Polis: Fight for the Hegemony (reseña)

Polis – Lucha por la Hegemonía, es un juego de civilización con gran libertad y exigencia para 2 jugadores, diseñado por el zaragozano Fran Díaz y editado por Asylum Games. El objetivo de ambos, es tener el imperio de mayor población en su conjunto de ciudades (polis) y tener más prestigio que el rival al final de la partida.

La duración del juego es de unas dos horas y media, aunque una vez se sabe jugar, se puede acortar algo.

INTRODUCCIÓN

El juego se desarrolla desde la formación de la liga de Delos, con Atenas al frente y la del Peloponeso comandada por Esparta, que nacen tras la victoria sobre los ejércitos persas en la segunda Guerra Médica, hasta el colapso del imperio Ateniense tras el desastre naval de Egospótamos a manos de la flota espartana que dio por concluida la Guerra del Peloponeso. Es decir, las cuatro rondas del juego abarcan los años que van del 478 al 404 a.C.

Reglas

COMPONENTES

En líneas generales son notables-sobresalientes. Tanto la caja, el tablero, como las losetas de polis y proyectos, como los componentes de madera son excepcionales. Lo único negativo son las cartas (por llamarlas de alguna manera) que son endebles, casi de papel, y de un tamaño poco estándar (las moradas de Mayday games son las que más se acercan). Yo pienso imprimirme las cartas de combate (al menos) en tamaño magic, porque si se marcan (y tras una partida pasa) las batallas pierden la gracia. El reglamento, a color, es excepcional. Tal vez peque de demasiada información, que hace que parezca un juego mucho más complejo de lo que realmente es, pero también se agradece la extensión porque tras su lectura no quedan apenas dudas. La ayuda al jugador resume todo bastante bien.

Cartas

EL JUEGO

Durante las cuatro rondas que consta la partida, ambos imperios deben gestionar sus recursos, expandirse para poder abastecer a sus habitantes y conseguir más bienes, asegurar sus rutas comerciales con los cinco comercios disponibles, acometer proyectos que aporten prestigio, aprovecharse de la diplomacia (más bien generar guerras civiles) para convencer a más polis de que se unan a ellos y estar preparados para enfrentarse al oponente en las batallas terrestres (con hoplitas) y navales (con galeras) que se producirán.

En su turno cada jugador ejecuta dos acciones diferentes entre sí, a elegir entre las 12 posibles (4 de tipo “Desarrollo”, 4 de tipo “Militar” y 4 “Políticas”).

Tablero de juego

De tipo Desarrollo podemos crear hoplitas, crear galeras, crear mercaderes e iniciar un proyecto. Para desarrollar todo esto necesitamos unos recursos que tendremos que ir consiguiendo y gestionando a lo largo de la partida. Hay que saber gestionar y optimizar 6 tipos de bienes: metal, madera, vino, aceite, plata y trigo, que se consiguen por recaudación de las 12 regiones o comerciando con los 5 mercados. La plata es una especie de comodín. El trigo, escaso en Grecia, es quizás el más importante ya que es imprescindible para alimentar al final de cada ronda a nuestra población y, en el caso de que consigamos más del necesario, permitirnos aumentarla.

De tipo Militar podemos mover hoplitas, mover galeras, asediar polis y recaudar. Todas estas acciones tienen un coste de 1 punto de Prestigio, así que hay que usarlas con talento. El movimiento de hoplitas y galeras es similar, se activan, y se mueven todas a una zona destino. Dependiendo de la Era en la que estemos podremos agrupar 3, 4 o 5 cubitos nuestros. Si en la zona acaban 8 o más cubitos, sumando los de tu rival, habrá batalla. La batalla se resuelve mediante unas cartas de combate (si conoces el Hannibal: Rome vs. Cartaghe es similar). Se robará una carta por cada cubito que tengas presente, y habrá batalla hasta que uno de los dos se retire, o le queden menos de 2 cubitos (unidades) tras un asalto o se agoten las cartas de batalla (al inicio hay 24). Para asediar hay que controlar la zona (tener mayoría de cubitos) y al menos igualar en una tirada de 1d4 el valor de fortificación de la polis (lo cual hace que en algunas tengas un mísero 25% de éxito, por suerte también podemos obtenerlas provocando una guerra civil con el Próxeno).

De tipo Político podemos comerciar, mover Próxeno, liberar Próxeno (si te lo capturaron antes) y Provocar una Guerra Civil. El Próxeno ignora límites y bloqueos, pero a cambio tiene que pagar 1 plata a la reserva por cada cubito (unidad) del contrario que pase. Si ha sido capturado por el enemigo para liberarlo hay que darle a tu rival 2 platas y se colocará de nuevo en tu capital. Y quizás la acción más interesante sea Provocar Guerra Civil, el coste para tomar una polis es su valor de fortificación x 2 (si es neutral) o x3 (si es del rival) en plata.

