logo

Panel de agradecimientos

Mostrar los mensajes que están relacionados con el gracias. Se mostraran los mensajes en los que has dado un agradecimiento a otros usuarios.


Mensajes - Tartelett

Voy con mi opinión!

Debo decir que se trata de un juego que me ha sorprendido gratamente, ya que los wargames tácticos no suelen ser muy de mi gusto y prefiero los estratégicos (aquellos en los que tienes más decisiones a tomar en vistas a desarrollos a medio o largo plazo); comparado con otros del estilo, Niniveh, Memoir44, Combats & Colors, por ejemplo, me ha resultado mucho más divertido y funcional, y, de hecho, es el único que realmente me ha convencido hasta ahora en este campo. El rollito de los frentes me ha parecido muy resultón, así como el modo de activar las unidades por Divisiones además de por zonas; y tiene detalles que le dan un toque que echo de menos en los otros, que no van más allá, bajo mi punto de vista y exagerando, de señalar un regimiento, tirar dados y ver cuántas bajas provoco.

Ahora bien, hay un par de cuestiones que no me han acabado de convencer y que comento a continuación:

Lo primero de todo, la duración. Ya sé que es un mal endémico de los diseñadores de wargames, pero eso no lo hace menos relevante. Si no estoy equivocado, se anuncia como un juego “sencillo”, ideal para iniciar a jugadores ajenos a wargames. A mí no me lo parece. Le pasaba algo similar a un juego con ciertas concomitancias con este, La Guerra de la Triple Alianza. En este último caso, las reglas son mucho más sencillas y fáciles de aprender y de explicar, sin demasiado detrimento, en mi opinión, de la profundidad, lo que lo hace más elegante; el problema es que era un juego que, creo, estaba todavía por pulir y testear, en el que fallaban algunas cosas de manera bastante flagrante. Von Manstein’s Triumph, por lo poco que lo he jugado, no adolece de este problema; se lo ve más trabajado. Sin embargo, ambos tienen el mismo problema: la duración. El que nos ocupa en esta reseña se puede ir perfectamente más allá de las 4h (no dudo que una vez ambos jugadores dominen las reglas, y si ninguno tiene AP, se pueda acabar jugando en 3h). Pero esto, de por sí, es algo que, creo, a jugadores no iniciados ya les va a tirar para atrás. Sobre todo, porque creo que no es un juego que aguante bien esta duración. Ya he hablado de sus bondades en comparación con otros Wargames tácticos, pero no deja de ser eso, un juego táctico en el que apenas tienes decisiones que tomar: no hay eventos que gestionar, no hay reemplazos que dosificar, no hay fuentes de suministros que debas tener en cuenta…, se trata, fundamentalmente, de mover y atacar, sin más. Y eso, creo, lo puedes hacer durante 90-120 minutos como máximo sin acabar teniendo una sensación de reiteración y de cansamiento, ponle 150 minutos. Cuatro horas para este tipo de juegos me parece una barbaridad.

Por otro lado, y en relación a lo de proponerlo como wargame de iniciación, me parece que tiene demasiadas “pejiguerías” de reglas (sin que esto lo hago más profundo, como he dicho), tipo poner nombres distintos a cartas que hacen los mismo o dejar medio escondida una regla tipo que las unidades rumanas solo pueden jugar una carta de combate, que ya no sé ni donde leí porque no lo he vuelto a encontrar. Además, tienes que ir a buscar cuáles son las unidades rumanas porque en los bloques no lo pone, para descubrir que son las de color morado… humm, no sé…

Y para finalizar: el “minijuego” de las cartas Escolta de Cazas, Coberturas de Cazas y Ataque aéreo… A mí me parece que no acaba de funcionar, me explico:
A no ser que el jugador soviético tenga suerte, y le toque una de sus 2 Coberturas de Cazas antes de que al alemán le salga la Escolta de Cazas (o este decida usar el Ataque aéreo, esa es otra), no sirve de nada; ya que como el jugador alemán no puede descartar esa carta por voluntad propia, la tendrá siempre en la mano (no olvidemos que el EJE roba cerca de 16 cartas cada turno, y que solo hay unas 30 en el mazo, con lo que las probabilidades de que al alemán le salga en 1 de los 2 primeros turnos es altísima).
Aun así, como digo, lo único que tendría que hacer el jugador del EJE es esperar a tener la carta para efectuar sus ataques aéreos, así siempre acabará con la Cobertura de Cazas. Tendría más sentido si el Escolta destruyera la Cobertura de Cazas DESPUÉS de que los cazas hayan interceptado el ataque aéreo, que al menos así el soviético pudiera jugar una vez la carta aunque luego se eliminara del juego. Siendo como indica las reglas es, para mí, un sinsentido: la juegas, te la eliminan y ya está. No sé si me estoy perdiendo algo…
Por otro lado, tampoco le veo mucho sentido a los iconos de aeródromo.  No veo posible que el jugador soviético todavía conserve en mano esas cartas una vez el EJE ha podido llegar y conquistar todos los aeródromos, cosa que ocurrirá muy al final de la partida.

Antes de despedirme no quiero dejar de señalar que, como siempre con NAC, el diseño, componentes y presentación del juego es impecable. Muchas gracias por ello. El manual, también como siempre, desordenado y a veces poco claro. Por lo demás, perfecto.

En definitiva, y a pesar de lo que no me convence, es un juego que sí que recomiendo y que se quedará en la estantería


Saludos:

Escribo únicamente para confirmar que la edición sigue adelante. Entendemos que esta lentitud extrema puede resultar desalentadora, pero somos nosotros los primeros decepcionados con el retraso en terminar la producción del juego. En las últimas semanas, gracias a la incorporación de un nuevo profesional de las artes gráficas, hemos salido del estancamiento y confiamos en que el juego vaya a imprenta lo antes posible.
Gracias por la paciencia de todos los interesados.

David

en: 30 de Julio de 2024, 11:39:28 3 KIOSKO / Reseñas escritas / Almoravid (Reseña)

Con el nombre completo de “Almoravid, Reconquista y reacción en la Península Ibérica 1085-1086”, las editoriales GMT en inglés y NAC Wargame (Más que Oca) en castellano han publicado este magnífico juego sobre un periodo muy concreto que los que somos “viejunos” aprendimos en el colegio como la Reconquista.



La caja viene llena de material de excelente calidad.

Un poquito de historia.

El juego refleja la situación existente en la península a finales del siglo XI, con dos reinos cristianos en el norte (León y Aragón) y diversos reinos de Taifas repartidos por el resto (Toledo, Zaragoza, Lérida, Valencia, Badajoz, Sevilla y Granada). El juego simplifica las taifas, uniendo algunas, para hacerlo más manejable. Un jugador manejará a los reyes y nobles cristianos; el otro, a los Señores musulmanes.
Para darle más sabor histórico, la campaña comienza con los cristianos asediando Toledo (la ciudad se rendiría en mayo de 1085), introduce a Yusuf y Sir, Señores de los almorávides, en el año 1086 (en la primavera de ese año desembarcaron en Algeciras) e incluye al Cid, que empieza en el bando musulmán y que, como buen mercenario, puede pasarse a los cristianos a cambio de dinero y puntos de victoria.
Históricamente el año 1085 fue de una gran expansión territorial por parte de Alfonso VI, quien pese a cobrar parias de la mayoría de los reinos de taifas, siguió conquistando algunas ciudades importantes como Toledo, Talavera (entonces no había reina que le diera “apellido”, habría que esperar al reinado de Alfonso XI), Mayrit (la actual Madrid) y el castillo de Aledo (en la provincia de Murcia), localidades que usaba como trampolín para atacar las taifas de Sevilla, Granada, Badajoz y Almería).
Hartos de estos ataques, los reyes de estas últimas taifas solicitaron ayuda al emir Yusuf Ibn Tasufín, quien desembarcó por Gibraltar, y junto a los ejércitos de los reinos de taifas, plantó batalla al ejército de Alfonso VI en Sagrajas (Zalaca para los musulmanes), en la actual provincia de Badajoz. A dicha batalla acudió el rey Alfonso en persona, tras levantar el sitio al que tenía sometido a la ciudad de Zaragoza, y los almorávides le dieron a él y a su ejército las del pulpo, por lo que durante treinta años se detuvo la expansión leonesa hacía el sur, pasando Alfonso a la defensiva y conseguir, eso sí, mantener Toledo en su poder.
Y aunque eso no lo trata el juego al acabar el último turno en el invierno de 1086, deciros que a Yusuf le gustó tanto el aceite de oliva, el vino, el jamón ibérico y las mujeres de Al-Andalus, y vio tan flojos a los reyes de Taifas, que derrocó a los emires de Sevilla, Granada y Almería y se quedó con todo el sur peninsular hasta que, a los almorávides, que se acomodaron a las buenas costumbres hispanas y no rezaban lo suficiente a Alá, los echaron a patadas los almohades, que eran entonces como los talibanes de ahora.
Y entramos ya en faena, empezando por el mapa.



El mapa es obra de Chechu Nieto, y es una maravilla.

El mapa.

En el mapa se distinguen tres zonas, el calendario (a la izquierda), el cajetín de taifas (abajo, a la derecha), y el mapa en sí, con una leyenda en la parte inferior.
Dentro del mapa se observan las fronteras, que delimitan el espacio de cada reino, ya sea cristiano o de taifas. Dentro de cada uno de ellos se localizan bastiones (que pueden ser Ciudades, Fortalezas, Pueblos o Castillos) y regiones. Todos estos lugares se unen con otros a través de vías, que pueden ser calzadas o pasos. Además, las ciudades costeras (más Sevilla por el Guadalquivir) tienen puerto, señalados con un barco. La sede del feudo de cada señor se señala en el mapa con su blasón. Alfonso VI y el Emir de Sevilla, como señores principales, tienen dos sedes de feudo.
Es precisamente en el feudo donde se colocan los señores que son “llamados a filas”, sirviendo también para trazar líneas de suministro que les proporcionan provisiones.
En cada bastión del mapa aparecen a la izquierda unos recuadros grises (de 1 a 3) que indican los marcadores de victoria que hay que colocar cuando son conquistados; y a la derecha encontramos un número dentro de un círculo verde (también de 1 a 3), que indica los señores que pueden refugiarse en el bastión en caso de asalto; unos dados (de 1 a 3) para saber cuántos señores son necesarios para asediar la localidad; y finalmente, en alguno de ellos, aparece el dibujo de un árbol, que indica que estando en esa localidad se puede forrajear para obtener suministro.
Como la conquista de una taifa se obtiene al rendir sus ciudades, las mismas están marcadas con una cruz patada circunscrita en un círculo en rojo.
Como podéis ver, en los reinos cristianos no hay ciudades, estando todas en los reinos musulmanes, lo que concuerda con la realidad histórica: en el Siglo XI la ciudad de León contaba con unos 5.000 habitantes, mientras que Sevilla llegaba a los 80.000. Todos los reinos de taifas del mapa tienen una sola ciudad, salvo la de Sevilla, que tiene tres (Sevilla, Córdoba y Murcia). Por esa razón todas las taifas tienen un recuadro en el mapa para marcar su situación política (parias, independiente o reconquistada) salvo la taifa de Sevilla, que tiene tres por cada una de sus ciudades.
Además de los bastiones, en el mapa hay regiones, en las que no hay edificación alguna y que por tanto no son conquistables ni dan puntos de victoria.
Finalmente, los bastiones y regiones se unen entre si por vías que pueden ser calzadas (regalo de los romanos que ocuparon Iberia) o pasos de montaña. La única diferencia entre ambas vías es que, así como las mulas y los carros pueden llevar suministro por las calzadas, sólo las mulas pueden llevarlas por los pasos.



La leyenda del mapa nos recuerda todo lo que contiene el mapa.

El cajetín de taifas.

El cajetín de taifas tiene un doble uso: poner en el mismo los puntos de victoria musulmanes que indica cada uno de los escenarios que tiene el juego, y para depositar las monedas obtenidas por los reyes de taifas. El jugador musulmán debe tratar de conseguir las máximas monedas en 1085 para poder pagar a las tropas almorávides que llegan en 1086, o se irán de vuelta a África.

El calendario.

El calendario es no sólo el marcador de turno, sino que se usa para colocar los señores que están disponibles para ser colocados en el mapa, el tiempo que les queda de servicio o si deben ser desmovilizados e incluso eliminados de manera permanente, así como los puntos de victoria de los contendientes. Todos estos marcadores del calendario se van desplazando hacia adelante o hacía atrás por el uso de cartas, por inversión de monedas o botín, por no poder alimentar a las tropas, etc. En el momento en que se encuentran en el mismo espacio o por detrás del marcador de turno, es muy posible que esos señores estén a punto de abandonar la partida para siempre.



Como detalle que a mi me gusta, el calendario usa figuras de los frescos del calendario románico de San Isidoro de León, y narra los hechos históricos que ocurrieron en los años 1085 y 1086.

El juego dura 14 turnos, siendo especiales el primero por las modificaciones que hay en la fase de leva respecto a la elección de cartas; los turnos 5 y 6, en los que puede haber curias (un proceso especial que se da sólo en el escenario de campaña completa); y los turnos 7 y 8, el invierno, en el que no hay acciones más allá de los señores que estaban asediando un bastión mantengan el sitio.



Cuando un Señor entra en el mapa, colocaremos su marcador de servicio en el calendario tantas casillas adelante como éste indique. El emir de Sevilla, 6 casillas más allá. El Rey Sancho de Aragón, sólo 3 casillas más adelante. Cuando el marcador de turno alcance el marcador, los jugadores deberán pagar para prorrogar su servicio (una casilla por moneda o botín) o desmovilizar al Señor, o sea, quitarle del tablero hasta que sea nuevamente llamado.

La política de taifas.

Cada taifa tiene en el mapa un recuadro para marcar si la misma es Independiente, si paga parias o si ha sido reconquistada por el jugador cristiano. Todas estas situaciones suben o bajan los indicadores de puntos de victoria de ambos jugadores, y conforman la política de taifas, parte fundamental de este juego.
Al inicio del juego, la mayoría de los reinos de taifas pagan parias, y por tanto tienen la condición de neutrales, por lo que no pueden ser atacados por los cristianos ni por los musulmanes.
Cuando un Señor musulmán entra en el tablero, se coloca en su feudo, donde está su blasón, pasando a ser independiente, por lo que se quita el marcador de paria y se ajustan inmediatamente los puntos de victoria de ambos contendientes. Ahora esa taifa ya no es neutral sino musulmana, por lo que todos sus bastiones pueden ser atacados por el jugador cristiano y el emir puede atacar con sus tropas bastiones cristianos. Si el emir sale del mapa, bien porque ha sido desmovilizado, bien por eliminación permanente, la taifa vuelve a ser paria, por lo que volverá a su situación de neutral. Si al pasar eso el jugador cristiano ha conquistado una fortaleza, la misma se mantendrá como cristiana.
Si el cristiano captura la ciudad de una taifa independiente, coloca un marcador de Reconquistada y sube los puntos de victoria. Lógicamente, para conquistar la poderosa taifa de Sevilla hay que capturar las tres ciudades, lo que da 9 puntos de una tacada. Estos puntos sólo se consiguen al conquistar las tres ciudades. Si te falta alguna de ellas, la taifa seguirá siendo independiente.
Una vez que un reino de taifas ha sido reconquistado, pasa a ser enemigo de los musulmanes, que por tanto podrán atacarlo. Si captura la ciudad, quitarán el marcador de “Reconquistada” y pasará a ser por tanto independiente.
En cuanto a los reinos cristianos, pueden conquistarse todos sus bastiones, pero el reino en si no puede ser conquistado.
Finalmente, el jugador musulmán tiene la opción de convertir en paria un reino de taifas, táctica que suele hacerse cuando ve que un poderoso ejército cristiano se acerca a su feudo y no tiene tropas para defenderlo: a veces es mejor entregarlo al enemigo, salir del mapa al calendario (un reino que paga parias no puede tener su señor en el mapa) y esperar que el ejército se vaya para sacarlo otra vez al tablero.

Los reinos de taifas y los bastiones.

Ya veis que la política de taifas depende única y exclusivamente del control de las ciudades por el jugador cristiano o por el musulmán. Pero como en un reino no sólo hay ciudades sino también bastiones (fortalezas, pueblos y castillos), la conquista de estos por uno de los bandos dará (y quitará) Puntos de Victoria. Para poder atacar un bastión necesitas que tenga marcadores de conquista del cristiano o marcadores de yihad para el musulmán, y puede pasar que el reino de taifa sea tuyo porque controlas la ciudad pero que haya bastiones que controle el otro jugador.
Aquí aparece la segunda peculiaridad de este juego: si eres cristiano, conquistar la capital de una taifa te va a procurar 3 Puntos de Victoria, pero además ganarás otros 3 por el valor de la ciudad.

Leva y campaña.

Este juego es el segundo de la serie Levy & Campaign de GMT, tras “Nevsky: Teutons and Rus in Collision 1240-1242”, y su funcionamiento es muy similar.
Cada turno empieza con una fase de Leva, en la que nos prepararemos para la fase de campaña, y para eso:
1º.- Sacaremos dos eventos aleatorios por jugador que se activarán de inmediato (salvo que no concurran las circunstancias para su uso, en cuyo caso de desecharán; o que contengan la frase “en la mano”, en cuyo caso se guardarán ocultas al enemigo).
2º.- Aumentaremos el servicio de los señores pagando monedas o botín o los desmovilizaremos para tenerlos disponibles más adelante.
3º.- Llamaremos señores para que entren en el tablero mediante la tirada de un dado, que será más o menos difícil por su fidelidad, que está marcada en sus tableros y en los marcadores de servicio. Activaremos vasallos para tener más fuerza al atacar al enemigo. Conseguiremos carros y mulas, fundamentales para moverse por el mapa (llevando provisiones, sin mulas sólo podrás moverte por calzadas, no por pasos). O reforzaremos a nuestros Señores con cartas de guerra que les darán nuevas habilidades. Para hacer estas cosas estaremos limitados por nuestros puntos de Señorío, por lo que el Señor que sólo tenga un punto sólo podrá hacer una cosa.



El dado indica la tirada que hay que sacar para movilizar al Señor. El Servicio, los turnos que el Señor va a estar en el mapa desde que es llamado. El Señorío se usa para la fase de Leva. El Mando es el número de acciones que hará el Señor por cada carta de mando en la fase de campaña.



Todos los Señores que pueden participar en este juego. Como veis, el Cid tiene representación en los dos colores: verde (musulmán) y amarillo (cristiano).

4º.- Meteremos en el mapa al Cid, Yusuf, Sir o Eudes. Estos Señores no salen por fidelidad, sino por ser llamados a las armas. El papel de el Cid está perfectamente simulado: al principio sólo puede contratarle el musulmán, pero una vez en el mapa, el cristiano puede “convencerlo” para que se pase a su bando con cierto coste.



Rodrigo no tiene dado en su tarjeta porque entra en el mapa con una llamada a las armas. Tiene un Servicio corto (hay que andar pagándole constantemente) pero es un magnífico militar, con un montón de cartas para su uso propio.

Una vez acabada la fase de Leva, viene la de Campaña, en la que cada bando prepara 7 u 8 cartas de mando (según la estación del año ese número varía) en un orden preestablecido, que se irá jugando alternativamente (aquí el cristiano va siempre primero) realizando el número de acciones que marque cada carta. Las cartas, una vez elegidas y ordenadas, no pueden modificarse, por lo que es fundamental preparar bien lo que queremos hacer.



Cartas de mando de diversos Señores. El número de acciones por carta aparece en la esquina superior derecha. Las cartas de pasar se usan si un jugador no tiene suficientes señores en juego.

Las posibles acciones son Marcha, Asedio, Asalto, Salida, Suministro, Forraje, Pillaje, Impuestos y Pasar.
En el juego es fundamental no ir sobrecargado (si tienes exceso de recursos puede que tengas que desechar algunos para poder activarte), tener transporte adecuado para la marcha y sobre todo dar de comer a tus mesnadas (y mulas) al final de la activación. Si no tienes suficiente comida, el señorío del señor afectado bajará en el calendario y puede acabar siendo retirado definitivamente del juego, lo que siempre es mala noticia para el jugador.

Las tarjetas de los Señores.

Cuando se coloca un Señor en el mapa, bien porque está en el escenario, bien porque acaba de ser llamado a las armas, debe prepararse su tarjeta. Ahí se pondrán sus tropas, vasallos y recursos iniciales, que van grabados en la misma tarjeta y se irán añadiendo los que consiga por carta, evento o leva, y quitando los que pierda. Sirve también para la realización de batallas y asaltos.



En esta tarjeta de Alfonso VI se observan sus tropas y recursos iniciales. Ha usado un punto de Señorío para llamar a su vasallo Froilá Bermúdez, que le ha aportado un caballero, una caballería pesada y un hombre de armas. Aún podría llamar a otro vasallo, que le aportaría una caballería pesada y una milicia. Ahora Alfonso deberá tener cuidado con las provisiones, pues al tener 6 tropas y una mula, deberá comer el doble cuando marche o batalle (es lo malo de las mulas, que también comen).

Los señores de la guerra.

Tanto los nobles como los reyes cristianos y de taifas tienen impreso en el tablero su feudo, pero no ocurre lo mismo con Rodrigo Díaz de Vivar, Yusuf ni Sir, que entran en el tablero sin feudo pero que pueden ponerlo mediante unos marcadores. En principio, el feudo de los señores de los almorávides se pone en Algeciras; el de Rodrigo, en una ubicación amiga. Eudes sale únicamente si Yusuf y Sir están en el juego, como cruzado, y tiene marcado su feudo en Pamplona.



Tarjetas de los Señores que solo aparecen mediante la llamada de armas, con sus marcadores de servicio y de feudo. Ya veis que el Cid tiene marcadores de cristiano y de musulmán.

Las cartas.

Cada contrincante tiene un mazo de cartas propio. Cada carta se divide a su vez en dos partes, una superior y otra inferior.
La parte superior son eventos que salen al principio de la fase de Leva de forma aleatoria; la parte inferior son capacidades que se asignan a señores concretos (aunque algunas pueden ser colectivas). Para saber a qué señores se pueden asignar, en el lateral de las cartas se incluyen sus blasones. No hay que olvidar que asignar una capacidad a su señor implica que el evento superior no pueda salir hasta que no se descarte, por lo que hay que pensar muy bien que nos interesa en cada momento.



Como veis, hay cartas con los mismos efectos para ambos contendientes.

Los materiales.

La edición de NAC Wargame, que es la que yo tengo, es una preciosidad. El arte es una pasada: qué crack Iván Cáceres, con sus dibujos imitando la forma de pintar del románico, que nos han evitado otra portada “tipo Nevsky”. Otro tanto cabo decir de Chechu Nieto por su magnífico mapa.
En cuanto a material, el juego va lleno de fichas de cartón grueso (y con bordes redondeados) y de fichas de madera para representar las tropas (caballeros, caballería pesada y ligera, caballería africana, hombres de armas, tropas a pie africanas, milicias y siervos).



Marcadores diversos para marcar diversas acciones.



Tropas que incluye el juego: Caballero, caballería pesada, caballería ligera, caballería africana, siervo, hombre de armas, milicia y hombres a pie africanos.

Además de las reglas, el juego incluye un libro de ambientación y tres hojas de ayuda, una de ellas referida a la política de taifa.



Las hojas de ayuda son también obra de Iván Cáceres.

Conclusión (personal y por tanto subjetiva, claro).

