificar cada una de ellas sin ningún género de duda. Si seguimos estrictamente las reglas no pone nada en su reglamento que diga lo contrario, pero entonces conforme va avanzando la partida lo que se juega sobre la mesa deja de ser en algunas ocasiones “legible” porque se van juntando palabras y acaba siendo un batiburrillo de letras sin sentido (así que o no juego bien, o es mucho más simple que todo eso). Como casi siempre los ejemplos de las reglas no sirven para aclarar las dudas y muestras obviedades. Si aplicamos esta restricción, que a mi particularmente me gusta, el problema que hay es que las fichas especiales pueden hacer que haya una situación de bloqueo y no se pueda proseguir la partida. Así que o las disminuyes en número (quita una o varias de cada tipo) o aplicas alguna regla que en caso de bloqueo cada jugador tenga que descartar una ficha especial jugada sobre la mesa. Por lo demás, me gusta (y creo que es uno de los potenciales del juego) que se puedan poner las palabras al revés, en diagonal, cruzando otras, y usando una o más letras sobre la mesa.

Duración. En el bote pone que las partidas duran entre 15 y 30 minutos, las mías han durado como el doble (así que o somos muy torpes, o realmente dura algo más).

Distribución de las letras. Hay 108 fichas en juego, mientras que en el Scrabble original son 103, pero claro si restamos las fichas especiales, entonces salen unas cuantas letras de menos. Por tanto la distribución cambia y pasa a ser otro juego muy diferente.

Fichas especiales Scrabble Letras Locas

Fichas especiales. En el juego hay cuatro tipos (ver imagen). A pesar de que pone explícitamente que el juego es para 2 jugadores, la verdad que tal y como están las reglas, el juego flojea bastante. En el modo a dos jugadores se reparten 54 fichas a cada uno; esto hace que sean demasiadas fichas que gestionar (cuestión de paciencia) y mucho peor que si alguien roba muchas de dar 3 fichas o 2 fichas al contrario, la partida se desvirtúe bastante y el handicap sea enorme. Por no mencionar que la ficha de “invertir el orden de juego” carece de sentido. Yo lo que hago es directamente jugar sin usar fichas especiales, o repartirlas equitativamente (en la medida de lo posible) y/o darle una alternativa para la ficha de “invertir el orden”: que sirva como comodín o cualquier otra letra (el problema es que luego hay que acordarse de la letra elegida o permitir que se pueda cambiar cada vez que se elija sobre la mesa), o que tenga un efecto especial como, por ejemplo, la pieza de Bandido del Mixmo; básicamente que sirva como la letra X, Y o Z y además cuando alguien la juega deba decidir una temática concreta (deportes, frutas, literatura, juegos de mesa, etc.) y que para ganar la partida, además de quedarte sin fichas, debes haber colocado al menos una palabra relativa a ese tema.

Análisis-Parálisis. Como en muchos juegos familiares, si por desgracia te topas con alguien demasiado competitivo puede ocurrir que las partidas puedan llegar a ser desesperantes. El análisis-parálisis en busca de la palabra más óptima puede llegar a suponer varios minutos de parón. Y claro, a nadie le gusta estar mirando. Si este es tu caso, juega con un reloj de arena de 1 minuto.

Con estos pequeños cambios o aclaraciones creo que la experiencia lúdica, sensación y el disfrute mejora bastante. A mi es un juego que me ha encantado, y estoy seguro que va a ser el juego de estas Navidades en familia. Pero ya sabemos que ocurre con las reglas caseras, que en cada casa se juega de una manera diferente. ¿Cómo juegas tú?

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