Versailles (variante a 2 jugadores)

Versailles (hablo del juego de Pau Carles) es un caso curioso. En su caja reza que es un juego ideado y pensado para ser jugado con 3 y 4 jugadores, sin embargo, yo siempre lo suelo jugar a dos jugadores, y además es cómo más me gusta. Lo extraño del caso es que suelo jugar con las reglas tal y como vienen, sin cambios. Así que creo que es el primer caso de un juego que se puede jugar tal cual con otro número de jugadores.

No obstante, he ido probando algunas variantes para darle algo más de vidilla al juego en esta modalidad para dos jugadores. He buscado que con mínimos cambios, la experiencia de juego se convierta “algo” diferente, pero sin perder el espíritu del juego.

Lo que yo suelo hacer es lo siguiente:

  1. Pongo una fila de personajes de los del dorso plateado (que llamo Corte) en el medio, entre ambos jugadores. Las cartas de influencia que cada jugador juega sobre esos personajes, simplemente los va colocando en columna y en secreto debajo de ellos, en su zona de influencia o área de juego. De tal forma, que únicamente se usa el mazo de personajes de cada jugador para elegir los dos primeros por los que se apuesta inicialmente. Esto simplifica mucho, sobre todo visualmente, la partida.
  2. Como las partidas se alargan un poco (dado que hay menos jugadores en la partida), añado una cuarta fase, llamada Fase del Marqués (una “especie” de jugador dummy). Consiste simplemente en extraer una carta del mazo de robo y revelarla. Si el valor que muestra es estrictamente superior al número de fichas que tiene ese personaje, se coloca una ficha de influencia encima de él. Si su valor es inferior (o la carta mostrada es una carta de acción), simplemente se descarta y no se hace nada más.
  3. Para ganar algo de bluff (engaño) me gusta hacer que en el Fin de Partida en cada personaje aquel que tenga mayoría de personajes influenciándole (sean coincidentes o no), en lugar de sumar uno a la cantidad de personajes coincidentes, sumen 1,5 (suficiente para desempatar en algún caso). La mayoría de las veces (al menos para dos jugadores) ocurre que “es una mala jugada” no jugar un personaje coincidente como influencia, por tanto casi siempre se debe dar por hecho que coinciden, y entonces pierde algo de gracia.

Y eso es todo. Si finalmente te decides a probar esta variante, déjame un comentario con tu feedback. Es un juego (de bar) que en mi grupo nos ha gustado lo suficiente cómo para que salga a mesa de vez en cuando. Así que de esta forma podremos incluso darle un poco más de vida y recorrido. Espero que os guste.

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