De los juegos que tengo, que tampoco son muchos, este es el único que pagué en cuanto Más que Oca anunció que iba a publicarlo en castellano, por lo que seguí con interés su recorrido a través de sus famosos “Diarios de desarrollo” y cuando al fin me llegó lo acogí con los brazos abiertos. Pues bien, la espera mereció la pena: es directamente un juegazo, el último de la serie Leva & Campaña que es de Volko Ruhnke. El primer año es de dominio cristiano, que debe conquistar Toledo y, al menos, otro reino de taifa más, antes de que en el 1086 aparezcan las tropas africanas. En cada turno, hay que planificar bien lo que queremos hacer, de forma que la leva sea consecuente con las acciones de la fase de campaña, sabiendo que lo normal es que el enemigo te cambie los planes.
Además, el juego simula muy bien la guerra medieval, donde hay pocas batallas campales (los asaltos son mortíferos para ambos bandos, y puedes quedarte sin señor para el resto de la partida) pero si muchas razias y pillajes. Además, aquí no hay frentes, por lo que puedes estar atacando en su sitio y ver de repente como asaltan tu reino.
Al principio parece un juego complejo (las reglas podrían haber sido más claras y estar mejor ordenadas), pero si tienes la suerte de tener a alguien que haya jugado, con echar una partida con él aprenderás rápidamente y podrás disfrutarlo a tope.
En definitiva, no es un wargame ni un euro ni un COIN, pero tiene cosas de los tres.

en: 08 de Julio de 2024, 06:34:51 4 LUDOTECA / Variantes / Fortune & Glory - !Vuelve la Aventura!



Buenas!

Después de meses de dedicación, @Koldan, @Duetas y un servidor compartimos estas variantes fanmade para uno de nuestros juegos favoritos: Fortune & Glory, the Cliffhanger game.

Muchas horas de debate, pensamiento, diseño y maquetación han sido necesarias para gestar este contenido:

  • Un libro de 60 páginas.
  • 385 cartas.
  • 1 Tabla de tamaño grande.
  • 13 Tarjetas de Organización del Mal.
  • 4 Tarjetas de Nuevos Personajes.
  • 220 fichas o marcadores.
  • 23 standees.

Todo esto (y más cosas de Fortune & Glory) lo podrás encontrar en el siguiente enlace:

https://aizenmyo.wixsite.com/aizenmyo/post/fortune-glory


Esperamos que os guste!

AM

en: 19 de Junio de 2024, 08:41:35 5 KIOSKO / Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA

Ayer comenzamos a probar el wargame "La Primogenita", editado por Legion Wargames y diseñado por Kim Kanger (que otra cosa no se puede decir de este señor, pero que innova en los mecanismos de sus juegos eso si es verdad  ;D )



El juego represetna la invasión aliada de la Eritrea italiana en 1941 y la principal novedad del juego (y que así aprimera vista nos ha gustado mucho), es que el turno se divide en dos fases de órdenes. En cada una de ellas cada jugador selecciona en secreto cuatro de las órdenes que tiene disponibles (mediante la elección de unos chits)



Como podeis ver en la imagen anterior, hay sobre unas 20 órdenes disponibles para cada jugador (alguna se repite, pero la mayoría son distintas.). Esos chits de órdenes llevan un número de iniciativa y las ocho órdenes se ordenan de mayor número a menor y luego se van ejecutando en esa órden.
Existen lo que se llama órdenes mayores (que necesitan que las unidades chequeen suministro antes de ejecutarse), órdenes menores (no necesitan ese chequeo) y órdenes combinadas (que te las guardas y las puedes jugar para potenciar alguna de las órdenes que se estén ejecutando, bien sea ofensivamente, defensivamente o durante el movimiento).

Estas órdenes abarcan todo tipo de circunstancias... movimientos, combates, atrincheramientos, defensas desesperadas, contraataques, chequeos de suminstro, extensión de las lineas de suministro, bombardeos de artillería o aviación, etc.



Como he comentado antes, hay dos fases de órdenes cada turno. En la segunda fase puedes volver a escoger una de las órdenes que has utilizado en la primera de ellas, pero a un coste más caro (contándote cada una de ellas como dos órdenes, o incluso como tres órdenes en determinadas circunstancias).





¡Seguiremos informando!   ;)
Assault on Doomrock.

Llevo ya 11 partidas seguidas a este juego. Consiste en 3 actos y cada acto tiene una fase de aventura y otra de batalla. En cada acto el nivel del enemigo en la batalla es superior, hay enemigos de nivel 1, 2 y 3.

Me está encantando porque los personajes que llevas son diferentes y así se sienten y los vas subiendo de nivel según unas cartas de habilidades escogidas al azar, por lo que puedes derivarlos a lo que quieras o potenciarlos en su especialidad.

La fase de aventura hay que planificarla bien para sacar el máximo rendimiento y conseguir equipo y monedas (que te ayudan a comprar cartas de habilidades) pero también llevar cuidado y no arriesgar mucho porque puedes arrastrar penalizaciones que se sufren después en el combate.

El combate es con con cartas de habilidad, que se activan mediante dados que son lanzados en una primera etapa antes del enfrentamiento, en función del resultado podrás asignarlos a unas cartas u otras. Aquí también cuenta lo que arriesgues para buscar el resultado que quieras (puedes relanzar los dados dos veces), porque puedes quedarte con algún dado sin utilizar porque no coincide con el valor de la carta que activa la habilidad.

Además tienes que anticipar qué hará cada personaje y como actua el enemigo para saber en cada momento que habilidades vas a necesitar y cuales puedes prescindir. Los enemigos actuarán primero, pero algunas habilidades y efectos pueden activarse en una etapa de iniciativa antes de los enemigos...

En fin, que el juego plantea tactica y estrategia, a lo que se añade una dificultad elevada que hace que haya perdido varias partidas en el primer acto.

El manual trae otros añadidos como son las mascotas (una pasada) y efectos de terreno...

Dejo un enlace donde el diseñador indica que el juego está testeado y propone unas alternativas para bajarle la dificultad, para aquel que no se sienta cómodo con el nivel que viene por defecto....

voy a seguir con más batallitas... este se queda en la balda...

https://boardgamegeek.com/thread/3218516/official-statement-about-doomrocks-difficulty-plus






Tercios: Donde no se ponía el Sol
https://boardgamegeek.com/boardgame/20573/donde-no-se-ponia-el-sol

Juego de Enric Martí, publicado en la revista ALEA nº 30


Este es un juego de encartado en revista, con reglas sencillas y, siguiendo la filosofía de la revista, ampliable con muchos futuros escenarios.

Reglas y escenarios tienen algunas erratas, algunas de ellas (no todas) corregidas en la página oficial de Ludopress.

Es un operacional de batallas legendarias de la época de los Tercios.

Este diseñador sigue con su costumbre de intentar mantener el léxico de la época y de implementar sistemas de combate,... digamos poco usuales y algo enrevesados que hace tener bastante incertidumbre en el combate.

El diseño del juego es bonito pero la publicación no ha corregido en los distintos escenarios que ha publicado el problema del contraste en las fichas. Esto hace que se vea una p. m. los factores de la unidad.
Yo he rediseñado las fichas para poder ver los factores.





Diferencia entre varios tipos de unidades: Trozo (caballería), Artillería, Esguízaros (infantería) y Manga (arqueros, arcabuceros,...). De esta clasificación hay varios subtipos de unidades de cada uno de ellos.

El flujo del turno es algo complejo para unas reglas tan cortas: existe posibilidad de reacción en algunos casos, de retirada antes del combate, segundo movimiento de la caballería, Ruciada (Disparo a distancia), etc...

Cada unidad tiene un tipo de moral: Ciudadanos, Ventajados, Reformados y Principales.

Cada tipo de unidad tiene una capacidad de movimiento modificada por el tipo de terreno que pisa. El apilamiento es de una unidad aunque se pueden crear Escuadrones, la típica combinación de piqueros y arcabuceros.

Hay encaramientos de las unidades. Existe el concepto de ZdC, pero depende del tipo de unidad si es solo al hexágono del frente, los tres frontales, todos (piqueros por ejemplo) o nada.

El combate es lanzar una serie de dados el atacante dependiendo de su factor de combate, del tipo de terreno que ataca, del tipo de unidad a la que ataca y otros modificadores. El defensor usa tantos dados como su moral indique más modificadores. Se lanzan los dados y el atacante acierta con 5-6 y el defensor con 4-6. Luego se consulta la tabla para ver los efectos del que ha sacado menos puntuación. Estos efectos dependen otra vez de la moral.
Los efectos del combate van desde una retirada y desorganizarse (la reorganización es automática en su fase del turno), Tornillada (desmoralizada) típica huida hacia el final del tablero y si no la recuperas se larga la unidad y eliminación como grado más alto del resultado del combate.

El fuego de artillería y arcabucería puede provocar desorganizaciones en cadena (dependiendo de la moral) a unidades adyacentes.

Los escenarios nos dan una introducción histórica, el despliegue (muestra), los niveles de moral para alcanzar la victoria y reglas especiales. Se va perdiendo moral por unidades desorganizadas, desmoralizadas o eliminadas más otros factores específicos del escenario. Llegado a un nivel de moral hay que hacer todos los turnos tiradas de dados para comprobar si el ejército es derrotado.

En definitiva es un juego al que hay que pulirle un poquito las reglas, sus erratas y mejorar la edición de las fichas. Es casi un filler que dominándolo dura la partida unas dos horas y no ocupa mucho espacio.

Hasta la fecha, y así de memoria, se han publicado los siguientes escenarios (alguno se me pasará):
Nieuport, 2 de Julio de 1600
Otumba, 8 de Julio de 1520
San Quintín, 10 de Agosto de 1557
Túnez, 20 de Julio de 1535
Alcazarquívir, 4 de Agosto de 1578
Salses, 2 de Noviembre de 1639
Ostia, 9 de marzo de 1497
Nördlingen, 7 de septiembre de 1634

Pavía, 24 de febrero de 1525





Este es un texto original de Richard Garfield de 1993 sacado del libro "Game Desing Workshop", de Tracy Fullerton, publicado en 2014, traducido con DeepL Translate:

La evolución del diseño de Magic: The Gathering

Magic: The Gathering es uno de los juegos más importantes e influyentes de nuestro tiempo. Fue un éxito instantáneo
cuando apareció por primera vez en la convención de juegos Gen Con en 1993 y su popularidad no ha dejado de crecer desde entonces.
Esta es una mirada especial en dos partes a la creación y desarrollo del juego, escrita por su diseñador,
Richard Garfield. Richard escribió la primera parte, "La creación de Magic: The Gathering", hace más de 20 años, cuando se lanzó el juego.
cuando se lanzó el juego por primera vez. En ella reflexiona sobre los retos de diseño de un juego de cartas coleccionables.
coleccionables y relata la fascinante historia de las pruebas de juego.
La segunda parte, "Diseño de Magic: Una década después" es una retrospectiva de las notas de diseño originales. En ella
Richard explica cómo y por qué el juego evolucionó de la forma en que lo hizo, incluyendo reflexiones sobre el actual
Magic Pro Tour, Magic Online y los siguientes 10 años del juego.

La creación de Magic: The Gathering de Richard Garfield (escrito en 1993)

Los orígenes de Magic

Los juegos evolucionan. Los nuevos toman las características más queridas de los juegos anteriores y les añaden características originales. En
creación de Magic: The Gathering es un buen ejemplo.
Aunque hay una docena de juegos que han influido directamente en Magic de una forma u otra, el antecesor más influyente del juego es el Magic: The Gathering.
antepasado más influyente es un juego por el que siento un gran respeto: Cosmic Encounter, originalmente
publicado por Eon Products y reeditado por Mayfair Games. En este juego, los participantes encarnan a razas alienígenas
que luchan por conquistar una parte del universo. Los jugadores pueden intentar su conquista solos o forjar alianzas
con otros alienígenas. Hay casi 50 razas alienígenas con las que se puede jugar, cada una de las cuales tiene una habilidad única:
La ameba, por ejemplo, tiene el poder de rezumar, lo que le da un movimiento ilimitado de fichas.
tiene el poder de Lloriquear, que le permite ponerse al día automáticamente cuando se queda atrás. Lo mejor de Cosmic Encounter
es precisamente esta variedad ilimitada. He jugado cientos de veces y todavía puedo sorprenderme con las interacciones
que producen las distintas combinaciones de alienígenas. Cosmic Encounter sigue siendo divertido porque es constantemente nuevo.

