In the Shadow of the Emperor (Reseña)

Vosotros lo habéis decidido en la encuesta con un 30% de los votos. Hoy reseñaré “In the Shadow of the Emperor”.


In the Shadow of the Emperor
.

Casi por casualidad o azares de la vida me topé con este juego que en su día estuve a punto de comprar. Gracias a un cambio en la BSK conseguí hacerme con una copia. Y en esa misma semana lo probé con uno de mis grupos de juego.

¿De qué va el juego?

La temática ya de por sí, mola. En este juego cada jugador representa una familia noble que lucha por hacerse con el trono de emperador de Sacro Imperio Romano Germánico; ahí es nada. Para conseguirlo deberá ir realizando acciones, tropelías y movimientos estratégicos con las que ocupar los feudos más importantes y poderosos del Imperio, y de esta manera influir en las votaciones para elegir a un emperador afín a la familia.

A grandes rasgos se trata de un juego de mayorías, pero con algunas peculiaridades que lo hace ser bastante interesante. Como en casi la mayoría de juegos, el vencedor será aquel jugador que consiga más puntos de victoria al final de las cinco rondas del juego.

Componentes

Buenos, bonitos y de buen material.

Tablero de juego

El tablero es bonito y sobre todo útil. Hay varias zonas. Hay siete áreas que representan los diferentes feudos, tanto nobiliarios como diocesanos, y en ellos se irán colocando nobles, caballeros y ciudades, para tomar su control en una carrera contra-reloj (juego de mayorías), y que además nos otorgaran algún privilegio interesante. Luego hay una zona del emperador, que sirve como marcador de rondas y para ver que consigue el Emperador cada turno como recompensa por aguantar en el trono (os adelanto que no es fácil). Y una pista para nuestros ingresos cada turno, y llevar buena cuenta de los gastos que vamos haciendo (porque la mayoría de acciones tienen un coste).

En madera tenemos las ciudades y los contadores de ingresos. También tenemos losetas de cartoné, para los nobles (solteros y parejas) y caballeros. Los nobles dependiendo de cómo estén orientados tienen una edad, algo que recuerda levemente al Kremlin de Avalon Hill y los políticos del politburó.

Tanto las ciudades, como nobles como caballeros nos sirven para obtener el control de los feudos del Imperio. Aquel que tenga mayorías de puntos (vienen marcados por una torre) tomará el control del feudo. Las parejas de nobles dan dos puntos de influencia, mientras que los caballeros, nobles solteros y ciudades un único punto de influencia.

Cartas de Acción

Por último tenemos las cartas de acción, divididas en tres colores: azul (para los chicos), rosa (para las chicas) y gris, que son el núcleo del mecanismo de juego (todo gira alrededor de ellas). Además, el haberlo dividido en dos colores (el gris no lo cuento) tiene un significado bastante curioso en el juego, el sexo que tendrá tu descendencia, y que además le da bastante “charm”.

Mecánica

En juego se desarrolla en cinco rondas de juego, y en cada ronda se juega ocho fases:

1. Los jugadores reciben sus ingresos. Una base de 6 más sus ciudades más las ciudades de otros jugadores colocadas en sus feudos (impuestos).
2. Los nobles envejecen. Se gira 90º la ficha. Si pasa de 45 años se muere.
3. Los nobles tiene descendencia. Dependiendo de las cartas de Accion que jugaste el turno anterior, tendrás un niño o una niña (de ahí que estén divididas en colores).
4. Acciones: La principal fase del juego y donde intervienen las cartas
5. Los Nobles se hacen con el poder del Feudo. Se mira influencia, feudo por feudo, para ver quien tiene mayoria.
6. Los Nobles eligen Emperador: Si alguien escogió la carta de “Aspirante al trono” se vota por ver si el que hay se mantiene en el trono o por el contrario al aspirante se hace con él.
7. Acción Imperial. El Emperador realiza las acciones marcadas en la pista de rondas como recompensa.
8. Se mueve el marcador de ronda.

En la fase de acciones puedes escoger tres tipos de acción:

– Comprar y usar cartas de Acción
– Utilizar el privilegio de una de los feudos que controle
– Colocar o mover caballeros

Acción 1 Acción 2

Las cartas de Acción son de diferentes tipos, cada una sirve para hacer una cosa. La peculiaridad es que no están distribuidas equitativamente, lo que significa que de algunas hay más cartas que de otras, con lo cual el saberlas elegir en el momento adecuado es importante.

El privilegio es una acción especial extra, lo cual a la larga marca diferencias.

Y los caballeros sirven para controlar los castillos o colocarlos en una posición de noble de uno de los feudos vacía (ocupando por tanto un hueco) e impidiendo que otro lo haga.

En esta fase cada jugador, empezando por el jugador que sea el Emperador, realiza una de los tres tipos de acción o pasa. En el momento que pasa queda fuera de juego. Cuando todos los jugadores pasan la fase termina. Como cada acción tiene un coste en talers, tarde o temprano te verás obligado a pasar, mayormente porque no tendrás dinero con el que realizar ninguna acción, así que tienes que estar muy pendiente de lo que van haciendo tus contrincantes (sobre todo que cartas de Acción van eligiendo) y debes optimizar tus ingresos de la manera que sea más beneficioso para ti.

Y el juego no tiene mucho más. Como ya he dicho se trata de un juego de mayorías, pero al contrario que muchos otros juegos (me viene a la mente por ejemplo El Grande, en este si que hay muchas cosas que hacer y no dependes para nada del azar (todo esta a la vista), por tanto lo convierte en un juego bastante “puñetero”.

close-up

Pros

– Un buen juego de mayorías.
– Buenos componentes.
– El mecanismo de juego es robusto, sin fisuras, original y bastante bien integrado con el tema.
– Las cartas de acción, que sean limitadas y no equitativas.
– La forma de ver tu descendencia (por los colores de las cartas de Acción elegidas el turno anterior).
– No hay azar, por tanto ganará quien juegue mejor.
– Su precio. Se puede conseguir por 15 eur.

Contras

– Farragoso de entender. La primera partida cuesta pillarle el tranquillo. A pesar de que el reglamento no es muy extenso, cuesta entender como narices se juega. Al haber tantas cartas, privilegios y tener tanta interacción entre jugadores (puñaladas) estás en tensión continua.
– No le veo mucha rejugabilidad. A pesar de que el juego esta bien, creo que tiene poco recorrido.
– A pesar de que en la caja pone que es de 2 a 4 jugadores, creo que solo es excelente con 4 jugadores.

Mi valoración: 7

Comparte este post a tus amigos con:

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *