El vampiro de Stepney
Es uno de los mayores misterios del Londres victoriano sobre todo para las clases menos pudientes, eternas beneficiarias de la miseria y el desamparo en una capital del imperio donde, a la noche, todos los gatos son pardos y nadie, o casi nadie, repara en si hay un pobre más o un pobre menos.

El sábado 15 de marzo de 1884, el niño de ocho años John Hudges, hijo de humildísimos obreros de origen irlandés, salió de su apartamento en el bajo del 3 de la calle Angel Alley, en Whitechapel, con un penique en el bolsillo. Su padre trabajaba duro en los muelles como lightermen (lanchero) y su madre haciendo cerillas en casa para Bryant & May. Su madre le había encomendado comprar el pan para la cena, pero el pequeño John nunca volvió a tiempo.

Al no regresar a casa la familia denunció la desaparición en la sede de la División H de la Policía metropolitana de Stepney y se inició de inmediato un dispositivo de búsqueda del niño por el East End, junto con la policía fluvial, recabando cualquier pista que pudiera favorecer el encontrarle.

Lo encontraron tiempo después, al albor del lunes, sumergido en un charco al lado del Támesis en los muelles de Stepney, desangrado, con el cuello casi separado de la cabeza y -sorpresa- acompañado: al lado de su cuerpo reposaba el cadáver de Danny Kavanagh, de doce años y residente en The White Hart public House en el 89 de Whitechapel High Street.

¿Quién o quiénes son los culpables de sus muertes? ¿Quién puede matar a un niño? ¿Qué conexión existe entre ellos? ¿Tiene que ver algo que fueran irlandeses? ¿Por qué fueron asesinados? Tal vez, ¿estaban en el sitio incorrecto en el momento inadecuado?

Este Enigma será uno de los que aparezcan en el #booklet vol.1 de Londres Victoriano.