Cosmic Encounter resultó ser un complemento interesante a mis propias ideas de diseño.Había estado dándole vueltas
una idea que tenía desde hacía tiempo: un juego que utilizara un mazo de cartas cuya composición cambiara entre rondas.
En el transcurso de la partida, los jugadores añadirían y retirarían cartas del mazo, de modo que cuando
una nueva partida, tendría una mezcla de cartas totalmente distinta. Recordaba cuando jugaba a las canicas en
primaria, donde cada jugador tenía su propia colección con la que intercambiaba y competía. También sentía curiosidad
Strat-o-matic Baseball, en el que los participantes forman, alinean y compiten con sus propios equipos de jugadores de béisbol, cuyas habilidades se basan en jugadores reales.
jugadores de béisbol cuyas habilidades se basan en las estadísticas de jugadores reales del año anterior. Intrigado por la estructura del juego
juego, me irritaba el hecho de que no tuviera paciencia con el tema.
Estos pensamientos fueron la esencia de lo que con el tiempo se convirtió en Magic. Mis experiencias con Cosmic
Encounter y otros juegos me inspiraron para crear en 1982 un juego de cartas llamado Five Magics.

Five Magics fue
un intento de reducir la modularidad de Cosmic Encounter a un simple juego de cartas. La naturaleza de Cosmic Encounter parecía totalmente apropiada para un juego de cartas mágico: salvaje y no del todo predecible, pero tampoco completamente desconocido, como un conjunto de fuerzas que casi, pero no del todo, entiendes.
completamente desconocido, como un conjunto de fuerzas que casi, pero no del todo, entiendes. En los años siguientes,
Five Magics pasó a inspirar juegos de cartas mágicas completamente nuevos entre mis amigos.
Diez años después, yo seguía diseñando juegos, y Mike Davis y yo habíamos ideado un juego de mesa llamado
RoboRally. Mike actuaba como nuestro agente, y entre las empresas a las que se dirigió había una nueva compañía de juegos llamada Wizards of Coast.
empresa de juegos llamada Wizards of the Coast. Las cosas parecían ir bien, así que ese agosto, Mike y yo hicimos nuestro
a Portland, Oregón, para reunirnos con Peter Adkison y James Hays, de Wizards of the Coast.
Tanto Peter como James se mostraron muy receptivos a RoboRally, pero me informaron de que no estaban realmente
en condiciones de sacar un juego de mesa de inmediato. Esto no era lo que yo había venido a escuchar, por supuesto,
pero no quería que el viaje fuera un desperdicio total. Le pregunté a Peter qué le interesaría. Peter respondió que
Peter contestó que veía la necesidad de un juego al que se pudiera jugar rápidamente con un equipo mínimo, un juego que fuera bien recibido en las convenciones.  ¿Podría hacerlo?

A los pocos días, nació el concepto inicial de un juego de cartas coleccionables, basado en otro juego de cartas que había desarrollado en 1985, llamado Safecracker.
desarrollado en 1985 llamado Safecracker. No había sido uno de mis mejores juegos. Pero entonces me acordé de Five Magics.

Los primeros diseños

Volví a la Universidad de Pensilvania y trabajé en el juego de cartas en el tiempo libre que tenía.
que tenía. No fue fácil; hubo tres meses de falsos comienzos en el proyecto, hay muchos aspectos del diseño de juegos de cartas que hay que reconsiderar.
Hay tantos aspectos del diseño de juegos de cartas que hay que reconsiderar cuando se diseñan juegos de cartas coleccionables. En primer lugar, no puede haber
cartas malas: la gente no jugaría con ellas. De hecho, hay que evitar que haya demasiada variedad en la utilidad de las cartas
porque los jugadores sólo jugarán con las mejores. ¿Por qué crear cartas con las que la gente no quiera jugar? Además, la homogeneidad
es la única forma de combatir el "síndrome del niño rico" que amenazaba el concepto de juego desde el principio.
¿Qué iba a impedir que alguien se hiciera con 10 mazos y se convirtiera en imbatible?

Era un problema de diseño importante. Tenía muchas teorías sobre cómo evitar que el poder adquisitivo desequilibrara el juego.
el juego, ninguna de las cuales era totalmente válida, pero todas tenían algo de verdad.La más convincente
contra esta estrategia de "comprar la tienda" era el ante. Si jugábamos por el ante, decía el argumento, y...
tu mazo era el fruto destilado de 10 mazos, cuando ganara, ganaría una carta más valiosa.Además, si el
juego tuviera suficiente habilidad, entonces el jugador que comprara su poder sería presa fácil para los jugadores
que se baten en duelo y comercian para conseguir un buen mazo. Y, por supuesto, estaba el sentimiento de que comprar muchas
fichas de póquer no te convierte en ganador. Al final, sin embargo, el "síndrome del niño rico" dejó de ser una preocupación.
Magic es un juego divertido, y no importa realmente cómo consigas tu mazo. Las pruebas demostraron que
demasiado poderosa se derrota a sí misma. Por un lado, la gente dejaba de jugar contra ella a menos que se invocara una desventaja.
que se invocara una desventaja; por otro, les inspiraba a montar mazos más eficaces en respuesta.

El primer lanzamiento de Magic recibió el cariñoso nombre de Alpha. Constaba de 120 cartas repartidas al azar entre
dos jugadores. Los dos jugadores apostaban una carta, se batían en duelo por la apuesta y repetían el juego hasta que se aburrían.
A menudo tardaban mucho en aburrirse; aun así, Magic era un juego sorprendentemente adictivo. A eso de las 10
Una noche, sobre las diez, Barry "Bit" Reich y yo empezamos una partida en la sala de astronomía de la Universidad de Pensilvania, un lugar sin ventanas ni aire acondicionado.
Pennsylvania, una sala sin ventanas y con aire acondicionado. Estuvimos jugando hasta las tres de la madrugada, o eso creíamos hasta que salimos del edificio.
al menos eso creíamos, hasta que salimos del edificio y vimos que ya había salido el sol.
En ese momento supe que tenía una estructura de juego que podía soportar el concepto de mazos personalizados.
a medida.

El juego era rápido y, aunque tenía faroles y estrategia, no parecía atascarse con demasiados cálculos. Las distintas combinaciones que surgían eran divertidas y a menudo sorprendentes.
Al mismo tiempo, la variedad de combinaciones de cartas no desequilibraba el juego: Cuando una persona empezaba a
Cuando una persona empezaba a ganar, no se convertía en una avalancha.

De Alfa a Gamma

Salvo por la mezcla de cartas, poco ha cambiado Magic desde alfa. En alfa, los muros podían atacar, y perder
tierras de un color determinado destruía los hechizos asociados en juego, pero por lo demás, las reglas son muy parecidas
las mismas que en las primeras fases de las pruebas de juego.
Pasar de la versión alfa a la beta fue como liberar a un animal salvaje. El agradable juego que era
alfa salió de los confines del duelo para invadir las vidas de los participantes. Los jugadores eran libres de intercambiar
y cazar a los jugadores más débiles para retarlos a duelo mientras se enfrentaban o evitaban con
a los más poderosos. Se forjaban reputaciones, que se basaban en cualquier cosa
desde un juego consistentemente fuerte hasta unas pocas victorias afortunadas o un buen farol. Los jugadores no conocían la mezcla de cartas, así que
aprendieron a mantenerse alerta durante los duelos. Incluso los jugadores más despiertos se encontraban de vez en cuando con
sorpresas desagradables. Este descubrimiento constante de reinos desconocidos en un mundo inexplorado daba al juego una sensación
de tamaño y posibilidades infinitas.

Para la versión gamma, se añadieron nuevas cartas y se aumentaron muchos de los costes de las criaturas. También
duplicamos el grupo de probadores, añadiendo un grupo con experiencia en Strat-o-matic Baseball. Estábamos especialmente
estábamos especialmente ansiosos por saber si Magic podía adaptarse al juego de liga. Gamma fue también la primera versión
completamente ilustrada. Skaff Elias fue mi director artístico: Él y otros pasaron días revisando viejas revistas gráficas..,
cómics y libros de juegos buscando ilustraciones para las cartas. Estas barajas de prueba eran bastante atractivas
para ser fotocopias en blanco y negro de mala calidad. En su mayor parte, las cartas estaban ilustradas con imágenes serias.
serias, pero también había muchas humorísticas. Heal estaba ilustrada con el pie de Skaff. Fregadero de energía
mostraba a Calvin (de Calvin y Hobbes) en un retrete; al fin y al cabo, ¿qué es un retrete sino un lavabo eléctrico? Berserk era
John Travolta bailando en Fiebre del sábado noche. Righteousness representaba al capitán Kirk, y Blessing mostraba a
Spock haciendo su gesto de "larga vida y prosperidad".

Un viejo cómic proporcionó una imagen de Charles Atlas para la Santa
Fuerza, y un enclenque de 98 libras al que le patean la cara con arena para la Debilidad. Instill Energy era Richard
Simmons. Las infames Gafas de Urza eran unas gafas de rayos X que encontramos en un catálogo.Ruthy Kantorovitz
construyó un adorable bebé llameante para Respiración de Fuego.Yo mismo tuve el honor de ser los Goblins.
Las fotos y los jugadores adicionales contribuyeron en gran medida al ambiente del juego. Quedó claro que, aunque los
duelos eran para dos jugadores, cuantos más jugaban, mejor era el juego. En cierto sentido, los duelos
individuales formaban parte de un juego más amplio.

Encontrar el equilibrio

En cada prueba se expulsaron algunas cartas. Un tipo de carta que era común en alfa y beta
era raro en gamma y ahora no existe: el tipo que hacía tuya una carta de tu rival. Sí, Control
Magic solía robar permanentemente una criatura a tu rival. Del mismo modo, Robar Artefacto realmente se llevaba un artefacto.
Copper Tablet ya no se parece ni remotamente a su propósito original, que era intercambiar dos criaturas en
en juego. ("Sí, cambiaré mi Merfolk por tu Dragón. Pensándolo mejor, que sean mis Goblins, son más feos").

Había un hechizo, Planeshift, que robaba una tierra, y Ecoshift, que recogía todas las tierras, las barajaba y las redistribuía, lo que resultaba muy útil para los usuarios de magia de cuatro o cinco colores. Los duendecillos solían ser un verdadero incordio.
te golpeaban, intercambiabas una carta aleatoria de tu mano con tu oponente. Estas cartas añadían algo al
juego, a menudo en forma de jugadores que intentaban destruir sus propias criaturas antes de que sus oponentes las tomaran
o incluso intentaban quitarse la vida para preservar los últimos restos de sus mazos. Sin embargo, al final
al final, estaba claro que no valía la pena añadir esa desagradable atmósfera al juego.
ninguna carta debería correr peligro, a menos que los jugadores decidieran jugar por ante.

Fue por entonces cuando empecé a darme cuenta de que casi cualquier decisión que se tomara sobre el juego encontraría
se opondrían, a menudo con vehemencia, algunos jugadores. La enorme cantidad de discrepancias sobre lo que debería y no debería formar parte de la mezcla de cartas ha llevado a los jugadores a crear sus propias versiones para jugar.
la mezcla de cartas ha llevado a los jugadores a crear sus propias versiones para probarlas, una tarea importante que implica diseñar, construir, barajar y distribuir las cartas.
que implica diseñar, construir, barajar y distribuir unas 4.000 cartas. Cada uno de estos juegos tenía sus
y los participantes disfrutaron descubriendo las peculiaridades y secretos de cada nuevo entorno. Los resultados
de estos esfuerzos constituirán la base de futuros juegos Deckmaster que utilizarán la estructura de The Gathering
pero con cartas en su mayoría nuevas.

Para construir un mazo mejor

Probar un juego de Deckmaster es difícil.Probablemente los únicos juegos más difíciles de testear son los juegos de ordenador
multijugador. Tras desarrollar un marco básico para Magic que parecía bastante sólido, tuvimos que
decidir cuál de la enorme selección de cartas incluir, y con qué frecuencias relativas. Las cartas comunes
tenían que ser sencillas, pero no necesariamente menos poderosas que las raras.
los jugadores tendrían que ser ricos o afortunados para conseguir una baraja decente. A veces, una carta se hacía rara porque era
demasiado poderosa o desequilibrada en grandes cantidades, pero lo más frecuente es que las cartas raras sean intrincadas o especializadas.
o especializadas, hechizos de los que no querrías tener muchas. Pero estas directrices de diseño no eran suficientes. El
Todo el sabor del juego podía cambiar si un puñado de cartas aparentemente inocentes se eliminaban o se hacían menos o más comunes.
menos o más comunes. Cuando llegó el momento de decidir qué incluir y de qué prescindir,
empecé a sentirme como un chef obligado a cocinar un plato para 10.000 personas con 300 ingredientes.

Una cosa que sabía que quería ver en el juego era a jugadores usando mazos multicolor. Estaba claro que
podía evitar muchos problemas limitándose a un solo color. Por esta razón, se incluyeron
que paralizaban colores enteros, como Karma, Explosión elemental y Círculos de protección. El plan
El plan original era incluir cartas que desbarataran cualquier estrategia simple obvia y, con el tiempo, añadir nuevas cartas que
que derrotaran las estratagemas más corrientes y mantuvieran el dinamismo del entorno estratégico. Por ejemplo, era obvio
que depender de demasiadas criaturas grandes hacía a un jugador especialmente vulnerable a la Piedra de manso, y un mazo
cargado de bolas de fuego y que requiriese mucho maná podía ser derribado con Manabarbs. Por desgracia,
este diseño de estrategia y contraestrategia llevó a los jugadores a desarrollar mazos estrechos y a negarse a jugar contra gente
que usaban cartas que podían derrotarlos sin más. Si los jugadores no estuvieran obligados a jugar contra una variedad de jugadores y
y podían elegir siempre a su oponente, un mazo estrecho era muy poderoso.

Por tanto, se desarrolló otra forma menos agresiva de fomentar la variedad. Hicimos más difícil
conseguir todas las características que un jugador necesita en un mazo jugando con un solo color. Gamma, por ejemplo, sufrió
por el hecho de que la magia azul podía valer por sí sola. Era fácilmente la magia más poderosa, con dos hechizos comunes extremadamente
extremadamente insidiosos (Memoria ancestral y Paseo en el tiempo), ambos ahora raros. Tenía
capacidades de contrahechizo impresionantes. Tenía criaturas increíbles, dos de las mejores de las cuales ahora son poco comunes.

La magia azul conserva ahora su capacidad de contrahechizo, pero es muy pobre en criaturas y carece de una buena forma de hacer daño directo.
hacer daño directo. La magia roja tiene poca defensa, sobre todo en el aire, pero su capacidad de daño directo y destrucción es asombrosa.
destrucción. La magia verde tiene abundantes criaturas y maná, pero poco más.El negro es
El negro es el maestro de la magia contra criaturas y tiene cierta flexibilidad, pero es poco adecuado para detener amenazas que no sean criaturas.
criaturas. La magia blanca es la magia de la protección, y es la única magia con bandas comunes, pero tiene poca capacidad de infligir daño.
poca capacidad para infligir daño.
A veces, cartas aparentemente inocuas se combinan en algo realmente aterrador. Una buena parte de
de las pruebas de juego se dedicó a eliminar las cartas que contribuían a los mazos "degenerados", es decir, los mazos estrechos y poderosos que son difíciles de encontrar.
los mazos estrechos y poderosos que son difíciles de vencer y a menudo aburridos de jugar con o contra ellos. Sin duda
la más llamativa era la "Baraja de la Muerte Inmediata" de Tom Fontaine, famosa por poder
ocho grandes criaturas en el segundo o tercer turno. En el primer torneo de Magic,
Dave "Hurricane" Pettey se alzó con la victoria con su "Land Destruction Deck".

(Dave también diseñó una baraja de
de Espectros, Torceduras de Mente y Cetros Perturbadores que era tan espantosa que no creo que nadie estuviera
jugarla). La baraja de Skaff, "La Gran Muerte Blanca", podía sobrevivir a casi todo lo que se le pusiera por delante.
La "Weenie Madness" de Charlie Catin era bastante eficaz a la hora de inundar al oponente con pequeñas criaturas.
Aunque este mazo probablemente no estaba en la categoría de los anteriores, se reconoció que,
jugando por ante, Charlie difícilmente podía perder. Incluso ganando sólo una de cada cuatro partidas -y normalmente podía
la carta que ganaba podía canjearla por la isla y los dos Merfolk que perdía, con algo extra.
algo extra.
Al final, decidí que los mazos degenerados formaban parte de la diversión. La gente los montaba
La gente los montaba, jugaba con ellos hasta aburrirse o hasta que sus oponentes habituales se negaban a jugar contra ellos.
entonces retiraban el mazo o cambiaban sus componentes por algo nuevo.
de Magic. La mayoría de los jugadores acababan tratando sus mazos degenerados como los jugadores de rol tratan a sus
a sus personajes más exitosos: Quedaban relegados a un segundo plano y se desempolvaban de vez en cuando para un nuevo encuentro.
encuentro.

Después de que la búsqueda del poder absoluto se extinguiera, surgió otro tipo de mazo: el mazo de tema extraño.
Estas barajas se diseñaban para ser lo más formidables posible dentro de las limitaciones de su tema.
Cuando Bit se aburrió de su "Mazo Serpiente" (tenía predilección por dejar caer una serpiente de goma sobre la superficie de juego y gritar "SsssSS"), se puso a jugar.
superficie de juego y hacer "SsssSssSs" cada vez que invocaba una serpiente), desarrolló su "mazo de artefactos".
que consistía únicamente en artefactos, sin tierras. Fue divertido ver cómo el "mazo de artefactos" se enfrentaba a alguien
que usaba el Disco de Nevinyrral. Pero el rey de los mazos raros era, sin duda, Charlie Catin. En una liga,
armó un mazo que yo llamo "El Mazo de la Recursión Infinita". La idea era crear una situación en la que
...su oponente no pudiera atacarlo hasta que Charlie pudiera jugar "Swords to Plowshares" en una criatura. Entonces
Entonces jugaba Timetwister, haciendo que las cartas en juego se barajasen con el cementerio, la mano y la biblioteca para formar una nueva biblioteca.
para formar una biblioteca nueva. Swords to Plowshares en realidad elimina una criatura del juego, por lo que su rival tiene una criatura menos.
una criatura menos.

Repetir. Después de suficientes iteraciones, su rival estaba hinchado de vida dada por el Swords to
Plowshares, teniendo quizás 60 puntos de vida, pero no quedaban criaturas en su mazo. Así que los Elfos de Charlie
empezaron a entrar-59 vidas, 58 vidas, 57 vidas-y se cerró el telón de esta triste partida.Todavía no puedo pensar en este mazo
sin un húmedo resoplido emocional.El golpe de gracia es que esta liga requería que los jugadores compitieran con sus mazos 10 veces.
mazos 10 veces. Y, como sus partidas a menudo duraban más de hora y media, recibía al menos una
concesión.

Palabras, palabras, palabras

No sólo determinar la combinación de cartas adecuada supuso un reto para jugadores y diseñadores. Esto
cada vez más claro a medida que participo en el interminable proceso de edición de las reglas y las cartas.
Como han señalado mis primeros probadores (en sus estados de ánimo más maliciosos), el concepto original de
Magic era el juego más sencillo del mundo porque todas las reglas estaban en las cartas. Esa idea
hace mucho tiempo.
Para los que no tuvieron que soportarlo, nuestra lucha por la precisión era bastante divertida. Mis propias
mis propias discusiones sobre las reglas de las cartas eran sobre todo con Jim Lin, que es lo más parecido a una combinación de abogado de reglas y bombero.
a una combinación de abogado de reglas y manguera de incendios. Una típica sesión de problemas de reglas sería:

Jim: Parece que hay un problema con esta carta. Aquí está mi añadido de siete páginas para resolver el problema.
problema.
Richard: Preferiría retirar todas las cartas antes que usar eso. Probemos esta solución.
Jim : Hmm-tenemos otro problema.
[Repite hasta que...]
Richard: Esto es una tontería. Sólo gente increíblemente estúpida y analmente terminal podría malinterpretar esta carta.
tarjeta.
Jim: Sí, quizá llevamos demasiado tiempo dándole vueltas a esto. Si estás jugando con ese tipo de persona, deberías
deberías buscarte nuevos amigos.

Un ejemplo concreto de algo que realmente nos preocupaba es si Consagrar terreno realmente
de la Lluvia de Piedra. Después de todo, la primera dice que evita que la tierra sea destruida y la segunda dice que destruye la tierra.
destruye la tierra. ¿No es una contradicción? Todavía me duele la cabeza entrar en un estado de ánimo
donde eso es confuso. Es quizá un poco como preguntarse por qué alguien te daría algo a cambio de dinero,
que es, después de todo, sólo papel.
Pero, de nuevo, nunca sabría decir qué es lo que va a confundir a la gente. Uno de los probadores, Mikhail
Chkhenkeli, se me acercó y me dijo: "Me gusta mi baraja. Tengo la carta más poderosa del juego. Cuando la
Cuando la juego, gano en el siguiente turno". Intenté averiguar qué podía ser; no se me ocurría nada que pudiera ganar
la partida con seguridad el turno siguiente al lanzamiento. Le pregunté y me mostró una carta que hacía que su oponente se saltara un turno.
que hacía que su oponente se saltara un turno. Estaba confuso hasta que leí exactamente lo que ponía: "El oponente pierde el siguiente
turno". Fue mi primera lección real de lo difícil que iba a ser redactar las cartas de forma que no hubiera dos personas que interpretaran la misma carta de forma diferente.
interpretaran la misma carta de forma diferente.

[continúa...]


7th Sea: City Of Five Sails, es un juego de cartas competitivo basado en la franquicia de rol del mismo nombre, ambientado en un universo de fantasía donde piratas, bucaneros, corsarios, mosqueteros, nobles y exploradores compiten por fama y fortuna

Su modelo de distribución es parecido a un LCG: caja base con 5 facciones diferentes y cartas suficientes para crear mazos completos y legales de todo tipo, con expansiones  periódicas que incluyen todas las cartas sin existencia de rarezas ni la necesidad de gastar un dineral en sobres para ampliar tu colección o conseguir mazos competitivos.

Construiremos un mazo alrededor de un líder, que marcará las cartas de la facción que podremos usar, aunque siempre podremos usar cartas neutrales en nuestros mazos.

Se trata de un juego competitivo de cartas bastante original, ya que rehúye completamente del concepto de muchísimos TCG de “bajar monstruo y atacar a los puntos de vida del adversario”, aquí vemos influencias de juegos como leyenda de los 5 anillos tcg, juego de tronos lcg o doomtown.

Reglas para ser un auténtico pirata

En 7th Sea, tenemos hasta 3 condiciones de victoria diferentes, a lo largo de 5 rondas (días):

Eliminar al líder del rival
Conseguir 7 puntos de reputación
Conquistar las 3 localizaciones de ciudad

Al final de cada día ( es decir cuando ambos jugadores pasan y terminan sus acciones, y se procede al mantenimiento) se revisan las condiciones de victoria, si alguien ha obtenido alguna, terminaría la partida inmediatamente.

Para conseguir éste objetivo tenemos un líder y 2 mazos diferentes, el mazo de approach, el cual consta exactamente de 5 personajes y 5 cartas de scheme, así como el mazo de facción, que se trata de un mazo “normal” de mínimo 40 cartas y del que robaremos durante la partida al inicio de cada día



En el centro se dispondrán 3 localizaciones que representan lugares famosos de la ciudad de Five Sails, éste aspecto es una de las particularidades de éste juego, ya que a su vez existe un mazo de cartas neutrales (una especie de mercado) del que saldrán cartas que se ponen en dichas localizaciones.




Ésto aleatoriza completamente las partidas, ya que irán saliendo estas cartas al azar y se colocarán también en localizaciones diferentes, ésto le da un aspecto táctico al juego muy interesante

Las cartas que pueden salir de éste mazo podrán ser mercenarios (personajes que podremos reclutar) eventos (cartas que aplican efectos únicos en la localización) o attachment (equipamiento que podemos obtener)

Por otro lado, las cartas de nuestro mazo podrán ser de dos tipos, attachment (exactamente igual que en el caso anterior) y los risk (básicamente eventos) que se juegan y aplicarán el efecto que describan

Al empezar cada ronda de juego (o día), cada jugador deberá escoger un personaje y un scheme de su mazo de approach, éstos últimos determinan la iniciativa y colocan puntos de renombre en localizaciones, las cuales posteriormente podremos reclamar para poder cosechar los preciados 7 puntos que nos darán la victoria.




Por su parte, los personajes tendrán una serie de atributos como ataque (puño), valor de gambling (bota)  e influencia (corona), además de éstas estadísticas y sus habilidades, los personajes en el turno de un jugador podrán hacer diversas acciones como moverse, reclutar mercenarios, reclamar localizaciones o retar a duelos, que es una de las partes fundamentales del juego.



Cada ronda consta de turnos sucesivos donde se podrán jugar una entre diversas acciones, o jugar una carta de la mano pagando su coste (que podrá pagarse con otras cartas de la mano = no existe sistema burdo de maná para asumir el coste de las cartas!!)



Cómo pelear como un pirata

En los duelos tenemos una de las partes más originales de todo éste juego, y es que resuelven a través de un combate singular entre dos personajes, mediante un toma y daca constante que se resolverá, bien mediante la muerte de uno (o incluso los dos duelistas) o alguno dejando de atacar o poniendo pies en polvorosa de vuelta a su base.

En los combates cada jugador escogerá una carta de su mano (o lo dejará al azar mediante el uso del gambling, que consiste en robar 2 cartas del mazo y elegir una de ellas) para activar los símbolos que TODAS las cartas del mazo de facción tienen el lado izquierdo de su caja de texto. Éstos símbolos nos permitirán desviar golpes (riposte) al rival, bloquear (parry)  o añadir más daño potencial al mismo (thrust). Éste daño potencial (conocido como amenaza/threat) el rival a su vez podrá evitarlo de forma completa y responder mandando más al otro duelista, todo esa amenaza que no sea capaz de eliminar tendrá que sufrirla como daño, y cuando el daño alcance la vida del personaje pues acabará como comida para los tiburones…



Además las cartas que juguemos podrán tener maniobras, que podremos activar si queremos en nuestro turno del combate, así como las técnicas, que son habilidades que aparecen en cartas de attachment (como armas, escudos…) y en los propios personajes y ya deben estar jugadas en mesa previamente.

La vida pirata… ¿la vida mejor?

Por supuesto, el juego tiene más reglas que tener en cuenta, no es el objetivo principal de éste artículo dar a conocer de forma exhaustiva cómo se juega, aunque quería establecer las bases para mínimo poder entender su dinámica principal.

Diría que una de las virtudes de éste juego es el equilibrio. Ya que es un juego que sin un exceso de reglas ni sobre complicaciones realmente crea unas sensaciones de ser un juego muy estratégico y cerebral, además al estar restringidas las acciones a una por turno, nunca se producirán situaciones como en otros juegos de cartas donde puedes tirarte un rato viendo al otro jugador realizando un combo interminable de acciones.

En 7th Sea hay un constante toma y daca y tendrás que estar muy pendiente de tú rival para ver qué personajes tiene, sus habilidades… además de la situación de la propia ciudad, las localizaciones con más renombre, los mercenarios disponibles

Se trata por lo tanto de un juego reactivo, constantemente tendrás que reaccionar a las decisiones de tu rival y cambiar de estrategia para poder adaptarte a la situación de la mesa

La gestión de la mano también es fundamental, estarás constantemente planteándote ¿qué cartas juego y cuáles gasto para ello? ¿tendré cartas para jugar suficientes en un duelo? Además, gracias a que las cartas se pagan con otras cartas, siempre tendrás opciones.

Otro aspecto muy interesante es que todas las cartas del mazo de facción tienen una doble utilidad: tendrán normalmente tanto acciones que podrás jugar en tu turno como símbolos que servirán para los duelos, ésto nuevamente hace que todas las cartas puedan tener alguna utilidad durante la partida



Aspecto fundamental es también el del posicionamiento, y es que aquí, similar a Doomtown, existen localizaciones que querrás controlar, por lo tanto también tendrás esa capa de decisión adicional: a dónde mandas tus personajes, donde prefieres concentrar tus fuerzas y si prefieres ir a una localización bien porque tiene más renombre o bien porque quieres reclutar mercenarios o conseguir algún objeto que se encuentre allí

Éste mazo de ciudad y las cartas que van saliendo en la misma, como he mencionado antes, le dan otro aspecto rejugable y táctico que tendrás que tener en cuenta a lo largo de las partidas

Además las diferentes facciones y sus líderes tienen estrategias de juego claramente diferentes, algunos juegan más a reclutar mercenarios, otros a fuerza bruta otros a herir personajes mediante cartas y evitar eventos, otros que buscan controlar mesa con efectos

Por último, los duelos son la salsa del juego y son increíblemente tensos y divertidos, la mera decisión de retar a un duelo a otro personaje no debe tomarse a la ligera, ya que tendrás que agotar a tu personaje (lo que te impedirá hacer otras acciones con él como moverlo, o poder retar a otros duelos), y los resultados pueden ser muy inesperados así que tendrás que decidir si arriesgarte o tener alguna carta que te permita salvarte si la cosa se va de madre.

La duración de las partidas son entorno a 2+ horas al principio, mientras vas asimilando las reglas, pero obviamente un juego de éstas características puede reducir muchísimo el tiempo de juego, además se pueden producir partidas muy rápidas en las que se asesine al líder de otro jugador o se conquisten las 3 localizaciones.

Al abordaje ¿o no?

Si vienes de juegos como Leyenda de los 5 anillos, Juego de tronos LCG, Doomtown o incluso Netrunner, os animo a darle un tiento a éste juego: de por sí te resultará sencillo aprender sus mecánicas y te encajará si buscas un juego directo y diferente que te permita construir mazos y picarte en pachangas con tus amigos

Por la parte negativa, tenemos que señalar que el juego está en inglés y no parece que vaya a salir en español, además de tener una distribución escasa en tiendas españolas. Aunque realmente no es un inglés nada complejo, más allá de tener que aprender las expresiones temáticas, típicas pero algo engorrosas de éste tipo de juegos.

Hay algunas tiendas españolas con stock, aunque también está disponible una tienda europea oficial donde podrás conseguir de importación el juego (sin embargo, los gastos de envío,si no son compartidos, pueden tirar para atrás)

Además, creo que por el precio que tiene, y teniendo en cuenta los tiempos que corren, creo que ofrece suficiente contenido (y de calidad) como para justificarlo, aunque se presta también a juego para comprar entre amigos y compartir mazos (aunque obviamente con una sola caja, las posibilidades son más escasas en términos de construcción de mazos, sin embargo pueden hacerse 5 mazos perfectamente por cada facción sin problemas)

En mi caso lo tengo como juego para pachangas con amigos, funciona de forma perfecta así, aunque también los más culo duros y amantes del competitivo amarán perfeccionar mazos y picarse en las partidas

Es complicado competir con tantos TCG competitivos pero desde luego para alguien que quiera un juego diferente, lo suficientemente complejo y con chicha y sin tener que meterse a comprar cientos de sobres, me parece una alternativa genial, además el juego lleva muy poco tiempo así que el único contenido disponible es la caja base y una expansión que saldrá en primavera, sin duda una lástima que éste juego sea tan desconocido, para mí desde luego una joya oculta.



Partida a Vikings scourge of the north https://boardgamegeek.com/boardgame/255640/vikings-scourge-north

Otro más de mini folio en solitario de decision games. Este tiene opiniones contrapuestas entre los influencers (los pocos que reseñan esto, que es el nicho del nicho).

Para que no tengáis que hacer scroll, empiezo por la conclusión, que es la misma de siempre en estos juegos: si te gusta el tema y te metes en la partida molan; si no, olvídate, porque es un lío de reglas y muy muy dependiente de la suerte (aunque también dependiente de decisiones temerarias)

De primeras la calidad es buena y los counters son mejores que otros juegos de mini folio; salen a la primera, sin necesidad de cuter. El manual está todo junto, lo que se agradece. En otros títulos tiene un manual genérico del sistema y luego el propio del escenario. Además viene con imágenes y colores. Las reglas se leen mejor y parecen más coherentes. Creo que es la primera vez que he jugado sin necesitar mirar la bgg (aunque resulta que hay mil erratas, pero yo ni me he dado cuenta)

El juego en sí, pues me gusta y me parece más diferente a los otros de commandos. Hay alguna decisión más que tomar como, por ejemplo, si somos paganos o cristianos; que los líderes (jarl) de inicio tienen poderes especiales diferentes; podemos saquear una ciudad o comerciar, poner asentamiento, .... Aquí el movimiento por el mar es más chungo, al tener poca capacidad los barcos, por lo que no puedes de primeras ir "con todo" (como en otros de la serie) Estás obligado a ir saqueando y comerciando para pillar pasta y comprar más barcos y guerreros.  Todas estas cositas, juntándolas, dan la apariencia de un juego un poco más "inmersivo" y cambiante, aunque al final es lo mismo de siempre. Sigo pensando que el de Suez 56 es el mejor que he jugado por ahora, pero este creo que es el más "inmersivo", junto con el Lawrence de Arabia. Además sale Asturias en el mapa; así podéis poner un asentamiento y que sea verdad lo que dicen que estuvieron los vikingos por ahí.

La partida, pues un desastre. He jugado varias veces y esta última fue una humillación total. Tenía que poner un asentamiento en Islandia o Groelandia y, normalmente, antes viajo un poco por el continente para saquear una mijina y comprar algún barquichuelo, para poder llevar más gente. Pero me dije, anda ya, vamos directos. Primero, me tragué una tormenta en mitad del mar y perdí la única unidad que llevaba, así que me planté con el barco y el jarl sólo en islandia. Luego evento de encuentro, me salen dos enemigos y pillo justo el de 4. Como mi jarl me daba ventaja táctica siempre, le pongo el primero para cargarme a ese de 4. Pues nada, no le doy y luego él, sí. Muerto el jarl, fin de partida.
Dicho así suena muy triste, pero es que me encantan estas cosas. Aunque al final siempre es lo mismo, cada partida es muy diferente y te montas tu película (y eso que no he visto la serie Vikings, y no voy a saquear Paris :P )

PD: Por 5 € alguno lo vende



Llevo un tiempo con ganas de hacer una reseña de este juego publicado por Multi-Man Publishing en 2023, diseñado por Scott Blanton, y creo que ha llegado el momento de hacerlo.

Lo primero que debo decir es que el juego es caro de narices para lo que tiene dentro (más de 80 euros me costó a mi) pero si juegas con él unas cuantas partidas, lo amortizas en un “plis plas”.