Atenas  Sparta

La población de las polis fluctuará no sólo dependiendo de la cantidad de trigo que podamos almacenar en una ronda, sino además de la cantidad de acciones de “Crear” hagamos, ya que en general, todo Hoplita, Trirreme, Mercader o Diplomático (Próxenos) creado necesita “gastar” parte de esa población.

Una vez un jugador pase, el otro jugador si quiere seguir haciendo cosas tiene que pagar un recurso por cada acción. Cuando ambos pasen, alternativamente, en la fase de fin de Ronda se va comprobando lo siguiente. Primero, se concluyen en primer lugar aquellos proyectos que se hayan iniciado obteniendo prestigio por ello. Después se alimenta a la población de las polis, pagando 1 trigo por cada cubito. Se prosigue con el crecimiento de las polis, si tienes exceso de trigo puedes utilizarlo para incrementar la población en tus polis. Luego se ajustan los bienes, aquellos perecederos (aceite, vino y trigo) se reducen a la mitad. Y por último, tenemos el Phoros, donde podemos intercambiar Prestigio por plata.

Después, se prepara el siguiente turno: se avanza marcador de ronda, se retiran los discos del mercado, se recuperan los mercaderes, se colocan tres nuevos proyectos, se roba y se resuelve un nuevo evento, y se inicia una nueva ronda.

El juego finaliza si un jugador pierde su capital, o un jugador se colapsa (no tiene prestigio tras las fases de fin de Ronda) o cuando concluye la cuarta ronda (5b). Entonces, cada jugador recibe un punto por cada cubito de población en tus polis, por cada prestigio y el prestigio a posteridad (que te dan algunos proyectos). Quien tenga más, será el vencedor.

Mercado

PROS

  • Es precioso, entra por los ojos. El tablero es realmente bonito.
  • Es un juego de un autor español. Ya vale de tanto alemán, que no aprendemos. Enhorabuena Fran.
  • A pesar de lo abrumador que puede parecer al principio es relativamente sencillo.
  • Elegante y original.
  • A nivel de mecanismos, el sistema de trueque me parece una pequeña genialidad.
  • En conjunto funciona como el mecanismo de un reloj suizo. Todo tiene lógica y esta bien integrado.

CONTRAS

  • Las cartas. Son peores que las “calendario”, y eso es decir mucho.
  • Su precio. 42 euros (en algunas tiendas) no hacen que sea asequible para todo el mundo.

Atenas y Sparta en el tablero

VALORACIÓN PERSONAL

Me enorgullece decir que posiblemente estemos ante uno de los juegos del año 2012, por su frescura y por aportar cosas diferentes al mercado lúdico. Tuve la oportunidad de probar uno de los primeros prototipos hará ya dos años, y conozco de primera mano todo el periplo hasta llegar a esta edición comercial. El prototipo en su día me gustó ya bastante, y tras algunos cambios (que yo sí veía necesarios) el juego está mucho más redondo para ser comercializado. Esperemos que no sea el último juego de Asylum Games (Chemo y Perepau serán los siguientes) y nos den muchas horas de diversión.

La producción en general del juego es buena. Y me alegra decir esto de un juego 100% español. Es un juego que se ha creado, fabricado, producido y vendido por gente española. Así que estamos de enhorabuena y esperemos que sirva para abrir las puertas a muchos otros que vengan detrás. Estoy empezándome a hartar ya de que se menosprecie el producto patrio, cuando fuera hay cosas muchísimo peores de los que se dicen alabanzas. Lástima de esa mala calidad en las cartas, pero seguro que han aprendido la lección y para la próxima mejorará y usaran otras alternativas.

Tal vez su duración sea una traba para muchos. Pero realmente, una vez te pones a ello, es tan inmersivo que apenas te das cuenta del paso del tiempo. Es juego exigente, así que hay que estar muy pendiente de todo, porque puedes llegarte a colapsar. Es una tensión continua. Se pueden hacer muchas cosas.

Apenas hay azar salvo en los asedios y para devaluar o revalorizar un bien en el mercado tras un trueque. Tal vez incluso estas dos cosas se podrían evitar usando otro mecanismo, pero su autor decidió hacerlo así, y es respetable.

PD. Las fotos las he tomado de BGG.

Entradas relacionadas

4 Comentarios en “Polis: Fight for the Hegemony (reseña)

  1. Tiene una pinta muy buena, la verdad. Y estoy de acuerdo en que no hay que menospreciar a los productos que se hacen aquí, sino valorarlos por su calidad. No se puede negar que es un juego que entra por los ojos.

  2. Carlos, y más ahora que estamos inmersos en una crisis económica sin precedentes. La gente se queja de que España no va bien, ni siquiera medio bien, pero sigue comprando a diario productos alemanes y chinos. Y así nos va. Yo antes no miraba la nacionalidad de las cosas, ahora como mínimo me paro a pensarlo. Creo que es un ejercicio de responsabilidad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *