Distopia: Creer en lo Imposible (VII)

Blade Runner

CYBORGS Y ANDROIDES

Casi todos los aficionados de la ciencia ficción siempre se han sentido fascinados por algo muy concreto, quizás por el miedo que encierra de volverse real, quizás por el simple desarrollo dentro de la ciencia ficción: máquinas que toman conciencia de sí mismas. En la filmografía tenemos muchos ejemplos: en Blade Runner con el test Voight-Kampff para identificar replicantes; en 2001: Odisea en el Espacio con las decisiones que toma HAL 9000; la rebelión de las máquinas en Terminator, o los pensamientos de AM en el relato corto de Harlan Ellison, No tengo boca y debo gritar, todo gira en torno al miedo a que las máquinas tomen conciencia de forma inteligente, o en Robocop.

Imagínate por un momento que los triplehexas no son otra cosa que cyborgs, criaturas compuestas de elementos orgánicos y dispositivos cibernéticos generalmente con la intención de mejorar las capacidades de la parte orgánica mediante el uso de tecnología. En definitiva, un organismo cibernético, un ser humano mejorado capaz de sobrevivir en entornos extraterrestres.

En un nivel tecnológico superior, podrían ser androides, como los replicantes de Blade Runner basados en la novela de Philip Dick: ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, unos seres artificiales creados genéticamente que imitan al ser humano en su aspecto físico y en su comportamiento, llegando a ser virtualmente indistinguibles, y que tienen recuerdos implantados en su memoria para que tampoco lo sepan y no sean conscientes de su calidad de ‘seres inferiores’. Una obra maestra de la bio-ingeniería. Tal vez está es la razón de que tengan lagunas en su memoria, o no recuerden cosas de su infancia. 

El problema radica, cuando alguno de ellos, se da cuenta de que realmente son androides y que han sido construidos con una obsolescencia programada de 4 años. Por eso los Replicantes de Blade Runner padecen de enfermedades mentales, cada vez mas numerosas e intensas según se aproximan al final de su vida. (El hecho de conocer la fecha exacta de tu muerte es algo que sin duda tiene que trastornar). Y por ello en los últimos años de vida el Replicante tiende a la rebeldía, desobedeciendo todas las directrices inculcadas anteriormente, iniciándose por tanto su Búsqueda. Al verse desaparecer el Replicante busca una forma de continuar en el mundo, se niega a irse sin más (convirtiéndose en un problema para la sociedad). Abandona toda orden y se mueve con autonomía propia tratando de hallar el secreto de la vida. Y puedes estar seguro de que nada va a detenerle en esta búsqueda, su tiempo es oro puro y no creas que lo van a gastar en cualquiera.

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2 Comentarios en “Distopia: Creer en lo Imposible (VII)

  1. Muchas gracias por todos los apuntes de Distopia.
    Grandes ideas para partidas de rol diferentes y prometedoras.

    Lastima que ya no tenga grupo de rol… da unas ganas increibles de empezar una campaña.

    Un abrazo

  2. Bethesda, el juego está preparado para jugarlo con 2 personas. Así que si encuentras otro, dímelo y te añado a las pruebas de juego. En un futuro, incluso, mi idea es que funcione en solitario.

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