El juego trata de recrear el asedio de Jerusalén del año 70 dentro de la conocida como primera guerra entre Roma y Judea, asedio que terminó con la destrucción del templo por las legiones al mando de Tito, hijo del emperador Vespasiano y que acabó también siendo nombrado emperador. Es precisamente el único muro del Templo que Tito dejó en pie, como advertencia del poder de Roma, el que todos conocemos como “el muro de las lamentaciones”. Cada jugador tomará el mando de uno de los contendientes, los romanos y los judíos.

Lo primero que llama la atención de este juego de mesa es lo bonito de su arte. Las fichas son obra del gran Nicolás Eskubi (Cruzada y Revolución, ASL y un gran etc.) y el mapa de Charles Kibler (diseñador gráfico y autor, entre otros, de los mapas de GCACW).


El tablero.

Representa fielmente la Jerusalén del año 70 d.C., con la ciudad anclada entre los ríos (más bien torrentes) Cedrón e Hinnon, y estando amurallada en todo su perímetro y conteniendo otras murallas en su interior que dividen la parte nueva de la ciudad de la vieja.

En el mapa destacan dos edificios cuya conquista por el jugador romano suponen la victoria automática, el Palacio de Herodes y el Monte del Templo. Para llegar hasta ellos, Roma deberá asaltar los muros, muros que mientras se mantienen incólumes tienen una fuerza de defensa de 4. Este valor de defensa igualitario para todas las zonas de la ciudad es para mí insuficiente para equilibrar el juego, al igual que opinan otros jugadores, y ello por la superioridad militar de las fichas romanas y de las cartas que puede poner en juego. Esa defensa de muro se utiliza cuando el ataque romano cruza a través de uno de ellos. Si el ataque tiene éxito, y aún cuando los judíos sigan controlando el área atacada, todo el tramo de muro baja la defensa en 1, pasando a ser de +3, lo que se marca colocando una ficha de esa valor sobre los espacios del tramo de muro del que venía el ataque. El juego trae fichas para ir bajando de uno en uno la fuerza del muro hasta terminar con un marcador de brecha. Las brechas anulan totalmente la defensa de cada tramo de muro. Por otra parte, si el romano pasa a controlar un área y no queda ninguna ficha enemiga, todos los muros adyacentes a otra área controlada por el romano sufren una brecha, lo que facilita su movimiento y sobre todo su retirada si sufre bajas por un contraataque judío. Esto es así porque si el muro aún se mantiene en pie, aunque sea al mínimo, si es atacado y sufre bajas, el romano no podrá retirarse por esa zona, lo que puede acarrear la eliminación de algunas de sus unidades.

Las murallas sólo afectan al romano, por lo que el jugador judío puede atacar o retirarse a través de un muro sin sufrir ninguna penalización, lo que simula el conocimiento de la ciudad por parte de sus habitantes.

El mapa está organizado por áreas, otorgando cada una de ellas al jugador que la controla una defensa diferente según la zona de Jerusalén en la que esté. Este beneficio a la defensa se encuentra impresa en el propio mapa.


Las fichas.

Las fichas de unidades romanas representan a las legiones, tropas auxiliares y turmas de caballería de las legiones que históricamente participaron en el asalto a Jerusalén (V Macedonica, XII Fulminata, XV Apollinaris y X Fretensis), y a las torres de asedio que se construyeron sobre el terreno para la conquista de la ciudad.

Las fichas de unidades judías representan las dos facciones que en ese momento lideraban la revuelta contra los romanos, los zelotes y los sicari. Si los primeros eran unos radicales que no tenía reparo en atacar a saduceos y fariseos, los sicari aún lo eran más, pues directamente los mataban para robarles. Estas rencillas entre los defensores están reflejadas en el juego con una regla muy simple: para activar fichas de ambos bandos en un área, debe actuar uno de líderes que tiene cada grupo. Tenemos así la ficha de Simon (Simón Bar Giora), líder de los sicaris, y la de Jhon (Juan de Giscala) por los zelotes. Por otra parte, los líderes pueden dar bonificaciones de ataque o defensa a las unidades con las que comparten área, y recuperar tropas cansadas. Si el judío no usa a los dos líderes en cada turno, el romano ganará puntos de victoria.



Todas las fichas de unidades militares nos muestran a la derecha de su anverso tres valores, el de combate, defensa y movimiento. Por el contrario, en su reverso, de color más claro, sólo se muestra el valor de defensa, que está reducido respecto al de la otra cara. A las unidades se les da la vuelta cuando se activan para mover o atacar, pasando a estar “cansadas”, y no podrán volver a ser jugadas hasta que se les de la vuelta al terminar el turno. Eso no les impedirá seguir defendiéndose si son atacadas.

El límite de apilamiento del jugador romano es de 5 unidades (no cuentan las torres de asedio), y el del jugador judío es de 6 unidades (no cuentan los líderes).

Además de las fichas de unidades y las habituales de cualquier wargame que se precie (fichas de control de área, turno, puntos de victoria, etc.) el juego trae torres de asalto con valor de 3, 2 y 1, que bajan en ese número la defensa de los muros cuando se usan para asaltar a través de ellos. En las zonas del tablero más abruptas no pueden usarse las torres de asalto, lo que está indicado tanto en el mapa como en las cartas con elementos de asedio. Lógicamente, las torres de asedio también "se cansan" por su uso, por lo que sólo pueden ser usadas una vez por turno.


Las cartas.

Como apoyo a las acciones de los jugadores, estos podrán usar cartas bien por su evento, bien por los puntos que aparecen impresos en cada una. Estos puntos valen para construir o mejorar torres de asedio (en el caso del romano) o para reparar muros (en el del judío). El control de dos espacios del mapa concretos del mapa, que aparecen marcados en el tablero, dan una carta más en la mano del jugador que los controla.



Hay tres tipos de cartas: las “normales”, las que se eliminan si se juegan como evento y las de oportunidad, que pueden usarse en el turno del contrario.


El combate.

El juego permite tres tipos de ataque: el ataque a distancia, que es aquel que se hace sin mover las unidades de área y dirigido a las tropas de un área adyacente (sólo pueden hacerlo las "tropas ligeras", que son las que tienen una jabalina en la mano), el ataque estándar, que tiene lugar cuando atacantes y atacados comparten área, y el asalto, que se produce cuando los atacantes dejan el área en la que se encuentran sin enemigos para entrar en un área adyacente en la que si los hay.

En todos los casos, el atacante sumará la fuerza de las unidades que participan en el combate, deducirá la fuerza del muro, si lo hay, con el valor de sus torres de asalto, jugará si quiere alguna carta de combate (en algunos casos puede usar varias) y tirará dos D6 contra la unidad enemiga con mayor factor de defensa, quien sumará el factor defensivo del área, el valor del muro, si lo hay, y las cartas de combate que juegue. La diferencia entre ambos valores a favor del atacante será el número de bajas que sufrirá el defensor. En caso, de empate o pérdida del atacante, el ataque habrá fracasado.

Pese a que sólo defiende una unidad, las bajas se aplican a todas las que se encuentran en el área. Para ello, como es habitual, las bajas se aplican dando la vuelta a las fichas completas, retirándolas a un espacio amigo y sin tropas enemigas (cuidado con el sobreapilamiento) o son eliminadas.


Los turnos y el final del juego.

El juego dura 8 turnos (aunque pueden ser 7 si el jugador judío juega una carta especial de su mano), por lo que el romano no puede ser demasiado contemplativo frente a un judío que jugará tratando de retrasar lo máximo posible a su contrincante. Cada turno se compone de impulsos sucesivos de los jugadores, que irán activando áreas, gastando todas o algunas de las unidades allí presentes o jugando cartas. Cuando ambos jugadores pasen, el turno terminará.

Al finalizar cada turno se contarán los puntos de victoria conseguidos en ese turno, que dependen del control de determinadas áreas y de si no se han usado los dos líderes judíos, y se verá si el jugador judío tiene restricciones en el suministro (normal en una ciudad asediada) que pagará al no poder “refrescar” unidades gastadas que por tanto no podrán ser activadas en el turno siguiente.

Finalizado el último turno, se calcularán los puntos de victoria, incluyendo los obtenidos por las bajas causadas al enemigo y se determinará el ganador.

Recordar que el control por el jugador romano del Templo del Monte y del Palacio de Herodes le da la victoria automática en cualquier momento.


Mi opinión personal.

Ya he comentado alguna vez que este juego me encanta, pero pienso que está demasiado desnivelado a favor del jugador romano: tiene mejores tropas, tiene mejores cartas y tiene una mano superior. Las murallas de +4 se quedan en un pelado +1 con una buena torre de asalto, y si va con cinco legionarios al ataque, su fuerza es de +10, a lo que hay que sumar dos D6 para una defensa máxima de +8 de la unidad judía y +3 del área. Por eso creo que al judío hay que ayudarle subiendo la fuerza de sus murallas, de manera que las de la ciudad nueva sigan siendo de +4, las de la ciudad vieja pasen a +5 y las del Palacio de Herodes, el Monte del Templo y la Torre Antonia pasen a +6. Esta es una idea que ya expuso Hoplomaco en la BGG con la que estoy totalmente de acuerdo, por lo que me he hecho un "mapa alternativo" que podéis ver aquí mismo.



Con este cambio, en las partidas que he echado, el romano sigue ganado, pero su margen de victoria es más ajustado.
Llegó el martes, el miércoles me empollé las reglas y ayer ya pude estrenar The Plum Island Horror, el nuevo juego de "zombies" de Hermann Luttmann, el autor de Dawn of the Zeds (DotZ).

A destacar el reglamento, uno de los mejores que he podido leer, con referencias temáticas y muy bien estructurado. Un placer aprender a jugar con reglamentos así. También me ha encantado su estética, con ese rollo Pulp.

Respecto al juego, la primera impresión ha sido bastante positiva. Como le pasa al DotZ (del que no soy muy fan), al principio es un poco abrumador por la cantidad de acciones y habilidades disponibles, pero a medida que pasan los turnos vas acostumbrándote. Encima, en solitario esto es aún más exagerado, ya que llevas dos facciones en lugar de una y cada facción se compone de 5 personajes con estadísticas y habilidades diferentes.

Siguiendo con la comparativa con el DotZ, me da la impresión que este The Plum Island Horror es más "sandbox" (como está de moda ahora) y, en cierta medida, una evolución del original. Tiene bastante cosas en común, y reconoces varias mecánicas, pero aún así no lo sientes como un refrito.
A nivel de reglas, me pareció más sencillo que la "versión del director" del DotZ, aunque más complicado que los primeros "modos". También ayuda lo bien estructurado que esta el reglamento.

Lo mejor del juego, lo temático e inmersivo que es, no solo por la ambientación y todos los huevos de pascua que el autor ha ido metiendo, si no también por las consecuencias de todas las acciones que vas realizando. Es de esos juegos que conforme vas jugando la historia se desarrolla ante ti sin necesidad de hacer ningún esfuerzo, todo lo que pasa tiene sentido.

Algún aspecto que no me acabo de convencer, aunque en una primera partida tampoco hay que hacer mucho caso, sería el tema de llevar a tantos PJs en solitario, que se hace un poco cuesta arriba. Otro podría ser, aunque habrá que verlo en siguientes partidas, lo variable en dificultad que puede resultar el juego en función del orden en que aparezcan las cartas de "Fate". Por ejemplo, en la partida de ayer una horda de "zombies" se me coló a uno de distancia del puerto en dos turnos, pero luego estuve casi la mitad de la partida sin tener mucho que hacer, ya que no se acercaban demasiado...

Con más ganas de echar otra, a ver si este fin de semana me animo!

en: 14 de Noviembre de 2023, 22:58:44 13 KIOSKO / Wargames / El Gran Capitán - Europa Simulazioni

El Gran Capitán - Europa Simulazioni

Guerra y esquila de ovejas en el Reino de Nápoles


Por si aún estáis pensando en adquirir este operacional de las Guerras Italianas, momento en el que la Historia dice adiós al Medievo de la mano de un cordobés, intentaré resumir un poco el diseño de Nicola Contardi, una destilación de los operacionales de Zucker. Intentaré, además, ser lo más aséptico posible, de tal forma que en ulterior post comente lo que me encanta y lo que me disgusta de la propuesta.

