Cita de: Arensivia en 01 de Octubre de 2015, 08:39:58 Me gustaría que los defensores ee un estado federal explicaran en que se diferencia del estado de las autonomias, porque yo no lo tengo nada claro.Y respecto al tema del cupo, claro que podria establecerse un sistema de concierto para toda españa. No con el cupo tal y como se calcula al pais vasco, por que el estado central tendría aun que poner dinero. Pero se podría.Ahora, seria una invitación al desastre un sistema con 19 leyes generales tributarias y 19 leyes de cada impuesto y con 19 administraciones tributarias, sin recursos y desconectadas (o mal conectadas como estan ahora las vascas/navarras). Ríete tu de la competencia fiscal cuando Castilla-la mancha "incentive" a las empresas madrileñas a cruzar la raya, no solo con medidas legales, sino con promesas de no inspecciones o asesoramiento fiscal si lo necesitan... Vamos, que para eso un estado cantonal y acabamos antes.Qué quede claro que ya no soy federalista. Pero lo he sido muchos años. Lo que tenemos ahora es una chapuza made in spain. Hay comunidades con más transferencias que otras y lo más cachondeo todo esta duplicado a nivel estatal. Un estado federal no duplica asigna competencias y se coordina en lo común. Y para todos igual.
Me gustaría que los defensores ee un estado federal explicaran en que se diferencia del estado de las autonomias, porque yo no lo tengo nada claro.Y respecto al tema del cupo, claro que podria establecerse un sistema de concierto para toda españa. No con el cupo tal y como se calcula al pais vasco, por que el estado central tendría aun que poner dinero. Pero se podría.Ahora, seria una invitación al desastre un sistema con 19 leyes generales tributarias y 19 leyes de cada impuesto y con 19 administraciones tributarias, sin recursos y desconectadas (o mal conectadas como estan ahora las vascas/navarras). Ríete tu de la competencia fiscal cuando Castilla-la mancha "incentive" a las empresas madrileñas a cruzar la raya, no solo con medidas legales, sino con promesas de no inspecciones o asesoramiento fiscal si lo necesitan... Vamos, que para eso un estado cantonal y acabamos antes.
La diferencia principal entre un estado federal como el alemán y el estado autonómico español está en quién recauda los impuestos y quién gestiona/reparte el dinero. En Alemania el grueso de los impuestos los recaudan los länder, y de dichos ingresos un % se entrega al gobierno federal. con ese dinero se pagan los gastos federales (defensa, política exterior...) y, si mi memoria no me traiciona, de ese % salen los fondos de solidaridad, que se entregan a los länder más desfavorecidos económicamente, los cuales deben indicar a qué se destinan.En España el grueso de los impuestos los recauda el estado, el cual transfiere fondos a las comunidades autónomas. El flujo del capital es inverso, y en cuanto al control del mismo... bueno, digamos que el gobierno central es muy poco transparente al respecto.Sobre las competencias, en Alemania están fijadas, y como el flujo de dinero es de los länder al gobierno federal y está fijado por ley no te encuentras en el esperpento español de tener competencias pero no dinero para ejecutarlas.O sea, para aquellos que dicen que hay pocas diferencias entre un sistema federal y el sistema autonómico español, aquí van unas cuantas. No hay espacio para el capricho de un gobierno central/federal que puede usar fondos para estrangular a las comunidades autónomas o premiarlas, y las competencias no son algo de quita y pon.
Estoy seguro que con voluntad (por ambas partes) de llegar a un acuerdo REAL no sólo para Cataluña sino para crear un modelo viable economico para España (y sus estados, si los hubiera) se podría conseguir un modelo que todos pudieran suscribir. El problema es que por muchos modelos que queráis definir, todo se desmorona por la base, por los cimientos de un sistema social injusto y unos políticos ineptos que sólo se miran su ombligo. De nada sirve tener las maravillosas leyes que sean, si luego en su aplicación hay corruptela, chanchullazos y mangoneos, y cuando esto sucede, el sistema judicial (al servicio del gobierno) mira para otro lado. Pero eso pasa en España y pasa (y pasará) en la Nueva Cataluña. Para mí, es un problema sin solución. Es un sistema que es como la rueda de los hamsters. Queremos todos salir de la jaula, pero nadie entiende que primero hay que salir de la rueda. Porque los problemas económicos que pueda haber, y las discriminaciones entre autonomías o estados, se notan sólo cuando hay carencias sociales. Si hace falta un hospital, sabes que tu gobierno debería dedicar dinero a eso. Y ahora viene la pregunta: ¿Es que no tenemos realmente dinero, o es que el que hay se desvía para donde no debe? Y esa gestión pésima sucede aquí y en Cataluña. Y creo que es el verdadero problema que habría que afrontar: Cómo solucionar las desigualdades y carencias sociales, más que intentar poner una etiqueta a un modelo de estado. Aunque me diréis que ciertos sistemas son más "justos" que otros, y probablemente sea verdad, también es cierto que por bueno que sea el barco, si los que llevan el timón son unos incompetentes acabaremos todos encallados.
Bueno, para que alguien esté dispuesto a cambiar a un sistema social con un reparto más equitativo, justo y social...tiene que ser alguien que no esté especialmente interesado en la corrupción. Es decir, los que tienen que hacer esas leyes y tomar esas decisiones tienen que ser otros. Así que creo que primero hay que cambiarlos a ELLOS y poner a alguien que esté dispuesto a desempolvar la vieja Carta Magna y actualizarla a la 2.0
Sobre Artur Mas.He leído muy atentamente las opiniones vertidas aquí, y algunas me parecen muy interesantes, con algunas coincido y con otras no tanto. Las opiniones de Lev me parecen interesantes; el artículo no tanto, porque aunque apunta bien, al final es exagerado e interesado.Artur Mas es un héroe involuntario. Digamos que él era un funcionario eficaz de la autonomía, más bien gris en reivindicaciones y soflamas, y que ese hombre se ha transformado, involuntariamente o no, y se ha hecho independentista. Pero es que esa transformación la ha vivido una parte mayoritaria (entiendo yo) de la sociedad catalana también en el mismo periodo de tiempo, haciendo que la independencia sea hoy en día una reivindicación transversal y no propia de un reducto radical y minoritario compactado dentro de una ideología concreta. Al final, Artur Mas lo que ha hecho ha sido gestionar esa transformación, que al fin y al cabo era lo que se le pedía que hiciera. Por supuesto, Artur Mas es reemplazable y no es la independencia (error en el que incurre interesadamente el nacionalismo español al identificarle con la ideología, lo cual al final resulta contraproducente para los que nos miramos la realidad desde este pequeño país), pero también es quien ha hecho posible que la reivindicación popular se convirtiera en reivindicación política. Pero, ¿no es eso lo que se supone que tienen que hacer los políticos?En mi opinión, los catalanes siempre hemos sabido que en Cataluña éramos un país, y que no éramos España, al igual que los españoles en general siempre han sabido también que Cataluña era otro país diferente. Esa percepción la hemos tenido incluso más los que hemos tenido padres o abuelos de otras regiones de España y hemos ido al pueblo durante las vacaciones. Hasta el punto que una gran mayoría de ciudadanos catalanes creen hoy en día que no hay razón para que Cataluña no pueda ser un estado, más allá de una cuestión puramente nacionalista española. Me explico: si vamos a una profundización histórica del tema, nos daremos cuenta que siempre hemos tenido las dos voces: la voz que decía que los catalanes éramos un pueblo diferente y la voz que decía que Cataluña era España. Esas visiones han estado enfrentadas durante siglos, pero el problema era que la segunda tenía todo el poder, y la primera, en cambio, había quedado acallada y supeditada a razones como la realidad del poder, del Estado y sus instrumentos coercitivos. Dicho muy en corto: los catalanes siempre han sabido que eran catalanes, pero sabían que no tenían nada que hacer, que era contrario a la realidad plantearse una realidad política catalana. Afortunadamente, hoy ya no hay miedo, y por eso muchos catalanes pueden llegar a recuperar esa primera voz y dotarla con nuevas razones. Espero no haberme alargado. El tiempo sin foro se me ha hecho largo
- Por otra parte, la normativa e impuestos tienen que tener unos mínimos centrales y controlar según que subvenciones. Sino habrá guerra de impuestos a la baja para atraer empresas o subvenciones a Ryanair para que llene aeropuertos sin usar.