Consejos a la hora de autoeditarse un juego (2)

Proseguimos con los consejos a la hora de autoeditarse un juego (viene de 1).

6. La empatía 

Otro punto importante es saber identificar, sin ningún género de duda, al destinatario de nuestro juego (idea de negocio) y sus intereses. ¿Quién es capaz de pagar por nuestro juego? ¿Cuánto están dispuesto a pagar? ¿A quién va dirigido? ¿Qué esta de moda? ¿Dónde lo venderemos? ¿Cómo llegaremos al mayor número de público? La empatía es ponerse en el lugar del otro, y reconocer e identificar sus necesidades y preferencias. En muchos casos estamos tan convencidos que nuestro juego es tan bueno que en muchas ocasiones no nos ponemos en el lugar del cliente final (el aficionado que termina jugándolo) y pecamos de soberbia o una mala planificación. En ocasiones, queremos que el cliente sea como nosotros queremos que sea, en lugar de detectar sus necesidades, gustos lúdicos y preferencias reales para adecuar nuestro juego (que al fin y al cabo es un producto) a su demanda. Y no al revés.

7. Labrarte un prestigio

Esto es un punto complicado. Como he dicho nadie nace aprendido y en ocasiones el poder llegar a más gente significa el tener que labrarte un cierto prestigio dentro del mundillo. Para esto suele venir bien acudir al mayor número de jornadas, convenciones y participar en el mayor número de concursos sobre diseños de juegos. Cuanto más presente estés, más te tendrán en cuenta. No hay ningún método infalible, salvo tener ilusión, pero el hacerte visible (incluido redes sociales) para la mayoría de gente suele servir casi siempre. La simpatía, la humildad y la desvergüenza son buenas herramientas para empezar a labrar. No es lo mismo publicar un juego sin que te conozca nadie, que haber ganado un prestigioso concurso, tener una asociación o un grupo numeroso que te apoye, o haber hecho grandes amistades o contactos en ciertos círculos lúdicos.

8. Plantearse objetivos reales y alcanzables

Uno debe ser capaz de plantearse objetivos medibles, posibles y que supongan un reto conforme a las metas propuestas. Debes aprender a reflexionar sobre el camino que estás dispuesto a recorrer, el destino y cómo llegar hasta ellos, antes siquiera de ponerte a andar. Siempre es bueno establecer un itinerario (sin ramificaciones), fases y divisiones realistas. Debes exigirte revisión y control de las líneas estratégicas previstas desde un primer momento. Así que debes preparar algo que sea fácil y objetivamente comprobable y evaluable. Saber si tu modelo de negocio evoluciona, y si vas alcanzando pequeñas metas, tendrás mucho ganado.

9. Saber lo que cuestan las cosas

Aquí hace falta ya tirar de calculadora, grandes conocimientos y armarte de paciencia. Conocer el precio de todo el proceso de fabricación, distribución y venta de un juego puede servir para fijar un precio al juego que quieres vender. El problema radica en que intervienen tantas partes en ello, que a veces uno se pierde. Debes ser capaz de identificar y saber asignar los costes genéricos del juego, saber a que se destina cada euro de inversión. También debes diferenciar entre costes fijos y variables, independientemente de la tirada del juego que finalmente hagas.

10. Saber poner precio a tu juego

Si es difícil calcular lo que cuestan las cosas (a priori se sobreentiende), también lo es ponerle un precio de venta (PVP). Cuánto me cuesta a mi, cuánto me gustaría ganar, cuántas pérdidas estoy dispuesto a asumir, de cuánto tiempo dispongo antes de que pase a saldarse para liquidar stock, gastos extras, publicidad, y un largo etcétera. Una vez fijado un precio, debes preguntarte si tú pagarías eso por un juego, por muy bueno que sea. Si no lo harías tal vez no sea muy buena idea publicar ese juego, ¿no crees?.

Continuará…

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