Estamos ante un operacional puro con la maniobra como protagonista. Se nos presentan 5 escenarios, uno de ellos introductorio y otro una variación de los 3 principales. La estrella es la Segunda Guerra Italiana, con una duración que supera los dos años. Las condiciones de victoria de los escenarios varían, pero en general pasan por objetivos geográficos como la toma de Nápoles, Salerno y otras ciudades principales, así como el control de las regiones en las que está dividido el Reino de Nápoles. También son posibles las derrotas automáticas si mueren los chicos de la peli (reyes, capitanes importantes). Es decir, no existe la abstracción de los Puntos de Victoria, y las cosas suelen estar claritas: "Ni una fuerza francesa en Calabria y Terra de Bari al final del escenario, controlando Nápoles", por ejemplo.

Los turnos son bisemanales, cada punto de fuerza representa unos 500 infantes o 70-90 jinetes y el lado del hexágono son unos 10 km.
Cada líder cuenta con una carta en la que se colocan las unidades de combate que comanda según el número de efectivos de cada una, así como posibles capitanes sin tropas adscritas.

El calendario es importante pues se indican varios aspectos a tener en cuenta: los Puntos Administrativos (PAs), de los que hablaremos luego, suelen llegar el primer turno del mes, con la salvedad del invierno; cada dos meses (4 turnos) los barones locales acuden con sus mesnadas al bando que controle su territorio; en mayo y octubre se reciben ingresos por la Mesta napolitana que se transforman en más APs si se controlan ciertas zonas; finalmente, cada mes trae unas posibilidades diferentes en la tabla meteorológica (normal, calor, lluvia o barro).

Es precisamente así como comienzan los turnos de 15 días: determinar el tiempo atmosférico, con las posibles modificaciones posteriores en las tiradas de desgaste, cargas de caballería, etc.

En la Fase Administrativa recibiremos PAs, ingresos de la Mesta y barones si el calendario lo dicta. Los PAs son la chicha del juego, la abstracción del dinero y los suministros, y resultan indispensables para dar órdenes a las mesnadas y los ejércitos. Los PAs nominales se ven afectados por la distancia del Capitán General a su base de suministro, por lo que operar lejos de ella va agotando las posibilidades de ese ejército (un bando puede tener dos o tres facciones aliadas, cada uno con sus "finanzas" en forma de PAs). Por supuesto, si la línea de comunicación al Capitán General está cortada por fortalezas o tropas enemigas, los suministros no llegan. Esta línea se traza por vías primarias y secundarias, por lo que pronto comprenderemos la importancia de la red poliorcética superpuesta a la malla de carreteras: no controlar los castillos "rotonda" te va aislando poco a poco.

La fuente de suministro se puede mover dentro de las condiciones del escenario, lo que lleva dos turnos. Adicionalmente a los APs recibidos cada dos turnos (ojo en invierno: no se reciben y puede ser muy largo) y a los que se consiguen en mayo y octubre por la lana de las ovejas, la única forma de obtener más es saqueando ciudades (1d6 PAs), pueblos (1d6/2 PAs) y aldeas (1 PA). Sí, el Reino de Nápoles va a terminar como el Sacro Imperio tras los 30 años.


Cada territorio tiene un número de fichas de barón que representan las volátiles fuerzas locales. Hay territorios con más unidades, otros con menos, unos más aguerridos, otros más flojos. Cada dos meses una nueva mesnada es reclutada según la filiación de la región. Estas fuerzas pueden absorberse por ejércitos como puntos de fuerza normales, aunque resultan especialmente útiles para guarecer la retaguardia, taponar pasos en los Apeninos, crear problemas en las líneas interiores del enemigo y molestar. Como además no consumen APs darlas órdenes y no tiran por desgaste en sus territorios, tenemos unos proto-guerrilleros de libro.

En la Fase de Organización se preparan las mesnadas y ejércitos para la fase de activación: se activan líderes menores, se traspasan fuerzas entre los capitales y se asignan órdenes. Las órdenes cuestan PAs según el tamaño de la hueste (las fuerzas mayores son las comandadas por los Capitanes Generales) y el tipo: atacar cuesta más que mover, o guarecer un castillo/ciudad. Si no se puede o quiere ordenar una mesnada, se fuerza una orden pero tirando en la tabla de disciplina. Esto está genial, pues las unidades tienen una "calidad" en combate que es la que utilizan en la Tabla de Disciplina cuando se están calentando con otras, pero cuando lo hacen por temas de que no les llega el Poderoso Caballero, tiran con su "fiabilidad": el caso paradigmático son los piqueros suizos, durísimos en combate pero muy dependientes de recibir la soldada, siendo el extremo opuesto la guardia escocesa de Aubigny, que no sabe el lado bueno por donde se pilla la alabarda, pero que no desertan jamás.

Lo de las órdenes parece que tiene miga, pero luego es muy sencillo: la de marcha permite hacer movimientos rápidos, la de ataque meterte en hexágonos enemigos (las batallas son entre fichas en el mismo hexágono) y las de guarnicionar sirven para consumir poco y reorganizarse.
Esas órdenes deben salir del proto-HQ del Capitán General hasta donde se encuentre la fuerza secundaria, pero en la práctica este Command Path puede colarse por casi cualquier sitio.

Llegamos a la salsa: la Fase de Activación. Primero van los barones de cada bando, alternativamente. Hay que decir que aunque se les da órdenes gratuitamente, el número está restringido según el número de capitanes guaperas que llevemos, por lo que no todos se pondrán a corretear por el sur de Italia. Cada vez que se activan se tira un dado, que se resta a su iniciativa, lo que da un modificador (normalmente negativo) para sus Puntos de Movimiento, con un máximo de -3. Aquí los Puntos de Movimiento son otro recurso estratégico como las tropas o los APs: permiten asegurar fortalezas vacías, saquear regiones enemigas o construir trincheras al final del turno.

Con ciertas órdenes se puede activar una segunda vez, pero entonces se tira por Desgaste (marcha forzada), con terribles modificadores por cada Punto de Movimiento empleado en la segunda activación.

Las fuerzas compuestas solo por caballería ligera, además de ser más veloces que David el Gnomo, se ordenan gratuitamente, como los barones: no hace falta que os diga que están todo el santo día tras las líneas enemigas dando mal.


Una vez se han movido los niños, comienzan a moverse los hombres: la activación de las fuerzas regulares sigue un sistema de selección de capitales por cada bando y la tirada del dado para comparar su modificador al movimiento final. Esto es muy relevante cuando las unidades están cerca, y limita ese caos "greatcampaignero": los capitales con buena iniciativa pueden mover normalmente antes y mejor que los demás, o si les interesa, forzar a los demás a moverse y luego actuar en consecuencia (por ejemplo se puede ganar la activación y en vez de mover, obligar al perdedor a hacerlo usando su desastrosa tirada).

Se puede forzar el combate en marcha con algún malus, por si se quiere arrasar a una molesta fuerza menor. Salir de un hexágono con enemigos es complicado, e implica una posible persecución del enemigo (la fiesta del estradiote croata, vamos).

Finalmente llegamos a la fase más frenética: la de combate y desgaste. Cuando dos fuerzas enemigas compartan hexágono, "algo" ocurre. Y digo "algo" porque las casuísticas son múltiples y algo liosas: si hay fortaleza puede derivar en un asalto sangriento o en un asedio. Si hay escaramuza puede ser "de encuentro", en la que solo actuará un capitán aleatorio de cada ejército, o "planificada". La única manera orgánica de desencadenar una batalla como Bakunin manda, y sacar rendimiento a esas 5 hojas de reglas, es que dos Capitanes Generales rivales estén presentes. Lo cual puede no ocurrir en todo el escenario.

Las tropas tienen bonificaciones según su tipo, con los lansquenetes funcionando bien en plano, pero mal tomando atalayas, por ejemplo. A lo largo de los escenarios las reglas van variando para que dos realidades se materialicen ante los ojos: el trabajo de terraplenado y trincheras se vuelve capital, y los arcabuces van paulatinamente conquistando el campo de batalla. La artillería será clave en temas poliorcéticos (sin sacar "brecha" en la tabla no puedes lanzar un ataque que evite los sangientos asaltos brutos), mientras que las temibles cargas de caballería podrán ser, según pasa el tiempo, debidamente desarticuladas. Sí, gendarmes gabachos para desayunar.

Algo a destacar es la poca incidencia que tiene en el juego superar al enemigo 2 a 1 o 4 a 1: tan sólo un +1 o +2 respetivamente a la tirada de dado.
Tras ello todas las tropas "vulnerables" tiran desgaste. Es decir, asediadas, asediantes, en marisma, en lugar arrasado por pillaje, en ciertos terrenos según el clima...

Y vuelta a empezar. Ha mil detalles de cromo adicionales, como la toma de fortalezas por traición, el movimiento marítimo de algunos escenarios, los últimos desafíos de honor medievales (disfidia), plagas, cambios de lealtad de los territorios, diplomacia veneciana, habilidades especiales de los líderes y demás, pero la esencia es ésa.

En líneas generales me parece un diseño notable y riquísimo, pero como ya es tarde, otro día desmenuzo mi impresión hasta el momento.

en: 11 de Septiembre de 2023, 16:36:37 14 KIOSKO / Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA

Por fin tengo entre mis manos el fruto de más de 4 años de trabajo. Jugar con prototipos y vassal no estuvo mal, pero el placer de tener en mesa este pedazo de juego ( pesa 3 kg. la caja) y jugarlo en físico, toqueteando los bloques de madera y las atractivas cartas de ambos bandos es una verdadera gozada.  Para mi como autor del mismo pero también para cualquier aficionado que guste del buen arte. Si os gustó el Sekigahara os animo a probar este juego o mi anterior  Granada que con varias vueltas de tuerca creo honestamente que son dignos sucesores de la obra magna de Matt Calkins ; cada uno en su estilo y temática.













en: 07 de Septiembre de 2023, 08:05:22 15 KIOSKO / Wargames / Re:WARGAMES EN TU MESA

Muchas gracias por esta mini-reseña de El Gran Capitán... espero más comentarios de lo que te va pareciendo el juego. La verdad es que estoy bastante interesado en el juego, pero el reglamento parece durillo (y más aún sin que haya traducción al castellano  :'( )

Como ya he dicho por otros foros, me lo estoy empollando porque me interesa mucho este juego, y si puedo, la intención es hacer algún(os) vídeos explicativos y de juego.

Lo de traducir el reglamento ya es harina de otro costal, no creo que me meta en ello, al menos de momento.

Yo también he empezado por el escenario de Otranto y tenía intención de hacer una pequeña reseña pero, de repente, desapareció mi tiempo libre y se ha quedado estancado. El reglamento no es fácil aunque me parece más accesible que el de "All is lost..." quizá por el bagaje del juego anterior que llevaba, quiza porque está mejor explicado o quizá porque me puse a traducirlo, ha entrado más fácil.

No lo he podido traducir entero, me he quedado en las reglas básicas (con las que se puede jugar más que bien y sacarle muchísimo partido al juego), faltarían las reglas opcionales (que son esencialmente una ampliación de las batallas para hacerlas más complejas y realistas... para auténticos fans de la época) y los escenarios.
Aquí las dejo, a falta de que alguien las complete o aparezca tiempo en mi vida que me permita acabarlas, espero que os sirvan (y que sepa colocar el link):

https://www.dropbox.com/scl/fi/ilsrh6xqm7clyyxe6ebdx/El-Gran-Capitan-Reglas-Esp..pdf?rlkey=fqkgebcp6hvevm5sfxyfsgxgf&dl=0

A ver si sale ya el módulo en Vassal y le puedo meter mano contra humanos.
Páginas: [1] 2 3 ... 15 >>